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'Corrientes Ocultas', sospecha del oscuro pasado

'Corrientes Ocultas', sospecha del oscuro pasado
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Una de las primeras cosas que hice tras encontrar una vivienda en la cultural ciudad de Granada fue ir a un videoclub llamado 'Hollywood', donde me estoy dando a conocer por adquirir películas de segunda mano, para hacerme una cuenta con la que poder alquilar una buena pila de los clásicos que adornan de forma inmejorable varias de las estanterías de este estupendo local. 'Corrientes Ocultas' fue el primer título que me llevé. Entre todo lo que había para elegir, me llamó poderosamente la atención la portada de este dvd. Dirigida por Vincente Minnelli, protagonizada por Katherine Hepburn, Robert Taylor y Robert Mitchum. Y una advertencia de "¡No reveles el final!"; como si hacer lo contrario de todas las películas que uno ve fuera lo más normal (aunque me consta que hay gente que lo hace, intenciones aparte). Si el envoltorio me atrapó, no lo hizo menos eficazmente el producto que contenía. Una película fascinante de principio a fin.

La trama de 'Corrientes Ocultas' ('Undercurrent', 1946) sigue a una mujer que decide casarse con un poderoso hombre de negocios del que se encuentra totalmente enamorada, a pesar de lo opuestos que son. Tras la ceremonia, ella comienza a sospechar del oscuro pasado de su esposo, un hombre que poco a poco va revelando una personalidad perversa y violenta. La misteriosa desaparición del hermano de su marido será el punto de partida de una búsqueda que apunta a tragedia...

He puesto en el título de este crítica la palabra que más veces me vino a la cabeza viendo la película de Minnelli, y que se refiere, efectivamente, a otra de Alfred Hitchcock. Al igual que en 'Sospecha', la protagonista de 'Corrientes Ocultas' desconfía de su marido hasta el punto de creer que su vida corre peligro; aunque la posibilidad de que el marido vaya a llevarle a la esposa un apetecible vaso de leche ultraluminosa es algo que aquí aparece mucho más tardíamente que en el film de Hichcock. De hecho, Katherine Hepburn se lleva tres cuartos de la película intentando comprender a Robert Taylor y consigue que nosotros, como espectadores, hagamos lo mismo. ¡Debe ser que somos muy malpensados, vamos a mirar desde su perspectiva. Pero cuando el río suena... Especialmente, hay una secuencia magnífica donde se nos revela que Taylor esconde algo, algo tenebroso. Es ésa en la que Hepburn recuerda una poesía (preciosa) sobre lo que nos pertenece y lo que no. Ahí ya hay una línea que suelta Taylor y que la mujer recibe con una sonrisa y una caricia; pero lo hace porque aún no sospecha nada, a nosotros, que estamos fuera de la pantalla, la frase nos ha sonado fatal y empezamos a maquinar. La secuencia sigue y el hombre llega a verse incapaz de continuar escuchando a su esposa, abandonando su lado. Más tarde, le reprochará a ella que aprendiera aquellas palabras para hacerle daño. La señal definitiva de culpabilidad. Nuestra curiosidad, en aumento, tendrá recompensa hacia el final, como siempre.

Todo el misterio de la película está centrado en algo que ocurrió entre el personaje de Taylor, que miente más que recuerda, y su hermano, desaparecido de forma extraña. Hepburn, mientras intenta mantener a flote su matrimonio, no puede dejar de obsesionarse con ese secreto del pasado. Hay que destacar, en este sentido, la mágica progresión del film. 'Corrientes Ocultas' comienza siendo una comedia ligera y divertidísima para ir oscureciéndose progresivamente hasta acabar convertida en un dramático y tenebroso thriller. En este sentido, la mano de Vincente Minnelli es fundamental, dotando a la película de un ritmo sobrio y una puesta en escena ejemplar. Las estupendas interpretaciones, la extraordinaria fotografía de Karl Freund y la emotiva sinfonía nº3 de Brahms (Hepburn tocando el piano en la oscuridad, ¡qué escena!) ponen el resto.

Katherine Hepburn está fantástica, en ella especialmente vemos ese cambio que he señalado antes. La conocemos siendo una chica sencilla, divertida, despreocupada; más tarde, la preocupación y el temor señalarán su alma. Robert Taylor cumple a la perfección con su personaje, el sospechoso marido rico que parece conseguir todo lo que se propone, incluyendo el olvido de ese oscuro pasado que le persigue, que le acaba retorciendo el rostro y convirtiendo en un ser cada vez más violento. El no menos famoso Robert Mitchum tiene poca presencia en el film, aunque es lógico que anuncien su presencia en el cartel, con letras bien llamativas. No voy a contar en qué consiste su personaje pero hay que ser muy inocente o tener muy poca idea de cine para no adivinar quién es en cuanto aparece en pantalla (la única que no se entera es la Hepburn). De hecho, yo quitaría la absurda pegatina que he mencionado antes sobre no desvelar el final de 'Corrientes Ocultas'; da una idea equivocada de que puede afectar a su visionado. Ni tiene un final sorprendente ni lo necesita.

En definitiva, estamos ante una película sobresaliente, de las que te sumergen en una historia que no quieres que acabe, porque tras el "the end" la realidad nos golpea los sentidos. 'Corrientes Ocultas', posiblemente, es uno de esos títulos de los que nadie se acuerda cuando le preguntan por Minnelli, pero eso es algo que podemos empezar a cambiar. El dvd salió a la venta recientemente en España (más vale tarde que nunca). Os recomiendo que si no la habéis visto, no tardéis más tiempo en hacerlo. Entretenidísima, tensa, oscura y trágica, ¿puede pedirse más?

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