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Cuando la tecnología transforma el cine: 18 películas que lo cambiaron todo
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Cuando la tecnología transforma el cine: 18 películas que lo cambiaron todo

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El cine es un arte impulsada por dos motores principales. El primero de ellos es la creatividad que necesitan realizadores, guionistas o montadores para idear historias y personajes apasionantes, y para dar forma a la narrativa de sus largometrajes y cortometrajes. Pero toda esta inventiva caería en saco roto sin la necesaria presencia de la tecnología, segundo gran propulsor del séptimo arte, en la ecuación.

A continuación, os propongo hacer un repaso a 19 películas —tanto largometrajes como piezas que apenas duran unos segundos— cuyos avances tecnológicos e innovaciones cambiaron por completo el medio y lo transformaron hasta convertirlo en el que todos conocemos hoy día.

'Sallie Gardner at a Gallop (The Horse in Motion)' (1879)

¿Llegan a estar las cuatro patas de un caballo en el aire al mismo tiempo mientras el animal galopa? Lo que en un principio era una simple pregunta, terminó transformándose en un experimento fotográfico, enmarcado dentro de la motion photography, que supuso el germen del cine tal y como lo conocemos hoy en día. Creado por Eadweard Muybridge, 'Sallie Gardner at a Gallop' se compone de una serie de fotografías de un caballo al galope que, después, se proyectaron en sets de 24 cuadros por segundo utilizando un zoopraxiscopio, también diseñado por el propio Muybridge.

'El Jardín de Roundhay' ('Roundhay Garden Scene', 1888)

Aunque tan sólo alcance los dos segundos de duración, 'El jardín de Roundhay' puede —y debe— ser considerada como una película. Etiquetada por el Libro Guiness de los Récords como el filme más antiguo que se conserva actualmente, este breve pieza, creada por el inventor galo Louis Aimé Augustin, es además la primera en mostrar acción real consecutiva. Un trabajo pionero que se adelantó nada menos que a Edison y a los Lumière.

'Come Along, Do!' (1898)

Este cortometraje del pionero británico Robert W. Paul nos cuenta una historia harto sencilla: una pareja de ancianos está almorzando en el exterior de un museo para, una vez terminan, seguir a unos visitantes y entrar a la exposición para verla. Lo que parece no tener demasiado misterio supuso una auténtica revolución técnica y creativa, ya que nos encontramos ante el primer uso del montaje para establecer continuidad entre planos, relacionando la acción del primero —en el que terminan atravesando la puerta del museo— y la del segundo —en el que ya están en el interior viendo las estatuas—.

'Viaje a la Luna' ('Le Voyage dans la Lune', 1902)

Hablar de Georges Méliès es hacerlo de un auténtico revolucionario del séptimo arte, ya no sólo por esta joya titulada 'Viaje a la Luna', sino por toda su extensa y fascinante filmografía. La obra del legendario cineasta francés se traduce en innovaciones, tanto creativas, con el uso y perfeccionamiento de sorprendentes técnicas y efectos especiales como el stop motion o la doble exposición como logísticas, ya que se atribuye a Méliès la construcción del primer estudio cinematográfico del mundo, levantado en su jardín aprovechando un invernadero. Se cuenta que, para evitar la proyección de las duras sombras generadas por la luz solar, el cineasta creó una serie de cortinas de papel que actuaban como difusores. Brillante.

'Humorous Phases of Funny Faces' (1906)

El nacimiento del cine de animación está contenido dentro de estos tres minutos dirigidos por J. Stuart Blackton y editados por el mismísimo Edison con una técnica hoy día sencilla —en la que un segmento de la imagen se mueve, cambia o borra en cada fotograma—, pero tremendamente innovadora para la época. Once años más tarde, en 1917, el cineasta argentino Quirino Cristiani firmaría 'El apóstol', el primer largometraje animado de la historia; una sátira política confeccionada mediante 58.000 dibujos en 35mm y maquetas, animadas a 14 fotogramas por segundo.

'Cabiria' (1914)

Nuestro Georges Méliès particular nació en Teruel, se llama Segundo de Chomón, y fue un auténtico maestro del cine tanto desde el asiento del director como en lo que respecta a aspectos técnicos. El cineasta español participó como director de fotografía y en el departamento de efectos visuales del largometraje italiano 'Cabiria', dando forma al que se considera el primer "dolly shot" utilizado en el medio, para el que utilizó un dispositivo construido por él mismo muy similar al que sigue empleándose hoy día.

'The Power of Love' (1922)

Pol

Pensar en los antecedentes del cine en 3D nos invita a pensar en películas como 'Los crímenes del museo de cera' —1953— o 'Crimen perfecto' —1954—, pero, mucho antes que André De Toth y Alfred Hitchcock, Nat G. Deverich y Harry K. Fairall dirigieron 'The Power of Love', el primer largometraje en tres dimensiones de la historia. Para verlo, se empleaba un único proyector que emitía una imagen anaglifa en verde y rojo, y requería de unas gafas para poder percibir la profundidad.

'El acorazado Potemkin' ('Bronenosets Potyomkin', 1925)

Podrían escribirse ríos de tinta sobre el montaje de 'El acorazado Potemkin', pero, en resumidas cuentas, todo se puede reducir al hecho de que esta obra maestra de Sergei M. Eisenstein definió la edición cinematográfica tal y como la conocemos hoy día. Para la historia queda la legendaria secuencia de la escalera de Odessa y esos más de 1.100 planos en 77 minutos en los que el conflicto y la yuxtaposición fueron los verdaderos protagonistas.

'El cantor de Jazz' ('The Jazz Singer', 1927)

A finales de 1927, Warner Bros. trató de sobreponerse a sus problemas financieros con 'El cantor de Jazz', un éxito arrollador que cautivó al público gracias al inmejorable reclamo de ser la primera película sonora de la historia, intercalando secuencias mudas con otras con diálogo y música cantada sincronizada con la imagen, con sonido grabado en set. Una auténtica revolución que puso patas arriba la industria, tanto en lo que respecta a la exhibición, como a la producción y la interpretación.

'La feria de la vanidad' ('Becky Sharp', 1935)

La relación entre cine y color es casi tan longeva como el propio medio. Existen numerosos precedentes de experimentos de lo más variopintos fechados en la primera década del siglo XX, y un buen número de largometrajes que coquetearon con el color hasta 1935, año en que se estrenó 'La feria de la vanidad'. Este largometraje de Rouben Mamoulian es el primero que se rodó íntegramente mediante la técnica del Technicolor de tres tiras, que capturaba la imagen en tres películas diferentes, una para cada uno de los colores primarios, de forma simultánea.

'El ladrón de Bagdad' ('The Thief of Bagdad', 1940)

Aunque pueda no darnos esa sensación, la técnica chroma-key tal y como la conocemos en la actualidad no es, precisamente, reciente. 'El ladrón de Bagdad', dirigida por Ludwig Berger, Michael Powell, Tim Whelan y William Cameron Menzies en 1940, fue el primer largometraje en utilizar una pantalla azul como fondo para sus personajes. Para lograr el efecto deseado se rodaban los planos dos veces, una de ellas con un filtro que eliminaba las áreas coloreadas —de verde o azul— de la película y, después, se superponían fotograma a fotograma en una composición.

'La conquista del oeste' ('How the West Was Won', 1962)

La llega de la televisión en los años 50 puso en jaque a una industria cinematográfica que vio mermada considerablemente la afluencia a las salas de exhibición, y la gran medida de contraataque frente a la mal llamada caja tonta estuvo centrada en la relación de aspecto, contrarrestando el 4:3 catódico con el formato panorámico. 'La conquista del oeste', con su compleja tecnología Cinerama, fue la primera película proyectada con un aspect-ratio panorámico, utilizando tres cámaras de 35mm que proyectaban simultáneamente a través de lentes de 27mm sobre una pantalla curva, dando como resultado una relación de aspecto de 2.59:1. Si os fijáis, en el tráiler que preside estas líneas pueden notarse las divisiones entre las tres proyecciones que componen la imagen.

'Mary Poppins' (1964)

Los animatronics nos han regalado imágenes y criaturas inolvidables, desde el aterrador escualo de 'Tiburón' al entrañable E.T., pasando por los Gremlins de Joe Dante o los impresionantes dinosaurios de 'Parque Jurásico'. Pero mucho antes de todos estos ejemplos, 'Mary Poppins' nos presentó al primer animatronic de la historia: el entrañable pajarito que acompañaba a la niñera interpretada por Julie Andrews mientras cantaba 'Spoonfull of Sugar'.

'Almas de metal' ('Westworld', 1973)

En lo que respecta al uso de imágenes generadas por ordenador existe cierto debate. Puede que la secuencia de títulos de crédito diseñada por Saul Bass para la 'Vertigo' de Alfred Hitchcock fuese la primera muestra de esto en el séptimo arte, pero fue con 'Almas de metal' cuando el cine miró por primera vez a su futuro, siendo la primera película de la historia en utilizar CGI bidimensionales con voluntad narrativa, simulando el punto de vista del androide interpretado por Yul Brynner.

'Esta tierra es mi tierra' ('Bound for Glory', 1976)

Pese a la existencia previa de algún que otro sistema estabilizador y de inventos puntuales para salir del paso, antes de la llegada de la steadicam la única manera de desplazar la cámara a través del set estaba ligada a la poco flexible dolly y a la habilidad y pulso de los operadores. Pero en 1975, Garrett Brown abrió nuevos horizontes a la narrativa cinematográfica gracias a su steadicam, que fue utilizada por primera vez en el largometraje de 1976 'Esta es mi tierra', en un plano secuencia que tenéis sobre estas líneas, operado por el propio Brown y en el que la cámara desciende de una grúa para seguir a uno de los personajes del filme durante un par de minutos.

'El secreto de la pirámide' ('Young Sherlock Holmes', 1985)

Hoy en día estamos más que acostumbrados a ver personajes digitales fotorrealistas pulular por el mundo real, integrados con mayor o menor fortuna, en producciones de todo tipo, pero el primer largometraje en hacerlo fue 'El secreto de la pirámide' de Barry Levinson. Los 30 segundos que tiene el caballero medieval de vidrio en pantalla tardaron en crearse la friolera de seis meses, y su máximo responsable fue el mismísimo John Lasseter.

'Toy Story' (1995)

Después de maravillar a medio mundo con cortometrajes como 'Luxo Jr.', 'Tin Toy' o 'Knick Knack', el estudio de animación Pixar dio a luz en 1995 al primer largometraje CGI de la historia. 'Toy Story' fue dirigida por John Lasseter a lo largo de 4 años, utilizó 300 procesadores para poder renderizar todo el filme y, además de hacer gala de una narrativa excelente, nos brindó las primeras calles fotorrealistas generadas por ordenador.

'Windhorse' (1996)

En pleno año 2020 estamos totalmente acostumbrados a largometrajes rodados con Alexas y diferentes modelos de RED, pero el filme que abrió la veda en esto del cine digital fue 'Windhorse'. Dirigido por Paul Wagner, este drama ambientado en el Tibet fue el primero en ser rodado y montado utilizando tecnología digital; más concretamente cámaras Sony DCR-VX1000 y DVW-700WS, y el software de edición AVID. Pese a todo, si tenemos que agradecer a alguien el boom del digital, es a George Lucas y su 'El ataque de los clones'; considerada la primera película de una major rodada íntegramente con este tipo de tecnología.


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