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'Los muertos del hambre', parodia de garrafón

'Los muertos del hambre', parodia de garrafón
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Nunca dudo en aprovechar cualquier ocasión que tenga para arremeter contra Jason Friedberg y Aaron Seltzer, los principales responsables para quien esto escribe del patético y bochornoso estado actual del cine de parodias en Hollywood. Eso sí, sus comienzos no hacían pensar en lo horrible que sería la decisión de dejarles dirigir sus propias películas, ya que en su momento comenzaron a hacerse un hueco en el mundo del cine gracias a su participación en los guiones de la simpática 'Espía como puedas' ('Spy Hard', Ric Friedberg, 1996) y de la entretenida 'Scary Movie' (Keenen Ivory Wayans, 2000).

Tuvieron que pasar varios años hasta que alguien consideró que era buena hacer la abominable 'Date Movie' (2006) y desde entonces se han dedicado a parodiar con dudoso gusto y ninguna gracias los principales éxitos de Hollywood, pero parece que la suerte dejó de acompañarles tras el estreno de 'Híncame el diente' ('Vampires Suck', 2010) y con 'Los muertos del hambre' ('The Starving Games', 2013) ya no han engañado a nadie –vista y no vista en los cines de Estados Unidos y a España llegó directamente en dvd-. Menos mal, y eso que es ligeramente menos horrible de lo habitual en ellos.

La falta de gracia de 'Los muertos del hambre'

Aquellos que hayan tenido la suerte de no dejarse engañar por alguna de las películas de Friedberg y Seltzer seguramente ya sean conscientes de que sus películas tienden a coger el esqueleto argumental de algún gran éxito y destruirlo completamente introduciendo una cantidad desmesurada de gags con la esperanza de que las películas funcionen por simple acumulación. Eso es lo único en lo que se esfuerzan, pues la práctica totalidad de los supuestos chistes carece de gracia alguna, tanto por los excesos en los que caen –escatología a mansalva- como por el simple hecho de entrar de lleno en las bromas más previsibles y tontas que a uno puedan ocurrírsele.

Su propio título ya deja bien claro que 'Los juegos del hambre' ('The Hunger Games', 2012) es el objeto principal de parodia y hay que reconocer que eso se nota, pues se toman varias escenas importantes de la cinta de Gary Ross y se les da un giro de tuerca supuestamente ingenioso. Ir enumerando gag a gag sería una tarea bastante improductiva, pero conviene destacar a Kantmiss –algo había que alterar el nombre para evitar una posible denuncia por plagio- retorciéndose de dolor porque está quemándose por culpa de su vestido en llamas o a Peter –ahí lo han tenido más sencillo para no elegir un nombre ridículo- recurriendo a la homsexualidad para ganar a sus primeros aliados dentro del campo de batalla.

Los Vengadores de

Os ahorraré los detalles de mal gusto como el sinsajo haciendo sus necesidades en dos ocasiones sobre la protagonista, y es que ya se sabe que la mierda tiene gracia. Bueno, no. Eso sí, lo que realmente me molesta en este caso específico es que 'Los muertos del hambre' sí cuenta con detalles que podrían haber dado mucho de sí –el presentador pasota, la reacción de la protagonista cuando sale elegida su hermana, el spam en la barba de cierto personaje, etc.-, pero Friedberg y Seltzer no tienen interés alguno en potenciar las pocas ideas estimulantes que podemos ver en pantalla.

De hecho, el mejor gag, que está relacionado con el escaso carisma de cierto vengador, llega en tal punto que lo máximo que puedo concederle es cierto ingenio, ya que las apariciones de esa ridícula parodia de los superhéroes de Marvel estaba siendo tan cargante que fue imposible que me arrancasen una carcajada en el único momento que podría haberlo logrado. Mejor no entremos en otras referencias gratuitas a célebres franquicias –la inclusión de 'Angry Birds' no podría ser más perezosa y patética-, ya que la vergüenza ajena es el sentimiento dominante.

Escena de

Con todo, 'Los muertos del hambre' no es para nada el peor trabajo de Friedberg y Seltzer y tampoco os animo a echar un vistazo a algunos de sus competidores -'Virgen y culpable a los 41' ('The 41-Year-Old Virgin Who Knocked Up Sarah Marshall and Felt Superbad About It', Craig Moss, 2010) posiblemente sea peor que todo lo que ellos hayan hecho-, pero si queréis echaros unas risas con alguna parodia poco conocida que merezca la pena, os recomiendo dar una oportunidad a la estimable 'Black Dynamite' (Scott Sanders, 2009) y dejar que sean otros lo que busquen posibles milagros en estupideces como la que ahora nos ocupa.

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