El cine mexicano lleva décadas peleando por hacerse un hueco entre los estrenos de Hollywood y, por fin, parece que el gobierno le está tendiendo una mano: la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, con 466 votos a favor en lo general, y fue enviada al Senado para continuar su proceso legislativo.
Sin embargo, la apuesta de Morena va mucho más allá de lo que ocurre en las salas de cine: la senadora Beatriz Mojica Morga, presidenta de la Comisión de Cultura del Senado, dejó claro que con esta ley las plataformas digitales también estarán obligadas a presentar contenidos de producciones mexicanas, además de ofrecer accesibilidad lingüística y funcional.
Es decir, por primera vez en la historia del país, Netflix, Max, Disney+ y compañía tendrán que ponerse las pilas con el cine local si quieren operar en México, gracias a una nueva normativa que marca un cambio de paradigma al reconocer que el cine ya no ocurre solo en las salas, y que por primera vez contempla a los servicios de video bajo demanda con el objetivo de evitar que el contenido nacional quede oculto en los algoritmos.
El cambio más significativo llega en el terreno digital
Como lo sugiere un comunicado oficial de la cámara del Senado, las plataformas de streaming deberán incluir una sección destacada y permanente dedicada al cine nacional, facilitando su descubrimiento por parte del público.
Además, la ley introduce un enfoque más inclusivo: se contemplan medidas como subtítulos, audio descripción y herramientas tecnológicas que permitan a personas con discapacidad auditiva o visual acceder a los contenidos en igualdad de condiciones para anteponer la igualdad, diversidad cultural y lingüística, libertad creativa y descentralización.
Sin embargo, no todo son aplausos: en declaraciones de entendidos en la materia como el maestro José Ángel Villegas, productor e investigador de cine de la Universidad Iberoamericana, advierte que la ley no va a corregir 30 años de malas prácticas y que la industria necesita revisiones constantes para no quedarse rezagada nuevamente.
Al respecto, legisladores de oposición también señalaron que no se destinan nuevos recursos para la operatividad de la ley en el ejercicio fiscal 2026, y alertaron que legislar sin presupuesto es generar expectativas que no se van a cumplir.
Foto de Giordano Rossoni en Unsplash | Julio Lopez en Unsplash | Filmax
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