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'¡Me ha caído el muerto!', David Koepp y el más allá

'¡Me ha caído el muerto!', David Koepp y el más allá
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‘¡Me ha caído el muerto!’ es el horripilante título con el que se ha estrenado en nuestro país ‘Ghost Town’. Desde ya es una de las peores traducciones (en realidad no es tal) que ha tenido una película en nuestra querida España, llegando a desvirtuar por completo el sentido de la película. Estamos ante una comedia, eso es bien cierto, una comedia ligera, que por culpa de su ridículo (a ver cuantos adjetivos se me ocurren al hablar de esto) título español hace pensar al espectador de a pie que estamos ante una de esas comedias estúpidas que muy de vez en cuando nos llegan del otro lado del charco.

No leer si no se ha visto la película

Superado el susto inicial de su asqueroso título en castellano, ‘Ghost Town’ tiene dos elementos que bien pueden separarse para hablar de cada uno respectivamente. Ricky Gervais y David Koepp son dos nombres que nada tienen en común, y reunidos en esta película se nota que sus universos son diametralmente opuestos. Gervais es un experto en comedia, y Koepp ha sentido siempre más interés por el lado sórdido del ser humano, por el lado oscuro, dirían algunos.

‘¡Me ha caído el muerto!’ (Dios, que me peguen un tiro) narra la historia de Bertram Pincus, un dentista poco sociable, que tras someterse a una operación en la que solicitó anestesia general, descubre que tiene la capacidad de ver a gente muerta que deambula por la ciudad de Nueva York intentado dejar sus cosas arregladas para poder descansar en paz. Espíritus que ven en Pincus (menudo nombrecito) la posibilidad de terminar lo que no terminaron en vida. Uno de ellos, Frank Herlihy, será muy pesado, y no parará hasta que Pincus le ayude.

El material que maneja Koepp remite directamente a su segunda película como director, la maja ‘El último escalón’, la cual sufrió la comparación con la impresionante ‘El sexto sentido’, con la que tiene no pocos puntos en común, tratándose de un film anterior (por unos meses). Pero si en el film protagonizado por Kevin Bacon, tenía un tono terrorífico (proporcionando un par de momentos antológicos), en ‘¡Me ha caído el muerto!’ el tono es la comedia. Hablar sobre la muerte con sentido del humor. Esto desconcierta un poco por venir de Koepp, alguien que nunca se había sumergido en el género cómico, aunque no por Ricky Gervais, quien en dicho género se encuentra como pez en el agua.

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Y haciendo un chiste fácil, podríamos decir que Gervais es el alma de esta película, aunque termina pagando las consecuencias de arrastrar su buen hacer en la serie ‘Extras’, donde está sensacional. Muchas de las situaciones de ‘¡Me ha caído el muerto!’ se parecen a algunas de la mencionada serie. El personaje de Gervais se mete en líos por hablar de más, tal y como sucedía con su entrañable personaje en ‘Extras’. Tanto es así que el film de Koepp parece un episodio largo de la serie. Pero esto no es nada malo; precisamente ese humor hace que la película se aparte un poco de lo habitual, y siempre es un placer ver a un actor de la talla de Gervais provocar risas, sólo con su forma de hablar o de reírse. A su lado, casi nada tienen que hacer Greg Kinnear, un actor muchas veces ninguneado y que es mejor que muchos de su generación, capaz de meterse en la piel de cualquier personaje; y Téa Leoni, quien parece incómoda en el género de la comedia.

Al otro lado de la cámara, David Koepp parece querer dejar los momentos cómicos en manos de Gervais, convencido de que él solo se bastará, y decide concentrarse más en su mirada a la muerte, a través de las pequeñas historias de la gente (muerta) desesperada por arreglar sus problemas, ironizando sobre el hecho de que si no encontraran a Pincus jamás lo harían y vagarían eternamente por una ciudad llena de vivos y muertos que deambulan sin rumbo fijo. Sólo la vida les diferencia, ese don que permite a unos poner fin a los problemas, o simplemente fijarse en quién nos rodea para prestarles un poco más de atención. Unas pequeñas gotas de moraleja, que en este caso no vienen nada mal.

‘¡Me ha caído el muerto!’ no termina de mezclar con precisión el humor británico de Gervais con la mano de Koepp, pero se trata de una película superior a la media, con momentos aislados conseguidos. Es una pena que la memez de título español haga presuponer a mucha gente que estamos ante una nueva comedia boba americana.

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