Compartir
Publicidad
Publicidad

'Wall•e', una maravilla con el personaje más entrañable de los últimos tiempos

'Wall•e', una maravilla con el personaje más entrañable de los últimos tiempos
Guardar
32 Comentarios
Publicidad
Publicidad

El 6 de agosto se estrena 'Wall•e (Batallón de limpieza)', la obra de Pixar dirigida por Andrew Stanton en la que un robot que reduce el tamaño de la basura se ha quedado solo en la Tierra después de que los humanos se hayan embarcado en un crucero interestelar para huir de los residuos que ellos mismos –nosotros mismos, en realidad— han generado. Sin que nadie se lo ordene o lo aprecie, Wall•e sigue haciendo su trabajo, pero tiene un corazoncito y, para evitar aburrirse, recoge recuerdos de entre los desperdicios y visiona una y otra vez una vieja cinta de 'Hello, Dolly', junto a su única amiga, una cucaracha rubia.

'Wall•e (Batallón de limpieza)' es una película tremendamente emotiva porque el personaje protagonista, el robot Wall•e, es uno de los seres más entrañables que se han visto en mucho tiempo sobre una pantalla. Sin que apenas pronuncie palabra, los ojitos móviles de un robot muy similar al de 'Corto Circuito' ('Short Circuit' , 1986) nos lo dicen todo. Su humanidad es mayor que la de los protagonistas de carne y hueso de cualquier otra película. Su amor, su generosidad, su entrega abnegada son inmensos, pero sin caer en la blandura a la que fácilmente se podría haber llegado; manteniendo siempre ese humor que le aleja de bichos demasiado empalagosos. Ya sólo su vocecita, diseñada por el ingeniero de sonido Ben Burtt, emociona con escucharla. También la voz de Eva, la robot que desencadena todas las tramas de la historia que se narra en 'Wall•e', despierta una enorme ternura cuando pronuncia el nombre del protagonista. Otro personaje con un magia enorme es el robot de limpieza M-O. Pero no todos los robots son buenos y los humanos malos, el film no es nada maniqueo. SPOILER La protagonista sufre un cambio de opinión a lo largo del film. Un ordenador con la misma cara que H. A. L. 9000 trata, igual que la máquina rebelde de '2001: una odisea del espacio' (2001: A Space Odyssey', 1968), de desobedecer las órdenes humanas. FIN DEL SPOILER

La capacidad de las máquinas para cambiar las directrices y tomar una decisión propia, es decir, de "humanizarse", es un tema que ya se ha tratado profusamente en la ciencia ficción. Este tipo de historias suponen, claramente, una metáfora del adocenamiento que sufren algunas personas y de cómo necesitan despertar y reaccionar. Quizá el autor que más a menudo haya tratado el tema de los robots con corazón y que mejor haya sabido retratar a estos personajes que se debaten entre las obligaciones y sus propios deseos sea Osamu Tezuka. La película que nos ocupa es tan magistral que se acerca a los logros del casi inigualable padre del manga.

La soledad que siente Wall•e durante los primeros minutos está retratada de forma desoladora y, a pesar de que durante esta parte del film lo único que vemos son acciones rutinarias, todas son tan graciosas y tan repletas a guiños sobre nuestra sociedad –la cinta VHS proyectada en una pantalla de iPod— que no es posible aburrirse. Muy al contrario, el espectador contempla el film con la boca abierta, fascinado con cada nuevo detalle. Durante esta etapa el film presenta un tono ligeramente cómico, con un estilo de humor tierno, pero que no cae en lo melindroso.

Sin que se trate de una película larga en absoluto, la sensación que queda es de que han ocurrido muchísimas cosas. Se pueden diferenciar muy claramente tres partes que incluso tienen distintos tonos, pero todas ellas encajan perfectamente y van unidas con fluidez sin que se vean como momentos aislados porque todo lo que ocurre es imprescindible para lo que va a llegar más tarde. No detallaré más sobre las otras partes que siguen a la soledad de Wall•e. A pesar de que lo menos importante de la película es conocer el devenir de los acontecimientos porque probablemente se pueden adivinar con facilidad, creo que es preferible no desvelar nada más porque cada una de las secuencias maravillosas sorprenden más si se sabe muy poco sobre 'Wall•e (Batallón de limpieza)'. Sólo diré que la película está llena de momentos tan grandes como las secuencias que más destacaban de cada una de las películas que mejor le quedaron a Pixar, como por ejemplo, la escena de las puertas en 'Monstruos S. A.' ('Monsters Inc.'). Estos momentos están diseñados (o, se podría decir, coreografiados) con una tremenda imaginación que se complementa con la elección de un estilo de dibujo precioso y hasta divertido de ver.

No es difícil percibir en la sinopsis que he ofrecido que 'Wall•e' contiiene un mensaje ecologista. En este caso se trata de una crítica realizada de manera muy inteligente, lejos de esa protesta naif y sin sentido de la recientemente estrenada 'El incidente'.

El cortometraje que precede al film, 'Presto', también es genial. Es divertido, tiene ritmo, personajes muy carismáticos e ideas muy originales. Mientras lo veía, me iba temiendo que, como ha ocurrido otras veces, fuese mejor que el largometraje porque, efectivamente, se podría decir que es mejor que muchas películas de la factoría de animación. Sin embargo, 'Wall•e' es tan grande que rápidamente hizo que nos olvidásemos del mago y el conejito.

Por una vez puedo decir que todas las expectativas que se han creado sobre 'Wall•e' están justificadas. Qué maravilla. Qué preciosidad. El mejor film del año, por lo que llevo visto hasta ahora. La mejor de Pixar, si no me falla la memoria.

En Blogdecine:

'Wall-E', poesía cinematográfica.

Mi puntuación:

5
Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos