'Háblame de la lluvia', nadie está en su lugar

'Háblame de la lluvia', nadie está en su lugar
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Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri vuelven con la crítica social y la presentación de personajes desubicados que ya hicieran en la genial ‘Para todos los gustos’, con ‘Háblame de la lluvia’ (‘Parlez-moi de la pluie’), que llega a nuestras pantallas el 27 de febrero.

Jaoui, que dirige la cinta, interpreta a Agathe Villanova, una feminista metida en política recientemente, que pasa unos días en su localidad natal, junto con su pareja, Guillaume (Laurent Jarroir). Karim (Jamel Debbouze) y Michel (Bacri), quieren entrevistar a la política para realizar un documental sobre mujeres de éxito. Villanova acepta la propuesta, sin saber que esto va a poner en peligro su carrera política y su relación amorosa. Karim es el hijo de Mimouna, la asistenta de los padres de Agathe, mientras Michel está relacionado con la familia por otro lado: mantiene una aventura con la hermana de Agathe, Florence (Pascale Arbillot), una mujer casada y opuesta en personalidad y físico a la protagonista.

La película comienza presentando a cada uno de estos personajes de manera independiente y sin que sepamos qué vínculos existen entre ellos o de qué forma la historia los va a unir. Durante un tiempo, la verdadera trama de ‘Háblame de la lluvia’ no arranca y el espectador desconoce los derroteros que podría tomar.

Sin embargo, este inicio algo lento da paso a una divertida trama de enredos y confusiones que analiza de forma muy ácida las relaciones de poder y los sentimientos de inferioridad, así como la sensación de no saber qué hacer con nuestra vida y la duda de si mantenernos fieles a nuestras decisiones, aunque se demuestren absurdas. Utilizando sutilmente el recurso del efecto bola de nieve, los guionistas consiguen desquiciar una iniciativa que en apariencia es inofensiva y situarnos en el extremo contrario al final del film sin que apenas nos hayamos percatado de los cambios.

‘Háblame de la lluvia’ no se presenta como una comedia pura, sino que tiene tintes melancólicos y entrañables. Pero lo que es inconfundible de su tono, como en otros films de Jaoui-Bacri, es la placentera ausencia de excesiva gravedad o de exagerado dramatismo, sin que esto impida a los autores tratar temas serios con profundidad. Siempre me ha gustado de esta pareja de creadores cómo eran capaces de utilizar el subtexto y de lograr que ocurriesen cosas tremendas donde parecía que no pasaba nada.

El inmenso puzzle de relaciones personales que compone la trama tiene más piezas que las mencionadas en la sinopsis. A pesar de que son tantos, cada uno de esos vínculos se ve reforzado o cuestionado por lo que sucede en esos días. Esto es otra prueba más de que, aunque dé la impresión de que apenas pasa nada, la película está llena de hechos y consecuencias.

Todas las acciones de la película, que podrían aparentar ser simplemente una escena jocosa –por ejemplo, la elección de la colina con ovejas para la grabación de la entrevista— tienen un significado que va mucho más allá. Lo que produce humor son situaciones algo tontas o pueriles que llevan más a la vergüenza ajena que a la risa abierta. Esta simplicidad intencionada tiene como propósito resaltar más aún el absurdo en el que se encuentran los personajes. Por lo tanto, ‘Háblame de la lluvia’ ofrece un primer nivel de lectura en el que encontramos mucho humor y con el que podemos pasar un buen rato, y otro donde percibimos la crítica social.

Bacri, como había hecho otras veces, interpreta a un hombre poco cultivado que ve cómo su prestigio como cineasta está desapareciendo. Sus costumbres son meter la pata y poner en situaciones embarazosas a quienes le rodean. Pero esto no sólo lo coloca a él en bajo el microscopio, sino que sirve igualmente para analizar a los demás. Así se pone de manifiesto que uno de los puntos fuertes de estos dos guionistas está en la observación de los personajes. La directora se queda con el papel que más palos recibe y lo interpreta con tal convicción que nos creeríamos que ella es así si no loa hubiésemos visto ya en otros films. Los tandems que crean Jaoui y Bacri suelen tener una tercera rueda, que en este caso le toca a Debbouze, personaje que provoca todos los desequilibrios probablemente por su propia indefinición.

‘Háblame de la lluvia’ puede no ser tan redonda o tan profunda como otros de los trabajos del dúo, pero sin duda es una interesante propuesta que nos permitirá pasar un rato muy agradable a la vez que reflexionamos sobre las relaciones familiares y sociales o sobre nuestra propia personalidad.

Tráiler de ‘Háblame de la lluvia’.

Mi puntuación:

3

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