Es un clásico de culto del cine fantástico de los 90 y tienes pocos días para verla en Netflix: cómo sería 'Toy Story' con el director de 'Gremlins'
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Es un clásico de culto del cine fantástico de los 90 y tienes pocos días para verla en Netflix: cómo sería 'Toy Story' con el director de 'Gremlins'

El director de ‘Gremlins’, Joe Dante, hizo unas cuantas películas de interés en los 90, y una de ellas fue trabajando para DreamWorks, una "parodia" de acción en vivo de un éxito de taquilla de sus rivales en Pixar, ‘Toy Story’. Ahora, su olvidada ‘Pequeños Guerreros’ (Small Sodiers, 1998) se marcha de Netflix a final de este mes y es un buen momento para recuperar uno de los mejores trabajos de su autor.

Dante, un estupendo analista de la psique estadounidense frente a la cultura pop utiliza una encantadora aventura sobre juguetes de guerra que se vuelven locos en a suburbia del centro de Estados Unidos para hacer una síntesis de la mayoría de sus películas anteriores. La historia gira en torno a un chico llamado Alan Abernathy (Gregory Smith), que es un joven adolescente incomprendido, y su vecina de al lado, Christy Fimple (Kirsten Dunst).

Campo de Batalla: el cuarto de estar

Cuando Alan dirige la tienda de juguetes de su padre, convence al repartidor, el veterano de Dante Dick Miller, para que le haga un envío de nuevas figuras de acción activadas por voz. Pero el desarrollador del juguete usó chips de AI militares excedentes súper sofisticados capaces de hacer pensar de forma independiente, con lo que las figuras de acción seguirán su objetivo principal de crear la guerra.

El Commando Elite, dirigido por Tommy Lee Jones, como la voz del mayor Chip Hazard, que parecen inspirados en la historia de Stephen King ‘Campo de batalla’, quiere erradicar a los gorgonitas, dirigidos por Frank Langella como la voz de Archer, una raza de criaturas monstruosas pero gentiles que buscan su tierra natal. Es muy posible que James Cameron echara un vistazo a la película antes de escribir ‘Avatar’.

Smallsoldiers2

Después de una pausa de cinco años durante los cuales Joe Dante trabajó exclusivamente en televisión, ‘Pequeños Guerreros’ fue su regreso al estilo por el que fue conocido en la década de los 80, pero no tuvo demasiado éxito de taquilla, quizá porque a pesar de los tremendos efectos especiales había algo casi anacrónico en su trabajo. El pequeño pueblo que invaden los soldaditos de juguete recuerda a Kingston Falls, las rencillas son parecidas a los conflictos de ‘No matarás al vecino’, las escenas de laboratorio recuerdan ‘El chip prodigioso’ etc… el cambio de siglo estaba a la vuelta y el público había cambiado.

El espíritu Amblin en la era Clinton

Sin embargo, el tono nostálgico de Dante y su sistema de valores marca una ruptura con el público reflejada conscientemente en todo momento en la película, desde la tienda de juguetes del padre de Alan, llamada "El niño interior", a su contenido, juguetes de madera y antiguos que ningún niño quiere ya comprar. Dante elige como sus héroes a los gorgonitas, concebidos por su inventor como un juguete educativo. El director incide en sus temas del paradigma artificial y a corto plazo, el predominio del “beneficio financiero” y cómo se come hasta el mundo de los pequeños pueblos, donde ahora se corta el árbol del vecino para tener una mejor recepción de satélite.

Todos estos temas reflejan las mismas consecuencias de la locura tecnológica neoliberal/consumista que Dante criticaba en ‘Gremlins 2’, pero lo lleva a un cine espectáculo lleno de efectos digitales, aún hoy asombrosos, de ILM que eran poco comunes en su filmografía, aunque replica la cinefilia de siempre incluso en la elección de los actores que dieron voz a los personajes, con los Commando Elites formados nada menos que de los miembros del elenco de ‘Doce del patíbulo’, Ernest Borgnine, Jim Brown, George Kennedy, junto a Lee Jones y Bruce Dern.

Smallsoldiers 1998

A ellos se sumaban Clint Walker, Christopher Guest, Michael McKean, Harry Shearer y Christina Ricci. ‘Pequeños Guerreros’ es una película perfecta para comprobar la transición de dos tipos de cine de entretenimiento en Hollywood, ya casi una reliquia en su momento, sirve como resumen de la cultura comercial agresiva de los 90 y resulta menos ingenua de lo que parece, comprobando cómo lo fantástico ha definido el mainstream en los años siguientes, sirviendo también como boceto para el remake de ‘Muñeco diabólico’ de 2019.

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