La película con "montaje hip-hop" que rechazó la moraleja. Por qué 'Réquiem por un sueño' es una de las obras más importantes de los últimos 25 años

Una maravilla sobre el dolor de la soledad que analizan en el último vídeo de 'No es como las demás' 

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Randy Meeks

Editor

Recuerdo perfectamente la primera vez que vi 'Requiem por un sueño', alquilada en el videoclub de mi pueblo: mi madre y yo no podíamos apartar la mirada de la pantalla, sobre todo en esa escena final que tantas pesadillas ha causado desde su estreno en el 2000. Darren Aronofsky fue capaz de crear su película más icónica en los inicios de su carrera y la tenemos tan en mente que Alesya Makarov le ha hecho todo un análisis concienzudo en 'No es como las demás'. 

Como dijo aquel genio, esta vida es un sueño

Como bien afirman en el vídeo, "Réquiem por un Sueño es una de esas películas que no solo se ven, se sienten". Y es que a lo largo de sus 102 minutos es imposible no sentir escalofríos viendo la caída en desgracia de sus protagonistas: "No intenta enseñarte una moraleja, sino arrastrarte a una experiencia emocional donde tú, como espectador, prácticamente vives lo que viven sus personajes".

Pero, efectivamente, esta no es exclusivamente una historia que habla de drogas. "Aronofsky no quería hacer una película simplemente sobre yonkis", como afirman en el vídeo, "lo que a él le interesaba era lo que ocurre antes y después del consumo: el deseo, la fantasía, la caída emocional y física".

Es una película con tanta atención al detalle que ni siquiera el alegórico título está puesto al azar: "Un réquiem es algo que suena en un funeral, cuando alguien muere, y toda la estructura de la película funciona como una pieza musical". ¿Y qué muerte vemos? La de los sueños y esperanzas de sus protagonistas.

Pero la maestría que Darren Aronofsky demuestra en 'Réquiem por un sueño' va más allá de lo que cualquiera podría pensar, empezando por su montaje, un estilo que el llama “montaje hip- hop”, y siguiendo por los planos partidos, una decisión que, como se cuenta en el vídeo, "se tomó para mostrar que los personajes, a pesar de estar cerca físicamente, realmente están aislados los unos de los otros". Y es que, en el fondo, la obra maestra del director "habla del dolor de la soledad". Contra eso, obviamente, no hay droga que valga.

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