'The Girl from Plainville': Elle Fanning brilla en una miniserie que no profundiza en el interesante caso real en el que se basa
Críticas

'The Girl from Plainville': Elle Fanning brilla en una miniserie que no profundiza en el interesante caso real en el que se basa

En julio de 2014 se produjo la muerte del joven Conrad Roy. Un suicidio del que pronto se sospechó que fue alentado por la novia de este a través de mensajes de texto. Ocho años después revisamos ese caso mediante 'The Girl from Plainville', miniserie de ocho episodios que llega este domingo a Starzplay.

Cocreada por Liz Hannah ('Mindhunter') y Patrick Macmanus ('Dr. Death'), esta miniserie comienza precisamente con el intercambio de mensajes de dos jóvenes. Pronto la tragedia se cierne y descubrimos que el joven Conrad (Colton Ryan) se ha suicidado.

A partir de aquí la serie empieza a explorar tanto el duelo de su familia, en la que destaca la madre interpretada por Chloë Sevigny y de Michelle (Elle Fanning), la proclamada novia a distancia del muchacho de la que nadie sabía de su existencia y que, según veremos, sería la mente detrás del suicidio de este.

Con 'The Girl from Plainville' pasa como con muchos true crime. Hay muchos elementos interesantes y a poco que lo estructures bien puede salir airosa. Pero si no aprovechas bien los elementos distintivos, como en este caso, cae en lo genérico o, en lo que es peor, lo blando y desaborío.

Eso no quiere decir que no tenga cosas atractivas. La miniserie funciona bastante bien cuando quiere hacer estudio de personaje. Elle Fanning destaca gracias a darle algo de tridimensionalidad a un papel de mentirosa, de farsante (muy fan que sea admiradora número uno de la Rachel Berry de 'Glee').

Una exploración que se olvida de lo importante

Lo más enervante de 'The Girl from Plainville' es que, aun contando con un catálogo bastante prometedor de temas que tocar y tratar de un modo profundo, el guion no está para nada interesado en ello. En cierta obsesión por hacer una perspectiva global de en qué punto de sus vidas estaban Conrad y Michelle en esos momentos, pasan muy de puntillas por el qué y por qué de ese fatídico día.

No es tanto un asunto de morbosidad o de intentar el impacto de, por ejemplo 'Por trece razones', pero sí de exploración de exactamente qué está pasando ahí. A lo largo de los episodios vamos saltando entre anodinas escenas y diálogos en los que si bien se verbalizan ciertas cosas todo queda algo en la superficie.

De esta manera hay una suerte de tira y afloja en las líneas maestras de Hannah y Macmanus en las que cuestiones como la salud mental, la depresión, los pensamientos suicidas, trastornos alimenticios y de imagen personal se ven completamente diluidas por un guion que tiende más hacia el melodrama, hacia un tono más propio de telefilme de sobremesa.

Girl from plainville

Es en la narración (algo fragmentada con sus saltos temporales) donde se resiente más 'The Girl from Plainville'. Por muy inventivos que sean a veces —es curioso como representan los mensajes de texto como si fueran diálogos cara a cara— la serie se va haciendo cada vez más pesada en lo que pasan los episodios, especialmente en los que estamos en pleno juicio.

Esto hace que, en definitiva, 'The Girl from Plainville' se queda algo a medias en la exploración de un caso más complejo de lo que puede parecer a simple vista. Si bien su reparto hace un buen papel, este no logra elevar un drama poco inspirado.

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