Descubrí a Dolly Parton gracias a 'Hannah Montana' y acabé llegando a un icono de la libertad que me hizo sentir como en casa y un poco más a salvo

Descubrí a Dolly Parton gracias a 'Hannah Montana' y acabé llegando a un icono de la libertad que me hizo sentir como en casa y un poco más a salvo

La conocí como la tía Dolly de Miley, pero acabé descubriendo a una leyenda

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Dolly Parton y Miley Cyrus en 'Hannah Montana'
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Belén Prieto

Editora

Dolly Parton murió ayer a los 80 años y para mí es algo especialmente extraño el despedirse de alguien que, de alguna manera, siempre pareció estar ahí. Para muchos, Dolly fue la voz de canciones como 'Jolene', '9 to 5' o 'I Will Always Love You', una de las grandes estrellas de la música estadounidense, una actriz y una mujer con una capacidad casi inagotable para convertir su propia imagen en un símbolo de alegría, generosidad y libertad. 

Pero para mí también fue la tía Dolly de Hannah Montana. De hecho, esa fue la primera vez que descubrí quién era aquella mujer rubia, deslumbrante y absolutamente magnética que aparecía en Disney Channel. 

La madrina que quieres en tu vida 

Dolly Parton apareció por primera vez en 'Hannah Montana' cuando la serie llevaba 16 episodios y se convirtió en la tía Dolly, la madrina de Miley Stewart. No era su tía biológica, sino una amiga de la familia, pero el personaje tenía una conexión todavía más bonita con la realidad, porque Parton era también la madrina de Miley Cyrus. Aquella relación entre ambas no era simplemente una ocurrencia del guion, sino una extensión de un vínculo que existía fuera de la pantalla.

Y para los que éramos niños o adolescentes cuando veíamos 'Hannah Montana', Dolly era absolutamente fascinante. Llegaba a la serie con sus pelucas imposibles, sus vestidos brillantes, sus uñas larguísimas, su sonrisa gigantesca y una seguridad que hacía que pareciera imposible que nadie pudiera competir con ella. Pero lo mejor era que la serie nunca intentó esconder quién era Dolly Parton y convirtió precisamente su personalidad pública, su sentido del humor y su extravagancia en parte del encanto del personaje.

Su primera aparición tenía además algo muy especial porque mostraba a Miley enfrentándose a una versión adulta que no necesitaba comportarse como una autoridad aburrida. La tía Dolly podía ser divertida, exagerada y tremendamente cariñosa, pero también tenía esa capacidad de plantarse delante de cualquiera y decir lo que pensaba. Y para una generación acostumbrada a ver estrellas invitadas en las series infantiles haciendo cameos de unos minutos, aquello era diferente y admirable.

Dolly Parton y Miley Cyrus en 'Hannah Montana'

Parton volvería después a la serie en otros dos episodios, pero su importancia en 'Hannah Montana' iba mucho más allá de sus pequeños cameos. Su presencia ayudó a que muchos espectadores descubriéramos a una artista que llevaba décadas trabajando cuando nosotros todavía estábamos aprendiendo quiénes eran nuestras estrellas favoritas. Y en mi caso, aquella mujer que primero conocí como la tía Dolly terminó llevándome inevitablemente a 'Jolene', '9 to 5', 'Coat of Many Colors' y a todo un universo musical que estaba ahí mucho antes de que yo supiera siquiera quién era Dolly Parton.

Pero cuanto más descubres a Dolly, más evidente resulta que detrás de las pelucas, los vestidos y las canciones había también una mujer que convirtió la libertad, la aceptación y la defensa de los demás en una parte fundamental de su legado. Con los años se posicionó públicamente a favor del matrimonio igualitario y de la aceptación de las personas trans y también llegó a defender a las personas LGTBIQ+ siempre que tuvo la ocasión. Y es algo que siempre recordaré.

Porque algo especialmente bonito en que esa defensa de la libertad conviviera con una imagen tan exageradamente femenina como la suya. Dolly nunca pidió perdón por ocupar espacio, por ser extravagante, por vestirse como quería o por construir una identidad completamente a su medida. Y quizá por eso terminó siendo también un icono para tantas personas que aprendieron con ella que no hay una única manera correcta de ser mujer, de amar o de vivir. Ella misma hablaba con enorme cariño de su público gay y de las drag queens que se disfrazaban de ella, celebrando que tantas personas queer hubieran hecho suyo su personaje.

Dolly Parton y Miley Cyrus en 'Hannah Montana'

Porque quizá eso sea lo más bonito de su legado, que Dolly nunca perteneció solamente a una generación. Fue capaz de ser una estrella del country, de conquistar el pop, de crear Dollywood, de defender la lectura infantil a través de su Imagination Library y de seguir apareciendo en la cultura popular décadas después de haber empezado su carrera. Pero también fue una mujer que entendió que ser libre significaba dejar que los demás también lo fueran. Y para quienes pertenecemos a una generación que la descubrimos mucho después de que se convirtiera en leyenda, eso también forma parte de lo que hizo que Dolly fuera tan especial.

Para mí, una parte de ella siempre será aquella mujer que apareció en 'Hannah Montana' y consiguió que quisiera saber más sobre ella. Y ahora que ya no está, me parece una forma bastante bonita de recordar a una artista inmensa, una mujer que nunca dejó que nadie le dijera cómo tenía que ser y una aliada que durante décadas hizo que muchísimas personas sintieran que había un sitio para ellas en el mundo

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