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Emmy 2019: 'Fleabag' y 'Chernobyl' se consagran en la fiesta de despedida de 'Juego de Tronos'
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Emmy 2019: 'Fleabag' y 'Chernobyl' se consagran en la fiesta de despedida de 'Juego de Tronos'

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Con más o menos sorpresas, más o menos buenos chistes y bromas y más o menos ritmo, la 71ª edición de los Premios Emmy ha quedado, como casi siempre que uno se deja fuera las categorías de las artes creativas del otro día, muy repartida.

La noche de la televisión

Bryan Cranston arrancó "de improviso” la ceremonia, recordando algunas de las series nominadas con un discurso que hacía hincapié en el momento que atraviesa la televisión actual: “nunca ha sido tan buena”. Tal vez, no lo sé, sí estemos ante la edad de oro de la televisión.

Tony Shalhoub y Alex Borstein comenzaron fuerte para la serie de Amazon Prime ‘La maravillosa Sra. Maisel’, que se llevó los primeros premios de la noche. Phoebe Waller-Bridge, la brillante mente (y rostro) detrás de ‘Fleabag’ se llevaba el premio a mejor guión de comedia. Su discurso y el de Borstein fueron breves y cargados de su humor negro habitual. La guionista de la próxima película de James Bond se ha consagrado con su serie para Amazon Prime y será la gran protagonista de la noche. Y es que su 'Fleabag' es extraordinaria.

Bill Hader se llevó merecidamente otro Emmy por su extraordinario papel en ‘Barry’, que repite premio en su segunda temporada tras la graciosa presentación de Ike Barinholtz y Maya Rudolph.

Patricia Arquette recordando a su hermana Alexis mientras agradecía que ahora, en sus cincuenta años, estaba recibiendo los mejores papeles de su carrera. Otro discurso memorable de la noche se lo llevó Billy Porter, rompiendo las quinielas con su personaje para la serie de FX, 'Pose'.

Charlie Brooker volvió a llevarse otro Emmy, demostrando que su juguetona creación gusta en los Emmy, y su episodio interactivo que tanto revuelo causó hace meses, 'Bandersnatch' se llevó un premio para casa.

Además de los homenajes a dos clásicos que nos dejan, como 'Juego de tronos' y 'Veep' con todos los miembros del reparto sobre el escenario, no faltó el momento in memoriam, donde a más de uno le estremeció recordar que Luke Perry, al que acabamos de ver en la última película de Quentin Tarantino, nos dejó de manera inesperada.

La otra gran triunfadora de la noche, además de la serie de Waller-Bridge y su creación, ha sido 'Chernobyl'. La serie limitada (gran chiste de Bill Hader al respecto) de HBO no tuvo rival en su categoría, llevándose mejor director, guión o serie limitada.

No hubo grandes perdedores durante la noche. 'Juego de Tronos' se quedó con el premio a mejor serie únicamente (sin contar los premios técnicos de hace unos días), aunque puede que 'Fuga en Danemora' mereciera algo mejor que el vacío que se llevó, algo que no le pasó a 'Succession', que se llevó el mejor guión de serie dramática.

'Saturday Night Live' y John Oliver siguen demostrando que nadie puede arrebatar su trono catódico de variedades y RuPaul sigue sumando premios. Como los que seguramente esperan en el futuro a Jharrel Jerome o Ben Whishaw, otros dos premiados sorprendentes. Que Michelle Williams se lleve un premio no sorprende tanto, algo que sí hizo ver a Jason Bateman recoger el de mejor dirección en serie dramática por 'Ozark'. 

Enhorabuena a los premiados.

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