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'Gremlins 2', la película que advirtió al mundo de lo que estaba por venir

'Gremlins 2', la película que advirtió al mundo de lo que estaba por venir
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El 15 de junio de 1990, Warner Bros, Amblin, Joe Dante y la horda de criaturas más disparatada de la historia del cine, perdían la batalla por el dominio de la taquilla norteamericana ante las fuerzas del orden, blanco e inmaculado, del agente ‘Dick Tracy’ perpetrado por Warren Beatty, un tipo con bastante menos capacidad de expresión que el bueno de Gizmo.

‘Gremlins 2’ fue un fracaso en toda regla, recaudando a duras penas una cuarta parte de lo que sumó su antecesora unos años antes, y los factores que contribuyeron a ese fracaso son de lo más variado: cambio de época, espíritu desmadrado y un aparente encadenado de sketches con apeas trama no la hicieron un producto apetecible.

Otra razón por la que fue recibida con tanto rechazo pudo ser, por qué no, lo acertada que resultó en su ácida mirada hacia los Estados Unidos, las corporaciones sin piedad y el futuro que aguardaba a América y, por lo tanto, al mundo.

Donde dije Clamp digo Trump

Donald Trump. Daniel Clamp. Gemelos separados al nacer, con una parecida predisposición por el dominio global y a los que la estupidez trató de manera diferente. El real, el actual presidente de los Estados Unidos, no aprendió nunca la lección y jamás dará su brazo a torcer.

Por su parte, “el bueno” de Daniel Clamp, responsable del colapso mogwai en la gran manzana, termina por resultar tan carismático que, con el premiso de Chris Columbus (creador de los personajes originales) y de Charlie Haas (guionista de la secuela), acabará por encontrar a su media naranja, una atractiva y ambiciosa oficinista en apuros que respondía al nombre de Marla, igual que la mujer que se convertiría en esposa de Trump entre 1993 y 1999

Gremlins 2 Clamp 3

Dante y su equipo creativo no tuvieron demasiadas dificultades para clavar el narcisismo del futuro presidente de los Estados Unidos, al que dotaron de su propia red de noticias, edificios y logotipo con un mundo tan aplastado por su garra que casi resultaba terraplanista.

Con apenas unos esbozos de realidad, 'Gremlins 2' comenzaba a diseñar el futuro de una nación casi treinta años antes de que sucediera lo inimaginable. Como decía Charlie Haas, “Trump fue un emblema de lo que estaba pasando durante los años 80 y 90, todo codicia, dinero y grosería. Pero por entonces aún parecía algo inofensivo”.

Ya lo dijo el propio Dante: "Gremlins 2 fue la primera película anti-trump en la historia del cine estadounidense, ¡aunque mi Trump era más comprensivo que el real!".

Tecnología Gremlin

Uno de los puntos fuertes de la secuela del clásico navideño es su moraleja, cada vez más vigente: en manos irresponsables, la tecnología puede volverse monstruosa. ‘Gremlins 2’ convertía a la ciudad de Nueva York en zona cero piramidal en medio de ninguna parte, donde los taxistas solo están interesados en llevarte al aeropuerto y con ese faro de la hipocresía y la extinción global del Clamp Center como luz que guía al Apocalipsis.

Gremlins 2 Clamp 5

Un sitio donde en lugar de utilizar la tecnología para hacer más sencilla la vida en el planeta ocurre justo lo contrario. El edificio es tan “inteligente” que ya no queda rastro de humanidad. Sus trabajadores son meros códigos de barras que, por momentos, nos sitúan casi en el Holocausto.

Y el edificio Clamp tiene mucho de laboratorio de guerra. Podríamos decir que es un laboratorio de guerra. El lugar, dirigido por el mismísimo Conde Drácula y un equipo de racionalmente crueles científicos, es una infatigable fábrica de maldad y riesgos globales que terminará jugando en su contra cuando, curiosamente, una tropa de monstruos irracionales se apodere del edificio.

Gremlins 2 vegetal

En la reciente ‘Aniquilación’ hay una secuencia donde uno de los personajes sufre un incidente no muy alejado del monstruoso e inolvidable “Gremlin vegetal”, una muestra más de hasta donde llegaría, sin ir más lejos, Monsanto, otra de esas diabólicas corporaciones que están arrasando el planeta. Sí, en la película de Joe Dante es mucho más original e impactante.

Conexión en directo con la violencia

Otro apunte premonitorio y genial es su capacidad para observar por dónde irían los tiros de los medios de comunicación del futuro. En la extraordinaria ‘Nightcrawler’, veíamos la dura realidad del freelance psicópata, un monstruo capaz de alterar la escena del crimen con tal de conseguir el prime time.

En la película de Joe Dante la violencia es puro cartoon, pero no duda en cargar con la cámara al hombro para retratarla en directo a todo un país, tal y como se encargarán de hacer todas las cadenas nacionales durante los siguientes treinta años: la basura vende, y si es en directo, vende más. La cobertura al fin del mundo vende mucho.

Además del descubrimiento del éxito en la televisión, la cadena de televisión de ‘Gremlins 2: La nueva generación”, también tiene en su parrilla programas de cocina en directo en su propio canal de cocina. ¿Te suena?

"Divertido, pero de ningún modo civilizado". Esta es la declaración principal del monstruo inteligente que mata a otro en directo, en antena, solo por la diversión. También es el lema de ‘Gremlins 2: La nueva generación', y por supuesto el de toda la industria moderna del entretenimiento. Total, esa violencia de caricatura (o no) solo forma parte del espectáculo.

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