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'The Grandmaster', el arte del kung-fu según Wong Kar-Wai

'The Grandmaster', el arte del kung-fu según Wong Kar-Wai
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Una de las ventajas de vivir en Francia —además de que los franceses piensen que el cine es algo importante y que hay que cuidar y respetar—, es poder ver películas que no llegarán a España hasta ni se sabe cuando a pesar de títulos tan potentes como el de que os voy a hablar. Se trata de 'The Grandmaster' ('Yut doi jung si', 2012) la esperadísima nueva película del director chino Wong Kar-Wai, tras la infravalorada 'My Blueberry nights' (id, 2008)y que todavía no tiene fecha de estreno en nuestro país.

Encargada de inaugurar la pasada edición de la Berlinale, 'The Grandmaster', así a simple vista, no parece una película de Wong Kar-Wai: una historia sobre las artes marciales, basada en la historia de Ip Man, el maestro de Bruce Lee —y de la que ya existe un biopic titulado 'Ip Man' del año 2008. Esto puede echar para atrás a mucha gente, sobre todo a aquellos fans de 'Deseando amar' ('Fa yeung nin wa', 2000) o '2046' (id, 2004), pero nada más lejos de lo contrario. 'The Grandmaster' tiene la huella del director chino en todos y cada uno de sus fotogramas. Y es que desde el segundo 0, sabes que te encuentras ante una película de autor. La secuencia inicial —que se rodó en un mes— es una escena de lucha bajo la lluvia espectacular que nos da las bases de cómo va a ser el resto de la película, estética y formalmente hablando, o lo que es lo mismo, que Wong Kar-Wai sigue vivito y coleando y no nos ha abandonado.

the grandmaster

Y es que 'The Grandmaster' es, sin duda, una película de Wong Kar-wai y lo dejan claro todos y cada uno de sus movimientos de cámara, en la delicadeza con la que están filmadas las peleas —y lo que no son peleas—, y hasta en ese pequeño grano que se puede apreciar en algunos de los plantos de la cinta. Eso sí, y como marca de la casa, lo nuevo del realizador chino abusa de cámaras lentas y de eliminación de frames por segundo, técnica que a veces funciona —en secuencias de luchas para ver bien los moviemientos— y que en otras ocasiones, el espectador no sabe si la película es así o es un fallo del proyector.

No debemos olvidar que 'The Grandmaster' es, al fin y al cabo, un biopic. La película nos da a conocer la historia de Ip Man, un maestro de las artes marciales chinas —y más concretamente del estilo Wing Chun— y puede que uno de los más célebres al tratarse del maestro de aquel mito que fue Bruce Lee. Para alguien como yo a la que las películas de 'chinos que vuelan' le aburren, 'The Grandmaster' consigue que llegue a interesarme en todo lo que suponen las artes marciles en la cultura china: el kung-fu es un arte en el que el honor, la sabiduría o la justicia, son elementos primordiales de toda la filosofía que lleva detrás esta tradición china. Un arte que es tratado por Kar-Wai como una danza y que no es utilizado como verdadero método de lucha, de defensa hasta bien entrada la película, un cambio brutal que el director nos deja muy claro a través de diferentes elementos estéticos.

tony leung

Y es que, visualmente hablando, 'The Grandmaster' es espectacular. Todos los elementos están cuidados al mínimo detalle, por no hablar de los colores fríos que predominan en toda la película para meternos de lleno en esa época previa y posterior a la segunda guerra chino - japonesa que tuvo lugar entre los años 1937 y 1945. Wong Kar-Wai utiliza aquí su mejor baza al jugar con los pequeños detalles estéticos —épicos los planos de las mujeres de mala vida en burdeles o en la ópera china— y hasta ese toque en el que las artes marciales dejan de ser un arte para convertirse en un arma más para vencer al enemigo al mostrarnos la sangre, el rojo que destaca entre tanto azul.

El reto que supone para los actores hacer una película de artes marciales es considerable, sobre todo si dichos actores no tienen ni idea de kung-fu. Este es el caso de Tony Leung ('Deseando amar', 2000), quien pasa con nota al interpretar a Ip Man, el sucesor del gran maestro y cuyo rostro se mantiene calmado en todo momento, desprendiendo la sabiduría que cualquier maestro debe tener. Mucho más fácil lo tuvo la siempre maravillosa Zhang Ziyi, formada como bailarina y bastante experimentada en esto de las artes marciales —como 'Tigre y dragón' de Ang Lee ('Wò hǔ cáng lóng', 2000) por nombrar la más popular—, crea uno de los personajes más interesantes de la película: el de la mujer que quiere vengar a su padre y demostrar que la mujer también puede ser una gran portadora del arte del kung-fu.

the grandmaster

En definitiva, 'The Grandmaster', a pesar del cambio de registro, vuelve a mostrarnos que Wong Kar-Wai sabe introducirnos mejor que nadie en la cultura china, que puede llegar a parecernos muy lejana, pero que a través de sus cuidadísimos planos, nos acerca al máximo a esta historia sobre el honor, la tradición y la justicia.

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