'Pesadilla en el paraíso': la gala 9 saca de quicio a Lara Álvarez, que sale del paso como puede entre broncas, amores y griterío
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'Pesadilla en el paraíso': la gala 9 saca de quicio a Lara Álvarez, que sale del paso como puede entre broncas, amores y griterío

En 'Pesadilla en el paraíso' ya no saben muy bien qué hacer para mantener la atención del público que les queda (un 10,9% y menos de un millón de espectadores, una debacle) y, después de la glorificación y posterior caída de Steisy, ahora vuelven a centrarse en lo que antaño ha dado audiencia: los gritos, los cuchillos volando, las carpetas y las broncas. Vamos a ponerte al día para que tengas de lo que hablar hoy durante la pausa del café.

Steisy contra todos

Steisy entró en 'Pesadilla en el paraíso' mostrándose como una mujer empoderada que hacía lo que le daba la real gana. Si se desnudaba, recibía aplausos. Si se defendía, recibía aplausos. Y claro, la chica se lo terminó creyendo demasiado: le pidió a su novio permiso para acostarse con Dani G, después se prometió amistad eterna con el muchacho y al final han acabado como el perro y el gato.

Tanto, que son los dos nominados de la semana en un ambiente que dejaría a Chernóbil como poco tóxico. Dani dice que ella sola se mete en el papel de víctima, y Steisy responde que se hace lo que él quiere o la trata fatal. Al final, la propia Lara Álvarez ha acabado hasta las narices de las nominaciones, de Steisy, de Dani, de los realities y de la granja al ver que nadie estaba haciendo ni caso a sus peticiones de educación y calma. Si su siguiente programa después de este es 'Negro sobre blanco', yo no la podría culpar.

Steisy también tuvo broncas gordas con su antiguo amigo Israel, al que le dijo cosas tan bonitas como "Los cerdos son más limpios que tú. ¿Quién te va a contratar a ti? Si eres más flojo…", a lo que él ha contestado que es muy mala persona. Steisy, por supuesto, se ha revolucionado porque ella puede insultar, pero no recibir insultos. También ha tenido bronca con Bea, la amante actual de Dani, pero después del cuarteto amoroso rarísimo que se montaron, se veía venir.

Omar, Marina y la carpeta

Omar entró al concurso sin novia, o algo así: le dijo a su entonces chica que se tomaban un respiro, como en los anuncios de Kit-Kat. El ex de Anabel Pantoja, famoso exclusivamente por eso, acabó enamorándose de Marina, y lo que parecía una carpeta estándar ha terminado yendo a más. Y es que la actual amante ha visitado la granja durante 24 horas y allí han formalizado, por fin, lo suyo.

"Estoy enamorado de ti", ha dicho Omar, que ha prometido mudarse a Madrid para estar con ella, que está enchochada y dice que vale con mirarle a los ojos para saber que lo suyo es de verdad verdadera. Hasta el siguiente reality, por lo menos. Ambos decidieron ser novios ante la algarabía del público del plató y el aburrimiento del de casa, que probablemente se pasó el rato mirando el móvil porque tampoco había tanto de donde rascar.

Marina acabó llorando en el plató, y Omar probablemente se pasó la semana tranquilo sabiendo que de alguna manera mágica ha dado imágenes para esta gala después de ser un concursante fantasma. Ella mantiene que ha sentido algo muy bonito ahí dentro. Vamos, que está dispuesta a cambiar la granja por el sofá, Netflix y mantita.

Duelo de gigantes (más o menos)

Dani G y Lucía Dominguín se enfrentaban esta semana, y el público ha decidido que sea Lucía la que deje a las gallinas y a los caballos y vuelva a casa. Hay que decir que estuvo pidiendo toda la semana que la expulsaran, así que tampoco había tanta emoción. Pero antes de irse, Lucía nominó a Dani G dejando que el resto de concursantes hagan lo propio con Steisy.

Total, que los antiguos amigos, después enamorados y finalmente enemigos se enfrentarán en un duelo en la cima que verán menos de un millón de personas. Tiene cierto mérito teniendo en cuenta que los cuatro nuevos concursantes acaban de incorporarse de forma oficial y lo suyo hubiera sido ponerlos a ellos en la palestra.

Aunque no lo creáis, aún queda mucho concurso por delante y si Telecinco quería llegar a números rojos de audiencia está trabajando en ello perfectamente. De momento, 'Pesadilla en el paraíso' es el mayor fracaso que se les recuerda, y esta lucha por su supervivencia es, a su manera, más interesante que el reality en sí. Veremos cómo acaba la cosa para Mediaset.

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