'¡García!' (1x01 y 1x02): el mejor inicio posible para una locura pulp cañí en HBO Max que habla de la división social de nuestro presente mediante un superhéroe franquista
Críticas

'¡García!' (1x01 y 1x02): el mejor inicio posible para una locura pulp cañí en HBO Max que habla de la división social de nuestro presente mediante un superhéroe franquista

Decía Antonio Machado aquello de que "una de las dos Españas ha de helarte el corazón", y durante un tiempo fue una frase preciosa para entender el inicio del siglo XX en nuestro país. Tristemente, todo ha pasado y volverá a pasar, y actualmente todos comprendemos perfectamente el término "las dos Españas", más divididas y fragmentadas que nunca en democracia. '¡García!' no nace, como sí lo hacen otros productos actuales (¿eh, 'Malnazidos'?) con intención de unificación, sino de ser narradora de su tiempo. Y todo ello con la dosis de aventura, humor y pulp necesaria para hacer honor (y de qué manera) a la obra que adapta, ampliándola y mejorándola... aunque no sea del gusto de todos.

El Capitán Franquista

Lo siento por los que se ilusionaron con la promoción que HBO Max hizo en redes y en una lona de Madrid, pero '¡García!' no oculta sus inclinaciones políticas en ningún momento. Eso no impide que trate al personaje principal, un supersoldado franquista, con un sorprendente respeto, centrándose en sus luces y sombras: es un asesino, sí, pero también tiene carisma para dar y tomar, y ahora está reencontrándose a sí mismo y a la vida que ha perdido.

La primera toma de contacto que tenemos con la serie es, de hecho, un folletín claramente inspirado en 'Roberto Alcázar y Pedrín' que en el cómic original dibujaba Manel Fontdevila y aquí se transforma en una superproducción absolutamente comiquera y divertidísima, puro pulp español con nazis, frases carismáticas, peleas y supersoldados dispuestos a sacrificarse.

Valle

Aunque '¡García!' parece engañar al principio con un tono realista y cotidiano sobre el devenir de una periodista en prácticas, no tarda en cambiar y convertirse en una absoluta fantasía que quizá no sea del gusto del espectador medio: hay decorados pretendidamente de cartón piedra, superordenadores provenientes de la ciencia-ficción de los 70 y escenas delirantes que encajan perfectamente con lo que la serie quiere hacer pero que puede resultar demasiado para cierto tipo de público que lo califique, demasiado rápido, como una tontería más. Spoiler: no lo es en absoluto.

Bajo el Valle de los Caídos había un superhéroe

Ambientar una fantasía española superheroica en el Valle de los Caídos es tan divertido al leerlo en el cómic de Bustos y García como al verlo en la pantalla. No mucha gente se atrevería, por las posibles consecuencias políticas, a situar un thriller repleto de explosiones en el lugar en cuestión, pero igual que en su día hizo la macarra 'El felino', la serie de HBO Max se atreve con todo.

Garcia

El nivel de producción es francamente soberbio en todos los sentidos: la fotografía es estupenda, los efectos visuales perfectos, el departamento de vestuario y decorados han hecho el trabajo de su vida... Se nota que tras '¡García!' hay ganas, ambición y, sobre todo, un intento de hacer una serie en nuestro país diferente a todo lo que se ha hecho hasta ahora.

Cierto es que en algunas escenas cae un poco en un humor más parecido a 'La hora de José Mota' que a una serie de este calibre, como la que tiene lugar en el propio Valle entre un grupo de turistas y otro de franquistas. Es divertida, pero se siente un poco fuera de lugar en una serie que acierta en prácticamente todo, desde la elección del actor principal (un fabuloso Francisco Ortiz) hasta los giros de guion bien administrados que amplían y mejoran la experiencia original. Y ya es decir.

Demonio de chico

Podría decir muchas cosas de los dos primeros episodios de '¡García!', pero me voy a quedar con la sensación general que deja: es endiabladamente divertida. En lugar de tratar de adoctrinar sobre las dos Españas (aunque, repito, no es ni lejanamente apolítica y va a enfadar a los de siempre), construye sobre el concepto, crea una historia de fantasía conscientemente pasada de vueltas pero que al mismo tiempo es un viaje emocional de lo más bonito. En lugar de tratar de dejar en ridículo a Antonia o García con tópicos sobre su ideología, les trata como personajes más que como caricaturas (un privilegio que, ya de paso, no tienen algunos de los secundarios)

Si os gustan las películas de "pez fuera del agua" en la que un personaje ha ido a parar a un tiempo que no es el suyo, '¡García!' es vuestra serie. Porque, además de escenas impagables (el momentazo en el metro), explora la psique de una persona que ha perdido absolutamente todo lo que le podía hacer seguir adelante: sus amigos, su amor, su trabajo. Solo queda la incógnita y la amistad de Antonia, una joven que no debería encajar lo más mínimo con García. Y, sin embargo, sucede. Más o menos.

Hay que decir que Veki Velilla, aunque es a priori perfecta como Antonia, no termina de ser convincente, y algunos de sus diálogos caen en saco roto por la poca convicción de la actriz. Son defectos quisquillosos para una serie que nace sabiendo que causará conversación y debates pero que realmente tiene vocación de ser una simple diversión pulp basada en nuestro pasado que nos haga entender mejor nuestro presente.

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