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'El Buen Pastor', no necesitamos contar ovejas

'El Buen Pastor', no necesitamos contar ovejas
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Han pasado trece años desde que Robert De Niro había dirigido la magnífica 'Una Historia del Bronx', donde nos sorprendió a todos con sus dotes para el trabajo de dirección. Si realmente no contamos el hecho de que también dirigió algunas escenas de 'The Score', que protagonizó al lado de otros dos monstruos de la interpretación, Marlon Brando y Edward Norton, pues debemos considerar que 'El Buen Pastor' es oficialmente su segunda película como director. Desde entonces, hemos visto a De Niro en la cima, con productos como 'Heat', por citar sólo un ejemplo, y también le hemos visto protagonizar productos de terror o comedia bastante olvidables. El que indudablemente es uno de los mejores actores de todos los tiempos, últimamente está cogiendo proyectos equivocados, y su colega Al Pacino, con el que siempre se le compara, le está ganado la carrera por intervenir en películas más interesantes.

Parece que esa mala racha que tiene últimamente De Niro como actor se le ha contagiado en sus labores como director, porque el presente film es una de las mayores decepciones del año. Un producto totalmente inesperado por venir de quién viene, con muchos medios a su disposición, mucha vestimenta visual, mucha perfección técnica, pero que se olvida de algo enormemente fundamental en el cine: entretener. 'El Buen Pastor' es un peñazo de más de dos horas y media que invita al sueño más profundo, por culpa de una historia de lo más aburrida y sosa, sin que todos sus excelentes elementos consigan elevar la película a un puesto digno.

Edward Wilson no existió, es una invención de la mente de Eric Roth, quien se inspiró en dos personajes reales que sí pertenecieron durante bastante tiempo a la CIA. O sea, mediante un personaje ficiticio de base real, se trata de construir una película sobre la CIA, contándonos todos sus entresijos, a través de una infinidad de personajes secundarios que entran y salen de la narración como Pedro por su casa. Una especie de biopic, medio verídico, medio falso, aunque realmente ¿qué biopic en la historia del cine es totalmente verídico?

El film tiene una forma extrañísima de empezar, bombardeándonos con un montón de datos y sucesos, a los que nos cuesta un poco acostumbrarnos, tardando bastante en lograr que entremos en materia. Y es que pocas veces he visto en un cinta de estas características que la historia vaya perdiendo tanto fuelle como aquí, de forma que ya cercano el final, e incluso desde mucho antes, no nos interese en absoluto nada de lo que pasa y cómo se va a solucionar. Una enorme apatía se apoderó de un servidor en cuanto finalizó la película, y no me quedé más que con un par de escenas para el recuerdo, y que curiosamente son las más violentas del film, aquellas en las que hay algo de "acción". En dichas escenas se producen sendas muertes (los que habéis visto la película sabéis a qué escenas me refiero en concreto), y son momentos magníficamente filmados, que logran captar nuestra atención, pero demasiado separados entre sí, y unidos por un resto de metraje anodino y falto de interés por la excesiva frialdad con la que es mostrado. La película no contiene ni la más mínima emoción y no engancha al espectador en ningún momento.

Evidentemente toda la parte técnica de la película es extraordinaria, y parte de la artística también. Los decorados son soberbios, logrando recrear los años 60 con una enorme convicción, con justicia el film fue nominado al Oscar en esa categoría. Como también debió estar nominado el excelente trabajo de Robert Richardson en la fotografía, dotando al film de un look lujoso. La banda sonora, que en un principio debía hacer el ahora cansino James Horner, corrió finalmente a cargo de Bruce Fowler y Marcelo Zarvos, logrando un score realmente inspirado y que marcan muy adecuadamente todo lo que vemos.

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En cuanto a su extenso reparto, prácticamente ninguna queja, salvo quizá la de Angelina Jolie, quien parece no creerse su propio personaje, el cual por cierto, está bastante mal dibujado. Matt Damon creo que está muy bien, componiendo a la perfección ese agente distante y frío. A su lado se pasean un buen número de secundarios con papeles más o menos cortos. Alec Baldwin, en una de sus mejores interpretaciones; William Hurt, con un personaje también un poco mal tratado; Billy Crudup, un poco fuera de lugar; y Michael Gambon es probablemente el mejor de todo el elenco, con un personaje bastante carismático y lleno de fuerza, algo de lo que carecen el resto de los personajes. Robert De Niro se reserva un pequeño papel, que a pesar de estar francamente bien, no nos da tiempo a saborear su presencia.

Tema aparte son los trabajos de Timothy Hutton y Joe Pesci, que son simplemente anecdóticos. Los podrían haber interpretado cualquier otro actor, aunque me imagino que en el caso de Pesci, quien estaba retirado del cine, su participación se habrá debido más a razones de amistad que otra cosa. Como no parece casual que uno de los productores de la película sea Francis Ford Coppola, quien dirigió a De Niro en ese pedazo de obra maestra que es 'El Padrino, parte II', que por cierto, es una película con la que 'El Buen Pastor' guarda numeroso parecidos. No hay más que ver la utilización de algunos de los numerosos flashbacks, y el tratamiento que se la da a la CIA, como si de un grupo mafioso se tratase.

Pero a pesar de sus evidentes hallazgos, y es que es impensable pensar que de aquí pueda salir una mala película, uno no puede evitar aburrirse soberanamente con una historia demasiado fragmentada, salpicada con alguna que otra estupidez argumental, y que en ningún momento resulta apasionante. Eso sí, como somnífero no tiene precio.

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