Está en Netflix y es perfecta para un maratón de fin de semana: el creador de 'El club de la medianoche' hace una joya del terror de fantasmas
Netflix

Está en Netflix y es perfecta para un maratón de fin de semana: el creador de 'El club de la medianoche' hace una joya del terror de fantasmas

Las circunstancias peculiares llevan a la adaptación. Lo que en otros tiempos quizá hubiera sido seguir en el terreno del directo a video hasta encontrar la oportunidad de pasar a presupuesto mayores, ahora directores de terror como Mike Flanagan están encontrando más oportunidad de crecer a través de las series en streaming. Quizá sea uno de los autores del momento en el género y, sin embargo, la posibilidad de que haga de nuevo una película parece remota.

Ayuda, por supuesto, una libertad creativa casi total donde ha conseguido desarrollar su estilo hasta las últimas consecuencias, consiguiendo además éxito y conexión con el público. 'El club de la medianoche' apuntaba a ser otra más en su colección de triunfos (de momento, lejos de conseguirlo), pero eso no cambia lo valiosas que son sus arriesgadas adaptaciones de clásicos con historias de fantasmas. Entre ellas, quizá la menos apreciada pero más sugerente y emocional sea 'La maldición de Bly Manor'.

Una nueva pesadilla en la mansión

Estrenada casi como continuación directa en una antología que comenzó con la arrolladora e incontestable 'La maldición de Hill House', Flanagan se atreve de nuevo con las casas encantadas, tomando de referencia la imprescindible 'Otra vuelta de tuerca' de Henry James. Una adaptación libre, que mantiene algunas claves y virtudes pero son llevadas por completo al terreno del director.

De ahí que podamos encontrar aires de cintas como 'Suspense' de Jack Clayton, pero termine llegando a nuevas y e interesantes áreas que conectan precisamente con 'Hill House'. La mayor parte de los actores de aquella miniserie/temporada/whatever regresan para esta nueva, con nuevos personajes y hasta roles completamente alterados.

Aquí una au pair en la Inglaterra de la década de los ochenta toma el peculiar encargo de un hombre para cuidar de sus sobrinos, huérfanos tras la traumática muerte de sus padres. Convivirá con ellos en una alejada mansión en el campo donde también residen el cocinero, la jardinera y el ama de llaves. Aunque no serán los únicos habitantes, ya que una serie de fenómenos extraños desvelarán la presencia de entidades más allá de la vida.

'La maldición de Bly Manor': emoción y fantasmas

La diferencia es bien clara en tono con su predecesora. Aunque sigan habiendo fantasmas y la dirección mantenga ciertos puntos, el tono se zambulle más en el romance gótico, un estilo ya menos en boga y que cuando se ha intentado recuperar (como la infravalorada 'La cumbre escarlata' de Guillermo Del Toro) se ha solido llevar un revés.

Flanagan consigue vender el artefacto, manteniendo una atmósfera característica y brillante además de su acercamiento emocional a los fantasmas que consigue conmover hasta a los menos prodigados en el terror.

Por lo que sea, la serie ha terminado teniendo una sensación de obra menor en el periplo de Flanagan con Netflix, pero sigue siendo una obra rica. Llena de personajes exquisitos bien desarrollados, una narración bien medida en todo momento y un terror ejecutado de miedo. Sus nueve episodios son perfectos para una maratón de fin de semana en pleno mes del horror como es octubre.

Temas
Inicio