Compartir
Publicidad
Publicidad
Jerry Goldsmith | 'Un retazo de azul', de Guy Green
Críticas

Jerry Goldsmith | 'Un retazo de azul', de Guy Green

Publicidad
Publicidad

Segunda de las dieciocho nominaciones al Oscar que Jerry Goldsmith acumuló a lo largo de su trayectoria —recordemos que, de todas ellas, la Academia sólo tuvo a bien transformar esta en una estatuilla—, la música para 'Un retazo de azul' ('A Patch of Blue', Guy Green, 1965) se acerca, en muchos sentidos, a lo que el compositor ya había demostrado en su anterior trabajo nominado, la fascinante 'Freud' (id, John Huston, 1962).

Con orquestaciones y un tono que varían entre lo intimista y lo ligero, el score del maestro viene a subrayar con precisión la brillante adaptación que Guy Green, tanto en la dirección como en el guión, hace de la novela de Elizabeth Kata sobre una adolescente ciega cuya mísera existencia dará un giro radical gracias al fortuito encuentro con el personaje encarnado por Sidney Poitier.

'Un retazo de azul', honestidad

Un Retazo De Azul 1

Éste, que en cierto modo repite el tipo de personaje cargado de buenas intenciones que ya le viéramos en su Oscarizado papel —al que, curiosamente, también ponía música Goldsmith—, cae prendado de la honestidad de la joven a la que da impresionante vida Elizabeth Hartman en un debut que le valdría un Globo de Oro y una nominación al Oscar a la Mejor Actriz que, en última instancia, le sería arrebatado por la Julie Christie de 'Darling' (id, John Schlesinger, 1965).

Con una sensibilidad asombrosa, la Selina que interpreta Hartman es, sin lugar a dudas, la muestra más brillante en el terreno interpretativo de un filme que basa un muy alto porcentaje de su efectividad en dicho ámbito. No en vano, y en firme contraposición a la luz que representan la joven y Poitier, encontramos a unos asombrosos Shelley Winters y Wallace Ford como la madre y el abuelo de la adolescente, dos seres deleznables y egoístas que abusan de la chica a la mínima ocasión.

Un Retazo De Azul 2

No dejando que la realidad que la rodea venza su natural optimismo, es precisamente ese sentimiento y el de no dejarse aplastar por las adversidades, los que más se potencian a lo largo de los ciento cinco minutos de un drama que busca llegar al espectador por su franqueza, sea ésta del talante que sea como bien demuestran, ya la dureza con la que se nos dibuja el maltrato psicológico al que los dos adultos someten a la joven, ya lo natural de la relación de amistad y amor que surge entre Hartman y Poitier.

Sabedor de que la fuerza del mensaje reside en la historia y en sus protagonistas, el que fuera director de fotografía de David Lean invisibiliza su labor para dejar respirar al relato, y en esa naturalidad a la que aludía en el párrafo anterior juega, y mucho, el trabajo de un cineasta que logra instantes brillantes cuando la cámara se centra en la joven ciega e intenta transmitir su angustia ante un mundo que le es hostil.

'Un retazo de azul', la música

Con varias ediciones más o menos completas previas a la de media hora que Intrada publicaba en 1996, el score de 'Un retazo de azul' no ha sido de esas piezas inencontrables del maestro que los aficionados han tenido que esperar durante años para poder apreciar en su plenitud en ese formato definitivo del que, últimamente, tanto se alimenta el mundo de las ediciones en compacto de la música de cine.

Apoyada en unas orquestaciones de Arthur Morton que se sustentan, sobre todo, en un triplete formado por la armónica, la sección de cuerdas y el piano, es en éste último en el que Goldsmith construye la bella melodía que vertebra buena parte del score. Un trabajo en el que cabe encontrar desde instantes terroríficos —aquél en el que la protagonista recuerda cómo perdió la visión— a otros en los que la música se hace eco de estilos como la americana o el jazz.

Ayudando sobremanera a subrayar la honestidad del filme, la variedad del trabajo de Goldsmith en los pentagramas convierte a 'Un retazo de azul' en una de esas partituras que podrían ser tachadas de imprescindibles dentro de la vasta trayectoria del maestro. Una trayectoria que durante 1966, año que comenzaremos a explorar en la siguiente entrega del especial, discurrirá por seis dispares cintas de entre las que destacaremos dos de las mejores bandas sonoras del artista durante la década de los 60.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos