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21 días viendo 'First Dates'
Cuatro

21 días viendo 'First Dates'

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Tengo que hacer una confesión: me enganchó desde que lo vi por primera vez. No es mi prototipo de reality; pero, tras las dudas iniciales, me di cuenta de que había feeling, que éramos compatibles. Tanto que la cuestión del formato dejó de importarme al tercer o cuarto día. Es más, desde entonces le veo incluso atractivo, pese a su aparente fealdad o sus defectos. He pasado 21 días viendo 'First Dates'. Y ahora quiero contarlo; como Samanta.

Pero, al contrario que ella, creo que es mejor vivirlo en la intimidad y racionalizarlo, para después contarlo. Desde luego no lo he experimentado al nivel de este redactor de Bluper. Sólo soy una mera espectadora/juntaletras que ha descubierto el placer culpable de disfrutar de un programa así. Es el broche perfecto para la jornada laboral: fresco, divertido y siempre sorprendente. Con su dosis, como buen reality, de vergüenza ajena. Sobre todo por el nivel de "haigas" y de incultura general de la mayoría, sin desmerecer a los de 'MYHYV'.

Sus atractivos

Firstdates_Rotulo

Aunque en Cuatro sólo se han limitado a adaptar el formato original británico (ganador de un Bafta este año al mejor reality) a programa diario, el resultado parece pensado en Mediaset. Será por nuestra idiosincrasia y ese ideario televisivo colectivo que perfila en gran medida a los que se presentan para participar. Y que como buen reality de Cuatro cuenta con ese savoir faire de una edición tróspida y un buen cásting; y no sólo en cuanto a los participantes. Hasta el rotulista es un crack.

Carlos Sobera sorprende en esta versión "afable", como más blandita. Es el conductor del programa, el maître y el coach del amor, autor de frases dignas de Paulo Coelho. Le ayuda el resto del equipo del programa/personal del restaurante, que, además de servir a las parejas comida de verdad, también son cómplices de Cupido y aportan algún que otro guiño.

"Si en el presente no piensas en lo que vas a necesitar en el futuro,
en el futuro no tendrás presente".

Carlos Sobera

Lo del barman es un caso aparte y ya hay cierta agitación con él en las redes sociales entre los seguidores del programa, pese a que sólo es un "personaje" secundario. Pero Matías se merece un spin-off: 'Primeras citas con Matías'. Más de una se hubiera conformado si la cita hubiera terminado justo donde empiezan, en la barra donde Matías te pregunta "¿que te puedo poner para tomar?".

Es en esa barra donde ocurre la magia (o no). El momento en el que los participantes descubren a su cita y saben (y sabemos) si les gusta en realidad lo que ven o no. El físico importa y nos lo demuestran cada día: no es que tengan que ser guapos/as, es que se tiene que entrar por los ojos del otro o de la otra. Otra cosa es cómo acabe la cita y lo que pase en el futuro. Pero ya sólo esos primeros minutos son oro televisivo: hemos visto decepción, hemos visto ojos brillar y hemos visto ganas de salir corriendo. Con Matías de la mano.


De domingo a viernes, en cada emisión, seis parejas se la juegan a una cita en la que miden una compatibilidad que debería darse por supuesta, ya que es la finalidad del programa (conseguir match). Pero a veces desde arriba juegan a ser Dios y hacen experimentos: una mujer madura y tatuada que suele ligar "con jovencitos" con un comercial castigado por la vida que aparenta diez años más o un habitual de la friendzone con una virgen dispuesta a serlo hasta el matrimonio son combinaciones crueles enfocadas más al show que a su noble leitmotiv.

Y a veces las personas son compatibles por detalles tan absurdos como el pelo o el "peluco". Cada cuál tiene su ideal de pareja y sus prioridades, aunque sean que se cuide el pelo o que "haiga morbo". Y se lo han llegado a poner difícil, porque no debe haber muchos pansexuales en España, como Platania y Magnus.

También hemos visto parejas homosexuales y bisexuales. Lo cierto es que si algo hay en el "mercado" de citas de 'First Dates' es diversidad. Pero aún con todo, he podido establecer cierto patrón. Y he llegado también a conclusiones tristes, ayudada por alguno de los testimonios que presagian el fin del amor y de la raza humana tipo "es imposible encontrar un hombre normal" o gente con 20 años que dice "no haber tenido suerte en el amor", como si no acabaran de nacer prácticamente.

Perfiles de concursantes

Firstdates_Janice "¡Oh-Dios-mío!"... ¿Soy la única a la que le recuerda a Janice de 'Friends'?
  • Los que lo han confundido con una cita de trabajo y adaptan el formato a su gusto, convirtiéndolo en un futuro vídeo-CV para su uso personal: modelos, "modelos", cantantes, "escritores", productores, estrellas de YouTube en busca de productor... Son casi la cuarta parte de los que se presentan.

  • Famosillos reciclados: vienen de realities (Amor y Paula de 'GH', los mellizos de 'QQCCMH', un ex-príncipe para Corina), concursos de belleza (he contado al menos dos misters) y algunos me suenan de algo, pero no sé si ya es obsesión por encontrar topos.

  • Estrambóticos: no son el pan de cada día, pero haberlos, haylos. Es el típico perfil del que antes hablaba, más interesado en la experiencia televisiva en sí que en conocer a alguien.

  • Gente que cree que es el nuevo Tinder: como "La Caliente". Hay parejas más picantes que otras, pero el sexo siempre acaba surgiendo. En parte provocado por el programa: con una carta sugerente que da juego al principio y que no han cambiado en dos meses (habrán acabado con todos los atunes del mundo), con el ambiente, subiendo la calefacción a tope, porque todos coinciden en que en ese restaurante hace mucho calor y que será cosa del vino, y con esos figurantes haciendo teatro de manitas para inspirarles.

  • Valencianas. Muchas. En serio, ¿Valencia es el nuevo País Vasco? También unos cuantos de Alicante. Claro que a la valenciana que dice ser "una tigresa y la reina de la selva" también la podríamos meter en el grupo anterior.

  • Gente que de verdad busca el amor: una minoría.

Momentos y frases... memorables

Firstdates_Decision

Lo que se vive, se ve y se oye en el restaurante de 'First Dates' daría para elaborar la nueva guía de la sexualidad del siglo XXI: adolescentes que ya han decidido el nombre de sus hijos; jóvenes con más madurez emocional que los de 40 (pocos, pero sorprende); gente mayor que aún busca el amor, algunos creyendo que pueden ligar con chicas que podrían ser sus hijas; chicas tan abrumadas por los complejos alimentados por una sociedad superficial que se presentan con calcetines de relleno (y luego se los quitan y los plantan en la mesa pero esto ya no es culpa de la sociedad); u hombres tan desesperados que lo hacen con un anillo o cual Papá Noel, con un saco de regalos... alerta psycho-killer on.

Y también gente que cree en el poliamor e incluso teóricos filósofos como el criminólogo que acuñó para nuestro asombro el término "sapisexualidad" o "enamorarte de la inteligencia" pero después dejó ver que lo que quería era un pibón y punto. Para no quemarse antes de tiempo, el programa juega a intercalar situaciones diferentes: tres generaciones de mujeres que se presentan juntas, gemelos que se intercambian o famosos que aparecen para sorprender a alguien, son algunos de los recursos del programa. Además de ESE cásting.

Tantos tipos de personas y personajes que es imposible darles cabida a todos y a sus momentos de gloria... Pero esta selección de joyas dialécticas os ayudará a haceros una idea:

"¿Te funciona el miembro viril?"

"Soy de centro-derecha, soy romántico y soy un buen partido".

"Os va a salir el tiro por la tirata... el culo por la tirata... el..."

"Me defino como John Wayne: feo, fuerte y formal".

"Lo que menos me ha gustado de Fanny es ese pelo tan encrespado que tenía habiendo los productos de peluquería que hay ahora mismo en el mercado".

"Este peta en la puerta de Mordor y le dicen: "No, que eres demasiado orco"".

"Soy una persona terremótica".

"En el amor soy un looser".

"Era como bailar con un bicho palo".

"Amigos ya somos, si no no me seguirías en Twitter".

"¡Ay, quita, bicho!".

Si os faltan motivos, es la sensación del access: está dándole más de una alegría a Cuatro y también triunfa online, donde podéis ver todos los episodios al completo, así que no sorprende que ya hayan anunciado su renovación por una segunda temporada y estén buscando savia nueva en las redes.

Ya sabemos que la audiencia y la calidad no van siempre de la mano y que no es calidad lo que juzgamos aquí: es capacidad para entretenernos y para sobreponerse a los defectos del formato; porque la falta de credibilidad está ahí ante ciertos personajes y situaciones. Y es un reality. Pero han conseguido que fluya y que sea lo menos artificial que puede ser algo como esto.

En ¡Vaya Tele! | 'First Dates', estreno multicanal para Mediaset el domingo día 17

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