En pleno 1940, con Europa al borde del colapso y el avance nazi amenazando con cambiar la historia para siempre, Winston Churchill asumió el mando del Reino Unido en uno de los momentos más frágiles y decisivos del siglo XX. Y justo ese marco histórico cargado de miedo, presión política y decisiones irreversibles es el que elige 'El instante más oscuro' para construir un thriller político lleno de tensión.
Alejándose del drama académico, Joe Wright dirige con una elegancia visual sorprendente, y Gary Oldman, irreconocible bajo el maquillaje, transforma un icono de la historia en un personaje complejo, vulnerable y feroz. Y el resultado es una película que no solo reconstruye un capítulo clave del pasado, sino que invita a pensar en lo incómoda que puede ser la palabra "liderazgo" cuando no hay margen para el error.
La guerra desde los despachos
A diferencia de otras películas del género bélico, 'El instante más oscuro' evita los campos de batalla y centra todo el conflicto en los despachos, los sótanos y las salas de reuniones donde realmente se decide el curso de una guerra. Wright convierte la política en puro suspense, guiándonos por conversaciones clandestinas, discursos explosivos y pasillos donde el poder pesa y asfixia. La película muestra que la guerra no siempre se gana en una trinchera, sino que a veces también se desarrolla en función de lo que haya en una hoja en blanco.
Otro de sus grandes pilares es Gary Oldman, completamente irreconocible bajo el trabajo de maquillaje y prótesis. El actor no imita a Churchill, sino que aprende a habitar al personaje, captando el ritmo, la voz, el sarcasmo, el orgullo y la inseguridad que tenía. Su interpretación es tan buena que le valió el Oscar -junto al de Mejor maquillaje-, por cómo logró establecer un puente emocional entre el líder político y el ciudadano común.
Además, la película también destaca por su fotografía, donde predomina una sensación de opresión, llena de sombras, cigarrillos, ventanas empañadas y pasillos infinitos que refuerzan la idea de un país atrapado. Y aun así, Wright no renuncia a los momentos de luz y emoción que hacen más humano lo que podría haber sido un ejercicio académico. Precisamente ese equilibrio entre la épica íntima y tensión histórica hacen que la película sea mucho más atractiva que una simple biografía de manual.
Por último, cabe mencionar que 'El instante más oscuro' funciona como una película irremediablemente actual. No por el culto al personaje, sino porque plantea cómo se sostiene un país cuando las opciones son malas, peores o catastróficas, qué implica el liderazgo moral y por qué la palabra puede convertirse en un arma.
Aunque será mejor aprovechar si quieres verla en Netflix, porque la retiran del catálogo el próximo 15 de enero.
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