Compartir
Publicidad
Publicidad
Disney: 'Big Hero 6', de Don Hall y Chris Williams
Críticas

Disney: 'Big Hero 6', de Don Hall y Chris Williams

Publicidad
Publicidad

Parafraseando al Oráculo, todo lo que empieza tiene un final (Neo), y hoy llegamos al punto y seguido que a este especial de Disney viene a poner 'Big Hero 6' (id, Don Hall y Chris Williams, 2014), un filme que bien podría haber figurado también en ese especial de Cómic en cine de cuya conclusión nos separan asimismo sólo cinco entradas. Y si digo punto y seguido y no punto y final es porque, obviamente, bajo el amparo de Especial Disney seguiréis encontrando en tiempos venideros las correspondientes críticas de las cintas que la productora estrene a partir del próximo año.

Y para empezar, una pequeña digresión: con los años que ya arrastro, que cuando salí del cine el pasado mes de diciembre el comentario que hacía a mis acompañantes fuera que 'Big Hero 6' "lo MOLABA todo" parecía querer apuntar, según me comentaban ellos entre risas, a una extrema necesidad por seguir sintiéndome joven. Pero lo que podría ser interpretado por un claro síntoma del proceso de crisis al que —supuestamente— accederé cuando cumpla años el próximo noviembre, servidor lo ha visto en el pasado, lo veía entonces y espera verlo siempre como algo tan natural como acudir al cine a ver una película de dibujitos y que me rodeen niños gritones que aplauden, comentan, ríen y se emocionan con lo que están viendo en pantalla.

Y es que a estas alturas, cuando uno lleva consumiendo el género desde que casi tenía uso de razón, dejar de lado la posibilidad de ver cintas como ‘La LEGO película’ (‘The LEGO Movie’, Phil Lord y Chris Miller, 2014) o ‘Cómo entrenar a tú dragón 2′ ('How to Train Your Dragon 2', Dean DeBlois, 2014) —aquellas que han dejado el “género” en lo más alto durante 2014— por esa mal entendida “vergüenza” derivada de entrar solo en el cine en incontables ocasiones a una sala poblada de pequeñajos, es algo que no se me pasa por la cabeza ni de forma remota.

Preludio de algo grande

Volviendo al cauce de lo que nos interesa, y abandonando pues disquisiciones paralelas —acaso demasiado personales—, el que se estuviera hablando de ‘Big Hero 6′ como lo mejor que había hecho Disney en años —¡¡incluso en toda su historia!!— alimentaba de una parte ciertos temores a que la productora no fuera capaz de cubrir las expectativas propias derivadas de dichas afirmaciones al tiempo que, de la otra, provocaba que las ganas de sentarme en la sala a visionar la primera adaptación de un cómic Marvel a cine de animación —no contaremos, obviamente, las muchas series de televisión que se han centrado en personajes de La Casa de las Ideas— subieran como la espuma.

Apagadas las luces de la sala, y tras poder ver por fin a gran tamaño el teaser de ‘Star Wars’ —¿para cuándo un trailer en condiciones?...¿¿¡¡para cuando!!??—, las cosas no podían empezar mejor que con ‘Buenas migas’, el corto que precedía a ‘Big Hero 6′ y que, como ya viene siendo habitual en los últimos tiempos, es un dechado de virtudes que oscilan entre lo prodigioso de su animación —que mezcla postulados digitales con un color plano asombroso—, lo soberbio de su ritmo y lo brillante de un guión que incide en sacar a flote los mejores sentimientos de eso que nos hace humanos. En una palabra, magistral.

Pero ningún preludio, por brillante que pueda ser me podía preparar para lo que venía a continuación: 102 minutos de asombro perpetuo que venían a complicar muchísimo la elección de la mejor cinta de animación de 2014. Y es que aún contando con la linealidad de su historia —lejos de un alarde de originalidad, sobre todo si uno ha leído cómic de superhéroes hasta decir basta— ‘Big Hero 6′ entraba en liza directa con las que hasta entonces habían sido las dos claras contendientes a alzarse con el título de la mejor del año y, por supuesto, se posicionaba de forma sólida como pretendiente más potente a alzarse con la estatuilla dorada que finalmente atrapaba en la entrega de los Oscar.

'Big Hero 6', maravillosa

Big Hero 6 1

Citadas en el tercer párrafo, la terna que componen estas tres películas departe, ante todo, del impresionante momento que está viviendo un cine de animación que, en lo que a calidad visual respecta, encuentra en la cinta de Don Hall y Chris Williams —otrora responsables del guión de una de mis películas Disney favoritas, la excéntrica y genial ‘El emperador y sus locuras’ ('The Emperor's New Groove', Mark Dindal, 2000)— una afirmación categórica acerca de las posibilidades que encierra hoy por hoy este importante rincón del séptimo arte.

Ya en la secuencia que abre la cinta —ese paseo por San Fransokyo, la ciudad fusión entre San Francisco y Tokyo que en términos arquitectónicos se revela como un elemento de constantes sorpresas—, ya en el diseño de personajes, ya en el ritmo narrativo, ya en un montaje que en muchos momentos es un prodigio —la persecución en coche por las calles de la ciudad o el primer vuelo de Hiro y Baymax hablan por sí solas—, que ‘Big Hero 6′ está arriba de la “cadena alimenticia” es algo que cualquiera que esté acostumbrado a ver cine de dibujos animados es capaz de percibir.

Big Hero 6 3

Más allá de eso, las aventuras de un grupo de empollones y del chaval de 14 años que lo lidera por averiguar qué esconde el trágico hecho que sirve de catalizador para el arranque de la acción, conquistan tanto por la descripción de esos cuatro singulares adolescentes que son Fred, Go go —aplausos para el homenaje a Tron, por favor—, Wasabi y Honey Lemon como, sobre todo, por la superlativa química que generan Hiro y Baymax. Es en ellos dos y en los momentos que el filme les dedica de forma exclusiva donde ‘Big Hero 6′ encuentra sus instantes más álgidos, esos llamados a permanecer en la memoria visual del espectador largo tiempo.

De hecho, la “achuchabilidad” del robot inflable, su determinación en defender a Hiro de todo mal, el candor con el que la cinta lo describe y ese guiño inequívoco a una de mis películas favoritas de dibujos de todos los tiempos —la enorme ‘El gigante de hierro’ ('The Iron Giant', Brad Bird, 1999)— serían capaces de ablandar hasta la más dura de las actitudes en contra de un filme al que si bien, como decía antes, puede cuestionársele hasta cierto punto su originalidad argumental, termina obliterando, toda vez las luces de la sala se encienden y uno se encuentra extasiado por aquello a lo que acaba de asistir, cualquier minúscula cortapisa que quiera interponérsele.

¡Ah!, y un último apunte. Atentos a este vuestro rincón de la red de redes porque la animación no ha hecho más que empezar...

Otra crítica en Blogdecine | 'Big Hero 6', los superhéroes Marvel con la magia Disney

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos