México ha avanzado mucho en el terreno del cine de animación: una prueba de ello ha sido la saga de las películas que han llevado a la pantalla grande las más conocidas leyendas del país y, más recientemente 'Soy Frankelda', una cinta que ha cautivado a Guillermo del Toro; sin embargo, esos sólidos pasos en el 2D y el stop motion tuvieron un antepasado que muchos creían perdido, hasta que fue encontrada y restaurada.
Durante décadas, 'Roy del espacio' ocupó un lugar casi mítico dentro de la historia del cine mexicano: se hablaba de ella como una rareza imposible de encontrar, un largometraje perdido que apenas sobrevivía en pósters borrosos, comentarios de foros y recuerdos fragmentados de quienes alcanzaron a verla fugazmente en 1983.
La cinta, dirigida por Héctor López Carmona junto a Rafael Ángel Gil y Ulises Pérez Aguirre, fue producida entre 1979 y 1982 y hoy es considerada uno de los primeros largometrajes animados hechos en México. Su producción artesanal, realizada con recursos limitados y animadores poco experimentados, terminó convirtiéndose en parte de su leyenda. Tras un estreno desastroso y una permanencia mínima en cines, la película prácticamente desapareció del mapa durante más de cuarenta años.
Con el paso del tiempo, Roy del espacio dejó de ser simplemente una mala película para transformarse en un objeto de fascinación dentro de las comunidades de "lost media". Usuarios de Reddit, investigadores y fanáticos de la animación comenzaron a reconstruir su historia pieza por pieza, rastreando antiguos anuncios, testimonios y documentos universitarios. Algunos incluso llegaron a contactar familiares de los realizadores para intentar descubrir si todavía existía alguna copia.
Esa búsqueda colectiva terminó dándole una segunda vida a una obra que durante años fue considerada "la peor película animada mexicana". Lo que antes era motivo de burla comenzó a verse con otros ojos: como un experimento extraño, ingenuo y profundamente artesanal, hecho en una época donde la animación mexicana prácticamente no tenía infraestructura industrial.
Sin embargo, al restaurarla se toparon con una gran sorpresa: más de cuatro minutos de acción real robados de una película japonesa y camuflados como "archivo" dentro de la obra. Para solucionar esta situación se encargó a los animadores Isabelle Aspin y Brian Smee la reconstrucción de dichas escenas.
El crowdfunding que rescató una pieza olvidada del cine mexicano
El giro inesperado llegó cuando la distribuidora estadounidense Deaf Crocodile anunció que había encontrado materiales de la película y comenzaría un proceso de restauración. La compañía lanzó una campaña de crowdfunding para financiar la preservación y distribución de la cinta, transformando un mito del internet en una recuperación cinematográfica real.
La restauración provocó entusiasmo inmediato entre coleccionistas, amantes de la animación y seguidores del cine de culto, cuyos aficionados obsesionados con preservar piezas olvidadas de la cultura popular mantuvieron viva la conversación sobre la película durante años, mucho antes de que alguna institución cultural mexicana mostrara interés real por ella.
La ironía: México no puede verla
Sin embargo, el rescate de 'Roy del espacio' terminó revelando una ironía amarga para los fanáticos mexicanos de la animación: aunque la película fue realizada en México y gran parte de la conversación que mantuvo vivo su recuerdo nació en comunidades latinoamericanas, actualmente existen restricciones de distribución que impiden verla oficialmente en territorio mexicano.
La situación ha generado frustración entre seguidores del cine nacional, especialmente porque fueron justamente los fans mexicanos y latinoamericanos quienes ayudaron a sostener el interés histórico alrededor de la cinta. Después de décadas buscando una película perdida, el resultado es paradójico: la película existe, fue restaurada y volverá a circular… pero el público mexicano todavía no puede acceder a ella de manera oficial.
Como lo afirma el creador de la campaña en Kickstarter 'Lamentablemente, solo tenemos derechos para Estados Unidos y Canadá', escribió, cuando un donador escribió en los comentarios que "es bastante lamentable e irónico que el Blu-ray no se pueda enviar al país de origen de la película".
En total, fueron 669 patrocinadores los que contribuyeron a recaudar un total de 37.674 dólares (unos 647.000 pesos mexicanos), quienes recibirán la película en formato físico en Blu-Ray, que no sólo incluye la cinta restaurada, sino también entrevistas con los familiares, los niños que participaron en el doblaje, una caja edición especial y un folleto ilustrado con ensayos y anotaciones del director Héctor López Carmona.
La historia de una de las primeras producciones animadas del país que tuvo que ser rescatada por una distribuidora extranjera y financiada mediante crowdfunding internacional para evitar desaparecer definitivamente parece de película. Y aun así, el acceso para el público mexicano sigue siendo incierto.
Fotos de Deaf Crocodile
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