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'La Fuente de la Vida', una genialidad enjaulada

'La Fuente de la Vida', una genialidad enjaulada
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Con su estreno aún pendiente en España (parece que, por fin, verá la luz el próximo 20 de abril), ya puede verse en los cines el trailer de 'La Fuente de la Vida' (antes del comienzo de la proyección de 'El Último Rey de Escocia'), la última película del rara avis Darren Aronofsky, cuyo paso por diferentes festivales dejó un doble rastro de aplausos y abucheos, ambos con similar intensidad. La respuesta ante la película puede resumirse así, extrema, "o te encanta o la odias", encontrando el director, según reveló en la breve rueda de prensa que dio en Sitges, precisamente lo que deseaba. Fue allí, en el marco del festival que antes estaba dedicado al cine fantástico y de terror, donde tuve la oportunidad de asistir a un pase de prensa gracias a Blogdecine, y disfrutar (porque a mí me tenéis que colocar en el bando de los que aplaudieron) de esta joya que ha dirigido Aronofsky. Una película que podría englobarse en el género de la ciencia ficción o de la fantasía, pero que, realmente, abarca mucho más, entrando en el mismo terreno que '2001', de Dios, en lo que a búsqueda del sentido del ser humano se refiere.

La sinopsis de 'La Fuente de la Vida' ('The Fountain') indica que es una historia de ciencia-ficción que aborda la odisea de un hombre y su lucha a través del tiempo para salvar a la mujer que ama. Desde la España del siglo XVI hasta el profundo espacio del futuro siglo XXVI, el héroe de este film intentará encontrar el árbol de la vida, la entidad legendaria que otorga la vida eterna a aquellos que beben su savia, para intentar salvar la vida de su esposa enferma de cáncer. Realmente, y aquí entra un servidor en plan narrador, la película no va exactamente de eso. O quizá otro piense que sí. Depende de la interpretación que se haga de ciertos aspectos de la trama. Darren Aronofsky goza de un prestigio envidiable si tenemos en cuenta su escasa filmografía. Antes de rodar la fuente, Aronofsky sólo había realizado dos largometrajes, 'Pi' y 'Requiem por un Sueño'. Ambas películas arrastran una buena cantidad de fans en todo el mundo y son consideradas obras de culto. Aunque 'Pi' es bastante floja, con esa dura fotografía en blanco y negro que ha sido utilizada para darle más valor del que tiene realmente por el público entusiasta, la segunda, 'Requiem', es, definitivamente, otra cosa aparte. Realmente, es algo aparte considerando el Cine en general, resultando un film fresco, novedoso y con momentos memorables, donde el montaje y la banda sonora destacan extraordinariamente. Si algo llamaba la atención al ver su segunda obra, es que Aronofsky parecía haber "reinventado" su forma de hacer cine, o, quizá habría que decir, "evolucionado". Esta idea vuelve a la mente al contemplar su última película, que sólo tiene en común con las anteriores el hecho de ser una obra nada convencional y generadora de respuestas muy diferentes en los espectadores. Algo que, como he dicho, Aronofsky comprobó complacido en cada festival donde pudo verse 'La Fuente de la Vida'. De lo que no estaba nada contento, aunque se le veía con ganas de restarle importancia, a estas alturas, era de todo el caos que había supuesto la producción de la película, que en un tiempo iba a estar protagonizada por Brad Pitt y Cate Blanchett, y que estuvo a punto de acabar por no realizarse. Aronofsky reveló que había estado pensando unos meses, cuando todo parecía hundido, en otros proyectos; fue entonces cuando se dio cuenta de que tenía que hacer la película, como fuera. Esto implicaba arreglar el guión y dejarlo "producible", cosa que hizo, recuperando el proyecto. De ahí el título de esta crítica y de ahí un poco el sentimiento, tras ver la película, de que podía haber ido más lejos, de que las limitaciones presupuestarias impuestas han impedido que la película pudiera volar hasta donde Aronofsky quería.

Hay bastantes motivos por los cuales 'La Fuente de la Vida' ha provocado y provocará reacciones de todo tipo (y aquí se incluye también la indiferencia, claro). Dejando a un lado "juegos" visuales más o menos discutibles, básicamente, el centro de la "polémica", ineludible, radica en el tratamiento que da la película a la muerte, al fin de la vida. En la rueda de prensa a la que asistí, Aronofsky dijo que los productores habían calificado su guión como de "poema sobre la muerte". Efectivamente, ésa sería una buena definición de parte de las intenciones del film, muy diferente a todo lo que vemos actualmente, y desde hace años, lo cual, al menos para un servidor, resultó una grandiosa noticia. Como señalaba el propio director ante los medios, la historia de la película, al centrarse en la muerte, toma referencias de muchos sitios, especialmente, de las diferentes religiones, al haberse preocupado tanto por esa circunstancia vital. He aquí el otro gran elemento de controversia en 'La Fuente de la Vida'. Y es que tocar temas religiosos, o al menos acercarse a ellos, conlleva, desgraciadamente, el levantamiento instantáneo del mismo grupo de fanáticos de siempre. Como es algo que está ahí y no se puede evitar, por ahora, lo mejor es hacer oídos sordos en este aspecto. Ya comprobaréis las reacciones de algunos ante la parte final de la película.

Una imagen de La Fuente de la Vida

Los protagonistas de 'La Fuente de la Vida' son Hugh Jackman, que probablemente realiza aquí su mejor trabajo hasta el momento, y Rachel Weisz, que aparece especialmente encantadora. Jackman es realmente quien carga con todo el peso del film, interpretando a un personaje que es tres a la vez, en diferentes épocas o mundos o realidades, y que hacen todo lo posible por encontrar esa fuente de la vida que salve a Weisz, en sus diferentes aspectos (o realidades); especialmente llamativa e impactante resulta la parte de Jackman como soldado colonizador, enfrentándose a los nativos americanos. Aronofsky dijo en la mencionada rueda de prensa que el actor estaba muy implicado en el proyecto y se le nota. Jackman está inmejorable, a un nivel similar al que nos ofreció en la fascinante 'El Truco Final (El Prestigio)'. Especialmente inspirado en la parte final de la película, Jackman compone un personaje que son tres en realidad y a cuál más interesante, logrando un gran trabajo. Weisz participa menos activamente, aunque su presencia no deja de latir en todo el film, al ser el motor que mueve a los personajes de Jackman, y su trabajo es más que notable. Weisz, como he dicho, está radiante en la película, lo cual debe tener alguna relación con que, desde el rodaje, es la pareja de Aronofsky. Aparte de las dos estrellas, en el film vemos a gente como Ellen Burstyn (impresionante en 'Requiem por un Sueño'), Sean Patrick Thomas o Donna Murphy, pero sus personajes apenas tienen relevancia, centrándose toda la historia en la pareja protagonista y sobre todo, como he dicho, en los papeles de Jackman.

En resumen, 'La Fuente de la Vida' es una extraordinaria aventura fantástica alrededor de la vida y la muerte, ofreciendo algunos de los momentos más inspirados que se han visto en los últimos años en una pantalla de cine. Una pequeña maravilla que, desgraciadamente, no ha podido ser todo lo que Aronofsky quería contar. Quizá haya que hacerse con el cómic. Personalmente, situaría a 'Fountain' al mismo nivel que la famosa 'Requiem'. Y mucho cuidado, público, no se trata de una obra fácil, no es nada comercial, y requiere que el espectador se entregue por completo. Tenedlo en cuenta.

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