Compartir
Publicidad
Publicidad

'Cliente Muerto no Paga', ejercicio de cinefilia sin pasión

'Cliente Muerto no Paga', ejercicio de cinefilia sin pasión
Guardar
1 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Carl Reiner, además de padre de Rob Reiner que es el director de maravillas como 'Cuenta Conmigo' o 'Algunos Hombres Buenos', es un actor al que últimamente se le ha asociado con la banda de ladrones más carismática de los últimos años, y en sus tiempos fue director de películas, todas comedias, con cierto prestigio, aunque muchas veces con unos resultados artísticos que dejaban mucho que desear. Así pues que Reiner lleve una década sin dirigir es algo que muchos no echaremos de menos. 'Cliente Muerto no Paga' quizá sea su películas más famosa. Coescrita, entre otros, con su amigo Steve Martin, con el que hizo bastantes películas, narra el caso de un detective contratado por una bella mujer de la que evidentemente se enamorará. Poco a poco y como en toda cinta de cine negro irá descubriendo cosas sorprendentes, y lo que en principio era algo fácil, se convertirá en un complicado caso con mucha más importancia de la que parece.

Atención damas y caballeros al reparto de secundarios que llenan esta película: Alan Ladd, Barbara Stanwyck, Ray Milland, Ava Gardner, Burt Lancaster, Humphrey Bogart, Cary Grant, Ingrid Bergman, Veronica Lake, Bette Davis, Lana Turner, Edward Arnold, Kirk Douglas, Fred MacMurray, James Cagney, Joan Crawford, Charles Laughton, Vincent Price, Brian Donlevy y Edmond O´Brien. Impresionante ¿verdad?, ¿y cómo han sido capaces de reunir a toda esta gente en una película rodada en 1983? Muy sencillo, con una impecable labor de montaje y ni un sólo efecto digital. La mayor parte de la trama está construida a base de escenas de films muy famosos, intercalados con los actores reales de la película, en este caso Steve Martin, que iterrelaciona con todos ellos a base del típico plano/contraplano en la mayor parte de los casos, pero notándose en muy pocas veces que se trata de otra película, aunque evidentemente el hecho de que se note no es ningún fallo. De hecho, una de las mejores cosas de ver esta película es reconocer todas las películas que salen en ella. Por supuesto, estamos hablando de casi todos los grandes títulos del cine negro, desde 'Perdición' hasta 'Al Rojo Vivo' o 'Forajidos' (delirante el número que se produce alrededor de la famosa secuencia inicial de la peli dirigida por Siodmak).

Desgraciadamente todo se termina ahí, y ojo, que no es poco. Como ejercicio de cinefilia pura, la película no tiene desperdicio, y además está rodada en blanco y negro como mandan los cánones del género. Pero tanta aparición de estrellita famosa, por mucho que nos guste a algunos, termina cansando un poco, y en el caso de que no lo haga sí aparta la atención de la trama del film, la cual se difumina un poco por culpa de tanto "cameo". Y por otro lado, tener que aguantar a Martin haciendo tonterías es un precio demasiado alto. Casi parece un suicidio artístico el enfrentarse a todos esos actores, pero bueno, incluso esto parece que se ha hecho adrede. Al lado de Martin, la por aquel entonces preciosa Rachel Ward, actriz que en nuestro país se hizo famosa por cierta miniserie de televisión protagonizada por Richard Chamberlain, y que fue todo un escándalo. Su personaje no es interesante por el simple hecho de no convertirla en femme fatale, algo que hubiera estado muy bien.

Una película correcta, con la que pasar un rato más o menos ameno, pero a la que le falta más garra y pasión, algo que Reiner como director no ha tenido jamás. El film, por si os interesa, está editado en dvd a un precio más que ridículo por Universal.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos