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La importancia de llamarse Gloria Pritchett

La importancia de llamarse Gloria Pritchett
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Yo pensaba que una de las ventajas de casarme con un hombre mayor era que podría relajarme tranquilamente. Pero todas esas clases de natación, remo, footing… ¡así es como llegaron mis familiares a este país!

Seamos sinceros, cuando vimos por primera vez a Gloria en ‘Modern Family‘, todos pensábamos que sólo estaba interesada en la fortuna de Jay, que sólo era una de esas mujerzuelas que viven gracias a las rentas que les dejan sus ancianos maridos tras la muerte, probablemente debido a un veneno administrado por ellas mismas. Pero no, resultó que los bonitos ojos de Gloria vieron más allá de las arrugas y de la curva de felicidad que ya asomaba en el patriarca de los Pritchett, se enamoró y se casaron, como cualquier otra pareja feliz.

Gloria proviene de un pequeño pueblo de Colombia, que según ella misma resulta ser la capital del crimen en su país. Probablemente este pasado latino fue el que la convirtió en la mujer dura y temperamental que es ahora; para enfrentarse a ella hay que tener un par bien puestos, porque en cualquier momento te pega dos gritos o te espeta tres frases en spanglish, y te quedas más muerto que un lagarto al sol.

Soy colombiana, reconozco una falsa escena de un crimen cuando la veo

Gloria tiene un hijo, Manny, que más que un niño parece ser un abuelo atrapado en el cuerpo de un crío. Manny es fruto de una pasada relación de la colombiana con un hombre de su país, Javier Delgado, guapo, bien parecido, pero que siempre decepciona a todos los que le rodean, empezando por su hijo. Con su ex-mujer, ella misma cuenta que todo era “fight and make love, fight and make love“ (pelear y hacer el amor), lo cual está muy bien durante un tiempo, pero aunque tu marido sea un adonis como Javier, la cosa llega a cansar.

Es irascible, tremendamente irascible; tiene un carácter que ni las moscas aguantarían, aunque no se puede decir que la pobre no intente controlarlo. Cuando ve algo que no le gusta, intenta solucionarlo de buenas maneras, pero cuando las buenas maneras no funcionan, es entonces cuando sale el tigre de bengala que esconde en su interior, chilla, patalea y te pega hasta que se queda a gusto; o todo lo contrario, se cierra en sí misma y cambia de actitud, atormentándote tanto que acabas por aceptar la derrota con la cabeza baja. Que te quede clara una cosa, Gloria nunca pierde.

Sofía Vergara con una pistola

Pero si hay algo que le encanta, además de ser colombiana y de llevar su acento al extremo (”esto es lo que me faltaba a mí, PRIVACY en esta casa“) es ser madre. Está orgullosísima del pequeño hombre que ha criado con sus propias manos, e intenta por todos los medios que crezca orgulloso de lo que es, de sus orígenes, aunque eso suponga llevar un poncho y que todos sus compañeros se rían de él.

La gente nunca se metió con Batman, y él llevaba una capa. Un poncho es igual que una capa, sólo que da toda la vuelta

Y como madre empedernida que es, siempre ha tenido ganas de una niña, para tener la parejita y poder vestirlos iguales cuando van al colegio. Pero oye, que si no es posible no pasa nada, ella se inventa su estrategia y aquí paz y después gloria (nunca mejor dicho).

Nadie sabe esto, pero durante su primer año de vida vestía a Manny como una niña y le decía a todo el mundo que era mi hija. Cuando encontró las fotos le dije que era su hermana gemela que murió...

Porque Gloria no le teme a la muerte, se ha criado entre pistolas y sabe manejarlas con total precisión. Un carácter duro que no casa con su cuerpo de escándalo, pero aun así sigue trayendo a todos los hombres de cabeza; si no, que se lo digan al pobre Phil. Pero así es ella, y debemos quedarnos con lo que mejor la define, una mujer dedicada en cuerpo y alma a su familia: “Soy una buena jugadora de ajedrez, pero soy mejor esposa“.

En ¡Vaya Tele! | La importancia de llamarse Matt Saracen

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