La definición de “cine épico” en Hollywood no se circunscribe únicamente a un despliegue visual apabullante de acción y lucha bombástica. Es también las emociones intensificadas, el desgaste del paso del tiempo trasladado a una duración inmensa, el estudio de personaje llevado a cotas inabarcables. Todo esto lo condensaban películas como ‘Doctor Zhivago’.
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El siempre imprescindible David Lean sigue llevando al límite sus concepciones de lo épico en el cine adaptando un gran clásico de la literatura rusa, incluso con el antagonismo de la nación soviética. Omar Sharif protagoniza un espectáculo gigante que se va a poder ver hoy en televisión a través de La 2 a partir de las 22:20 (también se puede encontrar en streaming a través de Filmin y de Movistar+).
Mientras en la Rusia de comienzos de siglo está intensificándose el conflicto civil a raíz de la revolución bolchevique, el poeta y cirujano Yevgraf Zhivago es enrolado para combatir como teniente. Esto le llevará no sólo a una lucha por sobrevivir, sino a un conflicto interno al seguir acordándose de su adorada esposa mientras desarrolla pasión por otra mujer.
Lean continúa esa gran evolución épica que tuvo su cine y dio otros clásicos imborrables como ‘El puente sobre el río Kwai’ y la ganadora del Oscar ‘Lawrence de Arabia’, esta vez con el reto de trasladar toda la profundidad de una de las novelas más canónicas de la literatura. Se podía confiar en que, al menos, la belleza visual y las actuaciones exquisitas estarían a la hora del día.
Pero una novela tan grande es un reto por algo. Las hechuras grandes intentan hacer justicia, pero crean una película que requiere más esfuerzo para ser vista en su plenitud, y no hablemos ya de ser digerida. Sus fracturas quedan a la vista a lo largo de sus más de tres horas, aunque no entran tanto por los ojos como la magnificencia con la que rueda conflictos.
También está fabulosamente trazada la emoción romántica, recordando al Lean más terrenal y fabulosamente melodramático de sus inicios. Todo esto, junto a un Shariff maravilloso, crea una obra arrolladora en todos los aspectos que, aun así, se las apañó para ser un fenómeno de taquilla. A día de hoy, sigue siendo una de las películas más vistas de la historia ajustando por inflación, muestra de la gran combinación de interés previo y ejecución desbordante que ofrece.
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