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Ugly Betty, ¿la mejor versión de Betty, la fea?

Ugly Betty, ¿la mejor versión de Betty, la fea?
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Versiones de la telenovela colombiana Betty, la fea hay muchas, y en idiomas tan variados como el ruso, el alemán, el holandés o el hindi. Todas mantienen la misma estructura del original: una chica fea, pero muy válida, entra a trabajar en una empresa relacionada con el mundo de la moda (ya sea una revista, una marca de ropa, lo que sea), siendo la secretaria del dueño guapo y mujeriego de la empresa. Él es un poco torpe en su trabajo, así que Betty le saca las castañas del fuego muchas veces, enamorándose de él en el proceso, con lo que la principal intriga de la serie es ver cuándo acabarán los dos juntos, y cuándo Betty se transformará en guapa.

El punto de partida es el mismo en Ugly Betty, el remake estadounidense, que anda por su segunda temporada en la ABC, pero se diferencia en que, por ahora, la relación entre Betty y su jefe es sólo profesional y la serie no gira en torno a un posible enamoramiento. Además, cuenta con una baza que seguro ha tenido mucho que ver en su éxito en EE.UU.: su humor y su escaso sentido del ridículo, personificados en dos secundarios geniales, Marc y Amanda.

Los dos componen un dúo a prueba de bombas: retorcidos, con una lengua afilada, siempre maquinando contra la pobre Betty, pero también humanos y, la mitad de las veces, con poca suerte. En ocasiones son una parodia pasada de rosca, y tremendamente divertida, de los típicos malos de los culebrones, y esa parodia se extiende a otros aspectos de la serie, que subvierte los códigos de las telenovelas para reírse con ellos.

Lo que es reseñable es la afortunada mezcla de drama familiar, comedia y culebrón desatado que ha conseguido Ugly Betty. Incluso los momentos más sensibleros van acompañados de alguna locura para no pasarse con el merengue, y el triángulo amoroso en la oficina que organizaba Betty, la fea entre Betty, el jefe y la guapa oficial (y mala) se convierte aquí en la conspiración de la villana (una Vanessa Williams sensacional) para hacerse con el puesto del guapo, que encuentra en Betty una mano derecha imprescindible.

La serie es un entretenimiento muy disfrutable, anclada en un reparto conjuntado y con un ritmo cómico envidiable que, para mi gusto, deja a Yo soy Bea a la altura del betún. Aunque, siendo justos, tampoco se puede comparar una dramedia semanal de prime time con una telenovela diaria de sobremesa. Veremos qué opina la audiencia cuando Cuatro pueda estrenarla en abierto.

En ¡Vaya Tele! | Ugly Betty: Todas las noticias

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