'Wonder Man' es una aventurilla Marvel que va por su cuenta, pero desperdicia la irrepetible oportunidad de hacer un 'The Studio' superheroico

'Wonder Man' es una aventurilla Marvel que va por su cuenta, pero desperdicia la irrepetible oportunidad de hacer un 'The Studio' superheroico

Los tráilers nos preparan para una serie funky cargada de humor. La realidad es, tristemente, muy distinta

2 comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
Wonder
randy-meeks

Randy Meeks

Editor

En el número 9 de 'Los Vengadores', allá por octubre de 1964, debutó un villano que ponía en un brete a los héroes gracias a su energía iónica. Su nombre, Wonder Man, que trataba de capitalizar (obviamente) el éxito de Wonder Woman, hasta el punto en el que tuvieron que sacarle de circulación por una denuncia de DC. El tiempo ha pasado, Wonder Man se ha convertido en un superhéroe secundario de Marvel que formó parte de Los Vengadores de los Grandes Lagos o los Poderosos Vengadores, y pocas veces se ha ganado la posibilidad de ser un héroe fuera de un equipo. Hasta ahora. Bueno, lo de "héroe" está por ver..

The (Marvel) Studio

Ha vuelto a pasar: Marvel tiene miedo de sí misma y de explorar del todo hasta dónde puede llegar con sus ideas más locas y en 'Wonder Man' se ha vuelto a quedar solo en el planteamiento rompedor. La serie se plantea como una más que necesaria autoparodia de las películas de superhéroes con las que Marvel lleva bombardeando la taquilla desde 2008, pero realmente nunca da pasos en esa dirección, rodeando cualquier ápice de crítica. En su lugar, prefiere cachondearse de los rodajes y del mundo del cine en general, pero tampoco demasiado, evitando que nadie de la industria pueda llegar a molestarse.

Si esperabas, como yo, el 'The Studio' de los superhéroes, siento pincharte la burbuja: esto no es lo que buscabas. Al final, tristemente, esta serie de Marvel es... una serie más de Marvel, por obvio que parezca. Aunque evita caer en la batalla eterna del bien contra el mal y abre nuevas dinámicas, lo cierto es que uno no puede dejar de sentir que es lo mismo de siempre, con un pequeño rebozado por encima. El estudio ha desaprovechado del todo su oportunidad para reírse de sí mismo y utilizarlo como trampolín para avanzar con una serie inane y vacía que, además, trata de tener una pátina de prestigio claramente injustificada.

Todo esto quiere expresar mi profunda decepción con 'Wonder Man', pero no quiere decir que sea mala. En absoluto: es, tristemente, estándar. Aunque en un principio la serie destaca por su ambición y su trama totalmente chiflada (Simon Williams es un actor fracasado que quiere protagonizar la película de su superhéroe de ficción favorito, ¡pero él mismo tiene superpoderes!), solo acaba destacando en la estupenda relación entre él y Trevor Slattery, que realmente los convierte en algo más que simples arquetipos. Tanto Yahya Abdul-Mateen II como el gran Ben Kingsley realizan trabajos ejemplares y suponen, sin duda, lo mejor de una serie que no tiene tanto que contar como para justificar sus ocho episodios. Bueno, siete y una historia adicional.

El hombre y la puerta

No hay serie de cierto prestigio hoy en día que no dedique un episodio a contar una historia aparte, una especie de spin-off de su trama principal para mostrar lo que son capaces de hacer en formato corto. En este caso, 'Wonder Man' presenta la historia de Door Man, un mutante venido de la parte más desconocida de los cómics Marvel y que se presenta en sociedad en una historia en blanco y negro tan curiosa como plana, que antaño habría dado el pego como lujoso extra de DVD. Es, como la serie en sí misma, correcta en lo técnico y en su guion, pero podría dar tanto de sí que apena ver que no se atrevieron a dar un paso más. 

No son pocos los detalles con los que regocijarnos viendo 'Wonder Man', eso sí, empezando con el goce absoluto de ver a Ben Kingsley interpretando a Trevor Slattery (el antiguo Mandarín), en un papel en el que puede soltarse el pelo y divertirse como nunca. También destacan los efectos visuales, que no por pocos son menos vistosos y cuidados, y las pocas bromas sobre Hollywood que realmente han podido colarse entre las grietas de un férreo guion que parece reescrito por un comité para asegurarse de que nada es demasiado raro, demasiado especial, demasiado cómico o deje una mínima sensación de autoparodia o debilidad. Y, al final, acaba por dañar el producto final.

Claro que se agradece que los episodios solo duren 30 minutos, pero su indecisión sobre lo que quiere ser (entre la acción, el drama, la comedia y el comentario meta) la dejan perdida en el vacío. De hecho, lo más interesante, como ya ocurría en 'Ironheart', ocurre justo al final, en sus últimos dos episodios, dejando la inevitable sensación de serie a medio gas que se pasa demasiado tiempo presentando la situación y muy poco mostrando sus consecuencias. Probablemente nunca volvamos a ver a Wonder Man en el UCM, y como aventurilla comiquera es curiosa y agradable, pero siempre quedará la infinita lástima de no haber sido capaces de explotar todo su potencial. De momento, Seth Rogen puede estar tranquilo: su trono como bufón mayor de la industria sigue intacto.

En Espinof | Todas las series de Marvel Studios en Disney+ ordenadas de peor a mejor

En Espinof | Las series más esperadas de 2026

Inicio