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'Faking it' se lanza a explorar las dudas de sus protagonistas
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'Faking it' se lanza a explorar las dudas de sus protagonistas

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¿Alguno recuerda 'Faking it', aquella serie que MTV estrenó esta primavera detrás de 'Awkward' y que giraba en torno a dos amigas que se hacen pasar por lesbianas para ser populares en su instituto? Lo que parecía una comedia de instituto que o copiaba descaradamente a Jenna Hamilton y los suyos, o que ofendía a todo el mundo, alcanzó un punto muy interesante al final de sus primeros ocho capítulos, y el arranque de la segunda temporada no ha hecho más que confirmar que ha tomado definitivamente su propio camino.

Mi compañero Pere pedía, al hablar justo del final de esa primera temporada, que aprovecharan más el humor que puede haber en ese instituto al revés en el que los populares son los chicos que, en cualquier otro lado, serían marginados, pero Carter Covington, showrunner de la serie, ha optado por explorar el camino de sus personajes por saber y aceptar quiénes son, y no sólo en el sentido de quién les atrae sexualmente. Y como son adolescentes, hacen muchas tonterías y cometen muchas equivocaciones por el camino.

El giro de Lauren

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Probablemente, el personaje que ha visto cómo cambiaba más su retrato en estos dos primeros capítulos ha sido Lauren. Sigue siendo igual de bitch que al principio, pero ahora hay algo más en ella que la humaniza un poco y que explica en parte por qué es tan superfemenina. Lauren es intersexual, es decir, nació con cromosomas XY (hombre) pero desarrolló genitales femeninos, y debe tomar hormonas porque su cuerpo no produce estrógeno de forma natural. Es un camino que ninguna otra serie había tomado hasta ahora, y que sitúa a Lauren en un camino de aceptación de sí misma parecido al que tiene que realizar Amy.

Por lo que han comentado todos los implicados, la culpa que Amy y Liam sienten por haberse acostado juntos, y por tener que guardar ese secreto, va a ser uno de los temas de la temporada, y un tema que complicará todavía más la nueva fase en la que ha entrado la amistad entre Amy y Karma. Una vez que la segunda sabe que su amiga está enamorada de ella, las dos tienen que averiguar cómo mantener su amistad, lo que no va a ser tan sencillo, claro. La madeja de sentimientos que se crea entre todos los personajes es lo que diferencia 'Faking it' del humor más ácido de 'Awkward'.

Una serie más coral

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Aunque Amy y Karma siguen siendo el centro de la comedia, el resto de personajes han ganado algo más de protagonismo. La relación entre Liam y Shane, por ejemplo, parece que va a explorarse un poco más con ese chico nuevo del instituto con el que Liam empieza a pasar más tiempo, y es de suponer que se retome una de las mejores cosas que dejó el año pasado, como es esa especie de amistad-odio entre Shane y Lauren. 'Faking it' está bastante más confiada en sí misma en estos capítulos iniciales de la segunda temporada, y el tono de farsa de algunas situaciones está mejor conseguido que al principio.

Es entretenida y divertida, y mantiene siempre esas cualidades aunque la prensa estadounidense esté convirtiéndola en un ejemplo sobre cómo debe tratar la televisión la diversidad sexual, en este caso. Las dudas de Amy son las que impulsan principalmente la historia, pero no es la única que tiene que averiguar quién quiere ser antes de definirse. Lo que sí se mantiene es la fácil dinámica que tienen Katie Stevens y Rita Volk, y la primera tiene por delante el nada sencillo camino de rehabilitar la imagen de Karma, que en la primera temporada se veía demasiado centrada sólo en sí misma.

En ¡Vaya Tele! | MTV confía en la inteligencia de los adolescentes y pide una segunda temporada de 'Faking it'

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