Netflix tiene multitud de series y cada cual tiene sus favoritas. En mi caso, siempre me ha sorprendido que una de mis preferidas sea 'El abogado del Lincoln', ya que sobre el papel es un título que parece sacado de la época en la que las cadenas por cable americanas dominaban el panorama televisivo mundial. Sin embargo, se lanzó en 2022 y este jueves 5 de febrero al fin se estrena su temporada 4.
La serie mantiene aquí su patrón habitual de que cada temporada gira alrededor de un caso que Mickey Haller ha de esclarecer, pero lo que está en juego sí que cambia: ahora es el personaje interpretado por Manuel García Rulfo el que se enfrenta a la posibilidad de ser condenado por un crimen que no ha cometido. El resultado son 10 capítulos entretenidísimos que vuelven a demostrar lo fiable que es 'El abogado del Lincoln'.
Una gozada
Lo primero que conviene dejar claro es que no hay ningún cambio estilístico reseñable. La serie se ha mantenido fiel al mismo look desde su primer episodio y aquí las únicas desviaciones mínimas que puede haber son aquellos momentos en los que se busca resaltar al máximo el mal momento por el que está pasando su protagonista. Eso sí, incluso entonces se mantiene la misma tónica visual y pronto se vuelve a lo viejo conocido.
¿Quiere eso decir que 'El abogado del Lincoln' se ha convertido en un más de lo mismo? Ahí conviene tener en cuenta que hay varias sorpresas a lo largo de la temporada que la conectan con anteriores entregas de la serie, pero lo mejor es que cada uno vaya descubriendo a medida que avanza el caso, pues no me atrevería a decir que sea el mejor hasta ahora, pero sí el que más me ha enganchado con diferencia.
Para empezar, la temporada 4 de 'El abogado del Lincoln' eleva la intensidad hasta el punto de que uno realmente llega a temer por el futuro de algunos de sus personajes principales. E incluso se toma una decisión que puede parecer un golpe de efecto ligeramente gratuito, pero encaja bien con todo lo que sabíamos hasta ahora y además añade una dosis extra de dramatismo a la situación por la que atraviesa Haller. Y todo ello sin perder nunca ese punto de ligereza que siempre ha caracterizado a la serie.
Además, las propias ramificaciones del asesinato del que es acusado Haller se aprovecha para abordar diferentes frentes, desde los dudosos métodos que las fuerzas del orden pueden llegar a emplear hasta las dificultades para intentar dar con quién está detrás de todo. Todo fluye y permite que cada episodio sea plenamente disfrutable y que al mismo tiempo uno esté deseando ver otro más.
De hecho, confieso que me he visto la temporada 4 de 'El abogado del Lincoln' en dos tandas. El primer día me vi 3 episodios y el segundo me metí 7 capítulos de seguido entre pecho y espalda. Sé que hay gente que sigue haciendo eso a menudo, pero yo ya ni recordaba la última vez que me pasaba, porque además tampoco tenía ninguna prisa en hacerlo, pues desde Netflix se proporcionaron los screeners con tiempo más que suficiente en esta ocasión.
También me alegro de que Netflix haya confirmado ya que 'El abogado del Lincoln' tendrá una temporada 5, pues el final de la cuarta es uno de esos que te quedarías con cara de tonto si de repente se cancelase la serie. El impacto que provoca es diferente al del final de la tercera, pero sin duda que deja con ganas de saber qué va a pasar a continuación.
Por lo demás, buena adición la de Constance Zimmer como la fiscal empeñada en que Haller sea condenado -y también un acierto que en esta ocasión no haya ningún tipo de tensión romántica entre ambos- y también la decisión de que Neve Campbell vuelva a ganar bastante peso tras su anecdótica presencia en la anterior entrega. De hecho, aquí tiene más protagonismo que nunca.
Dicho todo esto, soy consciente de que 'El abogado del Lincoln' nunca va a ser una serie de 10, pero es tan efectiva en lo que propone que la prefiero a la gran mayoría de ficciones actuales.
En Espinof | Las mejores series de Netflix en 2025
En Espinof | Las mejores películas de Netflix en 2025
Ver 0 comentarios