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‘Juegos secretos’ (‘Little children’): de aburridas existencias y catarsis imposibles

‘Juegos secretos’ (‘Little children’): de aburridas existencias y catarsis imposibles
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Kate Winslet protagoniza ‘Juegos secretos’ (‘Little children’), la adaptación del actor y director Todd Field (‘In the Bedroom’) de una novela de Tom Perrotta, autor de la nada graciosa ‘Election’, de Alexander Payne. A partir de este viernes, ‘Juegos secretos’, que también cuenta con un pequeño papel de Jennifer Connelly, formará parte de la cartelera.

El film comienza con unas escenas magníficas y en toda su parte inicial hasta llega a atrapar. Pero según va desarrollando la tesis que quiere transmitir, no sólo se va desinflando en cuanto a interés, sino que hasta se va mostrando tan opresor y suburbial como aquello que buscaba retratar.

Sus mayores valores recaen, sin duda, en las actrices, y quizá en algunos buenos diálogos. Junto a esto, se puede apreciar una gran elegancia en su realización y fotografía. Pero finalmente nos estamos quedando en temas superficiales. El corazón de la película no merece elogios, si bien tampoco un vapuleo, pero cuando menos, el veredicto sería la indiferencia. ¿Cómo mostrar la monotonía y el hastío de unos personajes sin crear una cinta repetitiva y tediosa? Supongo que este problema se lo plantearán a menudo guionistas del mundo entero. Algunos autores lo han superado, pero parece que para otros es más que inevitable caer el en aburrimiento para retratar vidas vacías y poco satisfactorias.

Como señalaba Carlanga, el trailer puede ser uno de los mejores del año, pero el uso del sonido lo convierte en engañoso al 100%, pues ninguna de las sensaciones que transmite se corresponde con el tono o el argumento del film.

Sarah Pierce (Kate Winslet) sería en este film el trasunto de Madame Bovary, idea que, como punto de partida podría tener gancho, pero que conlleva un error de concepto pues, en la sociedad de hoy en día, por suburbial que sea, no existen las mismas ataduras sociales y los impedimentos que por aquel entonces sufrían las mujeres. Por lo tanto, la justificación catártica que alega el personaje de Winslet en su apología del adulterio como una forma de escapar a la infelicidad, no tiene sentido. Si ella se siente atrapada en un matrimonio que no le aporta alegrías no es sino por elección propia y en su mano está poner fin a un enlace tan poco satisfactorio. Así que la teórica presión social que sería el punto de partida del film, en realidad no es más que una mala excusa.

Los personajes femeninos están definidos con consistencia, pero el protagonista masculino es un hombre sin apenas personalidad y con una actitud demasiado infantil. Aunque esto esté, en parte, creado así a propósito, en otra gran parte es un defecto del guión —y quizá también de la elección del actor: Patrick Wilson— que provoca que haya una menor empatía de la necesaria para seguir la historia con entusiasmo.

Por otro lado, la subtrama que se refiere al pederasta, que da título (original) a la película y que quizá es el punto con mayor fuerza dramática de ésta, no se relaciona más que tangencial y artificialmente con la aventura romántica central. Los personajes de esta historia sin duda tienen mayores facetas y más profundidad que los que pueblan la trama principal y, por ello, provocan una mayor identificación emocional. Sin embargo, algo hace pensar que el tema está demasiado visto y que no nos están contando nada nuevo.

SPOILER: Un final conservador viene a confirmar el mensaje que a partir de cierto momento empieza a intuirse. Mientras el comienzo de la película parece ir por derroteros opuestos, su conclusión es que ese romance no ha sido más que una aventura, un entretenimiento, una frivolidad y, por lo tanto, algo por lo que no merece la pena hacer que se tambaleen los bien cimentados muros de la estructura familiar. No es que el final resulte incoherente, pues a partir de un punto en la película se va perfilando como la única opción posible, pero sí demasiado conformista. Y demuestra que la película es todo lo convencional que hacia su inicio parecía no ser. Muchas veces es frustrante ver que los personajes a los que has seguido durante un tiempo prolongado no han tomado ninguna decisión que valga la pena. FIN DEL SPOILER

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