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'45 revoluciones': Antena 3 sorprende con una propuesta musical adictiva y frenética
Críticas

'45 revoluciones': Antena 3 sorprende con una propuesta musical adictiva y frenética

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Una de las cosas que me llamaban la atención de la promoción de '45 revoluciones' es que, más allá de presentarnos el argumento, en Atresmedia parecían más preocupados de que nos enterásemos de que su nueva serie original tendría una duración de 50 minutos, el nuevo estándar (a excepción de 'Toy Boy') que sus ficciones tendrán a partir de ahora.

Además, uno de los anuncios venía con un "los tiempos cambian, no debería quedarse atrás" dicho por Iván Campos interpretando a Guillermo, uno de los protagonistas de la serie. Una frase que sirve tanto para identificar uno de los temas de la serie como para lanzar una pullita a la competencia.

Guerras comerciales aparte, el caso es que Antena 3 estrena esta noche (en algún momento a partir de las 22:40) '45 revoluciones', su nueva serie de ficción: un drama ligero y musical ambientado en los años 60 y el paso a la nueva música española de la década.

La serie comienza con una sesión matinal del Circo Price en noviembre de 1962, donde Guillermo, un productor musical caído en desgracia, se encandila de Roberto (Carlos Cuevas), un descarado cantante que puede representar lo que pide la juventud actual.

Con un gran desparpajo (es un vendehumos de primera) convencerá a la discográfica en la que trabajaba para que le vuelvan a contratar como cabeza de un nuevo sello que lanzará la carrera de los cantantes y grupos que escuchan los jóvenes del momento. Para ello contará con la ayuda de Maribel (Guiomar Puertas), recién salida del conservatorio.

Ritmo trepidante y una gran dirección de actores

45 Revoluciones

Lo que más choca de '45 revoluciones' es el ritmo trepidante que llevan. Siguiendo el símil de la velocidad de reproducción de los vinilos de la época, es como si hubieran cogido un disco de 33rpm y lo hubieran reproducido a las dichosas 45 que da título a la serie. O como si hubieran comprimido lo que tenían pensado hacer en 70 minutos en 50.

Además, tenemos ritmo a base de música de los sesenta. Es algo curioso porque, al más puro estilo Bambú, nos encontramos con versiones sesenteras de temas actuales. Esto ya nos quiere decir que no va a haber una gran invasión de nostalgia de la época.

Las referencias y guiños están bastante equilibrados y en ningún momento parece que Paula Fernández, como coordinadora de guion, haya abusado del toque nostalgia. Es una serie en la que lo que importa es el guion y la lucha de los tres protagonistas para alcanzar la meta propuesta y superar sus adversidades.

Este primer episodio de '45 revoluciones' es una gran propuesta que logra que la música y el ritmo que llevan no eclipsen lo importante. Hace que no te dejen apartar la vista y, a la vez, nos interesemos completamente por los personajes. Cada uno con su demonio personal (alguno muy obvio, otro no tanto) y tendremos que ver ahí cómo se trata a lo largo de la serie, porque es muy fácil caer en un dramatismo exagerado.

Ayuda mucho que Iván Campos sea un terremoto andante en su faceta de vendedor y "de visionario" y que sus compañeros de aventura (Guiomar Puerta y Carlos Cuevas) no se queden nada atrás. Todo queda muy natural, con una gran dirección y un trío protagonista que está espléndido. Veremos cómo sigue la serie pero, de momento, me ha dejado un gran sabor de boca.

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