'Superman Returns', una declaración de amor

'Superman Returns', una declaración de amor
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Cuando hace años se empezó a rumorear que tendríamos una nueva película sobre el personaje de Superman, todos empezamos a hacernos las mismas preguntas, ¿quién será el director? y sobre todo ¿quién hará de Superman? Las primeras noticias con algo de fiabilidad apuntaban a que Tim Burton se haría cargo del film. Muchos respiramos tranquilos, el proyecto estaba en buenas manos. Pero como siempre ocurre en estos casos, esas manos van cediendo el asunto a otras manos, y el tema fue de mal en peor. Sonaba con mucha fuerza el nombre de Nicolas Cage para ponerse las mallas del hombre de acero, cosa que afortunadamente para el Cine no llegó a hacer. Kevin Smith jugeteó un poco con el guión, y quizá hubiera estado bien, teniendo en cuenta que este hombre realizó un buen trabajo en los primeros números de un recién renacido Daredevil. Nuevos directores se acercaban al proyecto, y a puntito, a puntito estuvieron de hacerse cargo de la película en diferentes momentos Brett Ratner y McG. Otra vez y afortunadamente para el Cine eso tampoco sucedió.

Además el tema no era continuar con una saga que estuviera teniendo éxito, sino resucitarla prácticamente de entre los muertos, asi que la elección de un buen director era algo fundamental. Y un día apareció Bryan Singer, quién sin pensárselo mucho aceptó dirigir el film, aunque para ello tuvo que sacrificar el hacerse cargo de 'X-Men 3', ya que los productores no quisieron llegar a un acuerdo con él. La cosa ya iba por buen camino, ahora sólo faltaba escoger a los actores, y creo sinceramente que muchos de nosotros sabíamos perfectamente en nuestro interior que el papel de Superman sería para alguien desconocido, tal y cómo se hizo en la primera película de la saga. Una decisión totalmente lógica y por supuesto acertada. Y vaya si acertaron.

El argumento supongo que es harto concido por todos a estas alturas: Superman tras cinco años de ausencia regresa a la Tierra. Verá que el mundo ha cambiado un poco en todos los aspectos. Clark Kent volverá a su trabajo en el Daily Planet (qué buen jefe Perry White que le guarda el puesto de trabajo durante cinco años), y volverá a encontrarse con Lois Lane, el amor de su vida, la cual ha rehecho su vida, incluso tiene un hijo. A Lane no le sienta demasiado bien esa repentina vuelta del hombre más importante de cuantos se le hayan acercado. Por otro lado el malvado Lex Luthor idea un nuevo y maquiavélico plan para dominar el mundo y de paso matar a Superman, al que odia, evidentemente.

El film se complemente perfectamente con los dos primeros títulos de la saga, a los que homenajea en todo momento. De hecho, en algunos instantes hasta parece que hayan hecho un remake. Sin embargo, la operación va mucho más allá del simple homenaje. La película es una completa declaración de amor tanto al personaje, como al film de Donner, al que remite con enorme cariño. Singer ha apostado por algo difícil en estos tiempos. Ha ido a contracorriente. Ha optado por una narración totalmente clásica, y por un ritmo pausado con el que se toma su tiempo para contarnos las cosas Eso, hoy en día no se suele hacer en una película de estas características. Estamos hablando de un film de más de dos horas y media en el que sólo hay dos o tres escenas de acción importantes. ¿Cómo acogerán esto las nuevas generaciones? Los que crecimos en los 70 con el personaje estamos encantados, pues han hurgado en nuestros recuerdos, en nuestros sueños perdidos de la infancia, y lo han hecho con sumo respeto. Nos han vuelto a emocionar y hemos creído al igual que en aquel Marzo del 79 que un hombre podía volar.

Singer se permite el lujo además de hacer algunas cosas en su película que resultan increíbles por acertadas. Procura casi en todo momento renunciar al humor. Aún así, hay un par de gags, no demasiado recalcados por si acaso, que a mí particulamente me encantan. Sin desvelar nada, uno tiene que ver con dos perros y otro tiene que ver con el hijo de Lois Lane. Dos momentos bien insertados en la historia. Por otro lado, y a pesar de manejar un elevadísimo presupuesto, el director no recarga la película de escenas espectaculares, y cuando tiene que enseñar algo en determinado momento, compone una escena en la que un grupo de personajes observa una gran maqueta. No diré nada más, porque dicha escena es una de las escenas más inteligentes que yo he visto en años, por el simple hecho de que es capaz de impresionar fuertemente al espectador con una simple maqueta, rindiendo de paso un clarísmo homenaje al cine viejo, en el que no había efectos digitales. Para quedarse con la boca abierta, y cuando creíamos que todo acaba ahí, va y cierra le escena con una clarísima referencia a una película suya.

La puesta en escena de Singer es enormemente elegante, con un perfecto dominio de la espectacularidad y siempre sin cargar las tintas, algo realmente difícil de hacer. Lo que vemos en pantalla es sencillamente maravilloso y hay secuencias únicas, como la del rescate de un avión, que no da respiro. Cualquier vuelo de los que realiza nuestro superhéroe también es para recordar. Ni una sola de las escenas en las que surca el cielo, ya sea de día o de noche, tienen desperdicio.

Sobre los actores, decir que todos cumplen a la perfección con sus papeles. Por supuesto yo destacaría a Brandon Routh, que a pesar de tener un aspecto más juvenil que Christopher Reeve teniendo un año más que él cuando hizo de Superman, está perfecto como hombre de acero. Además su personaje es el mejor tratado en el guión, y se nota. Kate Bosworth a mí me ha sorpendido bastante como Lois Lane, pues no me esperaba que la actriz estuviera tan bien. En cuanto a Kevin Spacey, decir que está a la altura de Gene Hackman, al que imita en algún momento determinado. Cosa que también la pasa a Brandon Routh cuando le toca hacer de Clark Kent.

Sin embargo, y al igual que sus predecesoras (me refiero sólo a los dos primeros títulos) no es un film perfecto. El guión puede que esté un poco estirado, aunque es enormemente coherente y tiene lógica. No obstante hay alguna cosilla que podrían haber desarrollado un poco mejor. Por ejemplo, en el plan de Luthor hay como una especie de parón en el que no se sabe muy bien qué es lo que esperan. Por otro lado, Singer alarga un poco algunas situaciones, que si bien no molestan termina dañando el resultado final, o más bien le impiden ser una obra maestra. Es como si Singer se hubiera enamorado de la historia y no fuera capaz de soltarla. Aún así, la película se sigue con total interés y no defrauda.

Singer termina el film de forma totalmente anticlimática, sin grandes explosiones ni escenas megaespectaculares. Algo totalmente arriesgado para los tiempos que corren, pero de lo que Singer sale airoso, y lo hace con enorme profesionalidad, desafiando las leyes del actual cine del mismo modo que Superman desafía la gravedad.

Una película muy buena que ya te engancha desde el princio, cuando se oye la voz de Jor-El, y la fanfarria de John Williams, en una pequeña secuencia llena de emoción. A continuación los entrañables títulos de crédito, que ya os imaginais cómo son, y a partir de ahí a disfrutar, a volver a creer en lo imposible, a pasarlo en grande con dos horas y media de buen cine, sabia mezcla de drama y aventuras, quizá más lo primero que lo segundo. Singer se ha lucido, aunque muchos la rechazarán. No importa, nunca se vuela a gusto de todos. Aquí en Blogdecine, creemos en Superman.

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