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'El día de mañana' se revela como un brillante rompecabezas en torno a su enigmático protagonista
Críticas

'El día de mañana' se revela como un brillante rompecabezas en torno a su enigmático protagonista

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Nota de Espinof

Movistar+ estrena hoy viernes 22 de junio su nueva serie original. Se trata de 'El día de mañana', ficción de seis episodios basados en el libro homónimo de Ignacio Martínez de Pisón y que nos lleva a la Barcelona de finales de los sesenta, comienzos de los setenta.

Cuando por primera vez oímos hablar del proyecto, entonces bajo el nombre de 'El confidente', ya tenía buena pinta. Y la verdad es que habiendo visto tres episodios (la mitad de la temporada), las sensaciones que ha dejado 'El día de mañana' son muy buenas.

Una cosa está clara nada más empezar 'El día de mañana': la intención no es contar tanto la actuación de la brigada social de la policía durante los últimos años del franquismo en España sino más bien analizar e intentar descubrir quién es Justo Gil (Oriol Pla). En este sentido se vertebra la serie, usando ese telón de fondo del que nos hablaba Mariano Barroso, guionista y director, hace unos días.

Día de mañana

Intentando imitar la novela en la que se basa, se suceden diferentes testimonios sobre cómo llegó e impactó Gil la vida de los protagonistas de la serie. Eso sí, la serie nos da un mejor vistazo a este personaje y nos lo muestra desde el principio con sus luces y sus sombras en una narración cronológica. Justo Gil es un puzle que hay que resolver mientras nos adentramos en una historia de negocios y rebeldía.

En el primer episodio, Justo llega con su madre (en estado vegetal) a Barcelona con el noble propósito de conseguir dinero para curar a su madre. Pronto verá en la ciudad grandes oportunidades de ser un gran hombre de negocios y de comercial puerta a puerta comenzará con un negocio de venta por correo, en el que convencerá a Carme (Aura Garrido) para entrar.

El día de mañana

Sin embargo las cosas se tuercen y Justo es acusado de estafa. Para librarse del juicio empieza a dar chivatazos de actividades subversivas a Mateo Moreno (Jesús Carroza), presionado por sus jefes (Karra Elejalde) para que localice células comunistas.

Justo comenzará a hacer un doble juego, por un lado intentará ascender en la escala social con sus negocios a través de su amistad con Quim (David Marcé), el díscolo hijo de un gran empresario. Por el otro, su dinero será bien recibido por partidos como el PSUC.

Si hay algo que destaque en 'El día de mañana' por encima de todo, creo que es la magnífica actuación de Oriol Pla. Pla, que hace unos meses vimos en el final de 'Merlí', demuestra estar hecho a medida para Justo. Es capaz de darle todos esos matices, desde el vendehumos inocente al cabrón pero con corazón que nos vamos encontrando a lo largo de la serie.

Si no fuese el protagonista, sería el claro robaescenas. Y mirad que no es que tenga mal reparto la serie (Aura Garrido no se queda atrás, y anda por ahí Karra Elejalde que sale muy poco en estos primeros episodios) pero Pla sobresale.

Eddm C Victorbello Movistar 25

En cuanto a la historia, Mariano Barroso y Alejandro Hernández tienen muy claro desde el principio que lo que quieren contar es, principalmente, esta historia de Justo, Carme, Mateo y compañía. Y que a través de estos personajes veamos las inquietudes de una generación concreta.

Otra cosa es que, reconozco, me hubiera gustado algo más de acción y revolución. Sin embargo, según van pasando los capítulos y conociendo a estos personajes más quieres saber sobre su historia y menos sobre lo otro. Esto solo lo consigue un buen guion, y 'El día de mañana' lo tiene.

En definitiva, no sé en qué punto del "top" Movistar se encontraría 'El día de mañana', pero estos primeros episodios me han mostrado una serie con mucho potencial para aspirar a todo lo alto.

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