'La lista final' transforma a Chris Pratt en una mezcla de Chuck Norris y Rambo: la serie de Amazon es un thriller seco pero irregular
Críticas

'La lista final' transforma a Chris Pratt en una mezcla de Chuck Norris y Rambo: la serie de Amazon es un thriller seco pero irregular

Chris Pratt ya se había hecho un nombre como actor televisivo cuando su carrera cambió para siempre gracias a 'Guardianes de la Galaxia'. La película de Marvel le convirtió de forma casi automática en una estrella de cine, algo que poco después se confirmaría con el tremendo éxito de 'Jurassic World'. Desde entonces había dejado la pequeña pantalla de lado con la excepción de una aparición episódica en 'Mom' cuando aún era pareja de Anna Faris.

Por ello, su fichaje por 'La lista final' fue todo un acontecimiento, en parte por que le convirtió en uno de los actores mejor pagados de la televisión de todos los tiempos. 1,4 millones de dólares se ha embolsado por cada uno de sus ocho episodios, por lo que estaba claro que en Amazon esperaban que se convirtiese en una de sus series más exitosas hasta la fecha. Eso van camino de conseguirlo -aunque me da que 'El señor de los anillos: Los anillos de poder' aplastará los datos que consiga-, pero en lo artístico se sitúa en un punto intermedio. No es ni de las mejores ni de las peores de la plataforma.

Contundente y directa

Adaptación de la novela de Jack Carr, 'La lista final' es una serie que intenciones parece acercarse más a cierto cine de acción de los 80 (y parte de los 90) que a lo que se estila más durante los últimos años. Seguro que a nadie le hubiese sorprendido ver a Chuck Norris o Steven Seagal al frente de un relato de estas características en el que todo gira alrededor de una venganza implacable. A eso se añade un componente militar, tanto para justificar su propia premisa como para explicar las habilidades de su protagonista, y lo que nos queda es un título con un claro componente reaccionario, aunque eso no es necesariamente algo malo.

De hecho, lo mejor de la función es que no se anda por las ramas y el personaje de Chris Pratt va ejecutando su plan a la mínima ocasión que tenga para ello. La política del ojo por ojo motiva sus acciones y eso da pies a escenas de acción secas y contundentes en las que no hay espacio para coreografías innecesarias. Un buen disparo, una explosión o una leche bien dada es todo lo que hace falta para seguir adelante. Ese indiscutible equilibrio entre intenciones y resultados está ahí en todo momento, pero no impide que 'La lista final' llegue a hacerse monótona por momentos.

Una cosa evidente en la serie es el intento de buscar un realismo sucio en lugar de potenciar la idea de la empatía del espectador con el protagonista. Aquí Pratt juega con un personaje que es complicado que caiga bien al público, pero eso es algo que 'La lista final' casi parece anhelar. Una decisión curiosa que da sus mejores réditos en el tramo final de la serie, pero antes hay una fase tras el potente primer episodio que puede hacer que más de uno desconecte de lo que nos están contando.

Pegas y virtudes de 'La lista final'

La Lista Final Chris Pratt

La serie se convierte ahí en un espectáculo gris, ya que es entonces cuando el protagonista ha de ir haciendo las averiguaciones necesarias para poder saber con quién tiene que acabar. E inicialmente falta ese impacto dramático necesario para que las primeras víctimas de su lista dejen algún tipo de huella, por no hablar del escaso efecto que consiguen los flashbacks utilizados para incidir más en la vida personal del personaje de Pratt.

Tampoco la trama periodística encabezada por Constance Wu llega realmente a captar nuestra atención, pues uno de los principales problemas de la serie es que da la sensación de neutralizar el talento de su reparto. Es verdad que Pratt está convincente como máquina implacable de matar, pero más allá de eso hay varios actores que uno sabe de sobre que pueden dar mucho más de sí y que aquí parecen condenados a la monotonía. Quizá la única excepción sea Taylor Kitsch, quien logra aportar algo de humanidad al conjunto, pero tampoco es que llegue a brillar.

La Lista Final Jai Courtney

Por suerte, llega un punto en el que esa acción seca y sin contemplaciones eleva una base argumental un tanto raquítica, ya que todo lo referente a esa gran conspiración detrás de lo sucedido pincha en hueso, y permite a la serie desatarse. Por ejemplo, ver a Pratt canalizar su Rambo interior resulta inesperadamente estimulante -siempre había creído que lo suyo no era ponerse serio, pero aquí es lo más cerca que está de resultar convincente en un rol con ese enfoque-, sobre todo cuando queda claro que a él lo único que le preocupa es tachar los nombres de esa lista que da título a la serie.

También es cierto que no deja de ser una pena que Antoine Fuqua únicamente dirigida el primer episodio, porque luego puede que la acción vuelve a elevarse y funcionar como principal reclamo, pero no llega a haber ninguna escena que se te vaya a quedar grabada en la memoria. Solo puedo imaginar de lo que habría sido capaz cuando todo se precipita teniendo en cuenta que el último acto de 'The Equalizer 2' es uno de los grandes hitos del género de los últimos años.

En resumidas cuentas

La Lista Final Escena Chris Pratt

'La lista final' empieza con fuerza, luego va perdiendo interés durante varios capítulos pero logra reconducir la sensación y acaba dejando con una sabor de boca más positivo que negativo. Obviamente no esperaba un toque cómico que aligerase en ciertas situaciones porque simplemente no encajaba aquí, pero lo que tampoco voy a pasar por alto es una carga dramática que va más allá de lo mediocre en varios episodios y casi me pierde para la causa.

Si te has quedado con ganas de ver otra cosa en Amazon, echa un vistazo a nuestra lista de mejores películas en la plataforma de 2022 o la de sus series más destacadas del año.
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