'The White Lotus': una cautivadora miniserie de HBO que no logra afinar en su sátira de los privilegiados
Críticas

'The White Lotus': una cautivadora miniserie de HBO que no logra afinar en su sátira de los privilegiados

Tenía bastante curiosidad por saber exactamente qué nos íbamos a encontrar en 'The White Lotus', la miniserie de seis episodios en el que Mike White ('Escuela de Rock', 'Iluminada') nos lleva a las vacaciones de varios grupos de ricachones que coinciden en el lujoso resort en Hawái que da título a la ficción de HBO.

Un interés debido a que su sinopsis invitaba a muchas interpretaciones. ¿Sería una variación de "arriba y abajo" con huéspedes y empleados del hotel?, ¿una sátira de los más millonarios y sus caprichos en la que algo sale mal? La respuesta está más cercana a lo segundo que a lo primero. Y, pensándolo bien, es quizás lo que menos logra sostener el resultado final.

Más que nada porque 'The White Lotus' tiene, a mi parecer, dos problemas de base. O más bien conflictos en la siempre importante negociación con el espectador. Nada irresoluble pero sí que pide algo más de lo habitual. El primero viene por duración: es difícil limar bien una comedia para que cada episodio dure una hora y se nota ciertos desajustes en ese sentido.

El segundo vendría directamente por el diseño de personajes. No es tanto el hecho de que hablemos de protagonistas ricachones que llegan al resort de lujo —admitimos sus caprichos y cierta actitud— sino de cómo son presentados y desarrollados durante sus primeros episodios. La primera impresión impone cierta barrera que no termina de diluirse y que hace que la crónica de una muerte anunciada acabe siendo un tanto anodina.

Una sátira desde recepción

Que no es que la serie no tenga ganas de contar las historias de estos huéspedes, el problema quizás es que, como guionista, Mike White lo cuenta todo (y casi que se posiciona) desde el mostrador. Desde el punto de vista de los trabajadores (liderados por un notable Murray Bartlett) y su presencia discreta —algo que, de hecho, se destaca en uno de los primeros diálogos— que otorga una perspectiva desde fuera con cierta parcialidad.

Esta mirada también la ofrece White como director de la serie gracias a huir conscientemente de mostrarnos este resort y sus alrededores como algo idílico. Vemos este exclusivo rincón de Hawái como la realidad cotidiana de quien está todos los días dando el callo y bajo la mirada del que piense que eso no es nada especial.

No podemos negar que la serie es divertida, que lo es. Y a veces roza el absurdo con esa cruzada de Shane (Jake Lacy) porque si bien tienen la mejor habitación, no es la suite nupcial deluxe; o esa crisis existencial por el que pasa el personaje de Steve Zahn. Pero el guion no termina de presentarnos algo realmente profundo o, al menos, interesante más allá de esa absorbente madriguera de conejo en el que nos mete el guionista.

White Lotus Foto

Y si bien como sátira y comedia tiene sus buenos momentos, falta un punto de búsqueda de la empatía, de que podamos conectar con cualquier personaje por odioso que parezca de primeras. Incluso la trama más "humana", con el lazo emocional que se desarrolla entre Belinda (Natasha Rothwell) y Tanya (Jennifer Coolidge), resulta algo insuficiente en el cómputo global.

En definitiva, 'The White Lotus' es a ratos cautivadora, a ratos incómoda y otras veces se pierde en cierto gusto por las conversaciones vacías en las que abundan temas que van desde el colonialismo hasta el privilegio pasando por la sexualidad. Hay cierta impermeabilidad que impide la reflexión y la conexión con la propuesta haciendo que su visión.

Temas
Inicio