Se hace mal infravalorando esas películas de explotación baratas y descacharradas que parecen risibles, porque pueden ser las piedras fundacionales del cine del mañana. Tanto porque son puerta de entrada al mundo de cine para algunos artistas como potencial inspiración para obras aún más grandes. Ambas cosas se dan en una películas como ‘Los coches que devoraron París’.
Carreteras locas, coches espinosos
Con un título tan inspirado como fantástico, el siempre reivindicable Peter Weir se estrenó como cineasta y añadió una obra tan canónica como irregular al fenómeno del Ozploitation. Terror con absurdo cómico salido de las profundidades de Australia que se puede ver en streaming a través de Filmin.
En la ficticia población australiana de Paris se producen frecuentemente accidentes de tráfico entre sus carreteras curvas y montañosas. Los ciudadanos aprovechan los objetos de valor que sustraen de los siniestros para venderlos y sostenerse. Esto empieza a levantar la sombra de la duda sobre si algunos accidentes son realmente tales y no algo provocado.
No es precisamente el ejercicio de tensión atmosférica que podríamos esperar de algunos clásicos del ozploitation, y si acaso a ratos se aproxima más a una comedia con toques costumbristas que, a la postre, son signos del cine emocional y cercano de Weir. Claro, no siempre circula a favor de una historia que pide un poco más de jaraneo, sobre todo cuando tienes ciertas expectativas de ver el título.
Tan sugestivo era el título que Roger Corman estaba por la labor de adquirir la película para distribución en Estados Unidos, asumiendo que el tono iba a estar en sintonía con su tipo de cine de serie B. Al ver su gozo en un pozo en varias áreas (de la propia peli a distribuirla) acabó formando la idea que daría pie al clásico de culto ‘La carrera de la muerte del año 2000’, con David Carradine y Sylvester Stallone.
No fue el único hito del cine distópico que inspiró, ya que George Miller reconoció la influencia de la película de Weir y los diseños de los vehículos para hacer su propio disparate automovilístico con ‘Mad Max. Salvajes de autopista’. A lo tonto, de una película con pocos recursos y resultados desiguales salieron dos obras imprescindibles, así como un cineasta de talla mundial.
En Espinof | Las mejores películas de 2025
En Espinof | Las mejores películas de terror de la historia
Ver 0 comentarios