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Denzel Washington anima a rezar cada mañana, la imagen de la semana

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Estaba costándome decidir entre el montón de posibles temas para nuestra sección de los sábados (ya sabéis, destacamos una imagen o un vídeo relacionado con el cine que haya aparecido en la última semana) hasta que he leído un correo de uno de nuestros lectores más activos, y ahí estaba el asunto ganador: Denzel Washington actuando como un auténtico predicador.

La estrella de Hollywood, cuyo próximo estreno es el thriller de acción 'El protector' ('The Equalizer', Antoine Fuqua, 2014), dedica actualmente su tiempo a una nueva representación de la obra de teatro 'A Raisin in the Sun' de Lorraine Hansberry. En un descanso, Washington se reunió con un grupo de estudiantes de interpretación para ejercer de maestro y motivar a los jóvenes.

Aunque no se compartan las creencias religiosas, el vídeo merece la pena por comprobar el talento (fuera de las pantallas) y la capacidad de convicción del veterano actor. La grabación (realizada y compartida por el también intérprete Tyrese Gibson) no contiene subtítulos así que, para los que no os manejáis con el inglés, a continuación podéis leer el discurso completo traducido al español.

Un verdadero deseo en el corazón de cualquier cosa buena es una prueba que Dios te envía por adelantado para indicarte que ya es tuya. Así que ese deseo que tenéis, esa comezón que sentís de ser lo que sea que queráis ser de bueno, es la prueba que Dios os envía para indicaros que ya es vuestro. ¡Ya lo tenéis! ¡Proclamadlo!

Entended esto también: los sueños, sin objetivos, se quedan en sueños, sólo en sueños, y terminan alimentando la desilusión. Lo sueños, sin objetivos (anuales, mensuales, diarios, minuto a minuto), se quedan en sueños y al final alimentan el desencanto. Los objetivos, en el camino hacia su cumplimiento, no pueden ser alcanzados sin disciplina y sin constancia. ¿Habéis comprendido? Entre los objetivos y su cumplimiento están la disciplina y la constancia.

Rezo para que todos vosotros, por la noche, pongáis vuestros zapatos bien debajo de la cama... ¡para que así tengáis que arrodillaros cada mañana para encontrarlos! [Aplausos.] ¡Y para que mientras estáis así, de rodillas, agradezcáis a Dios por la gracia, por la misericordia, por comprender que estamos a pocos pasos de la gloria, que tenemos de todo! ¡Si empezaseis ahora a pensar en todas las cosas por las que tenéis que dar gracias, os llevaría todo el día, fácilmente todo el día!

En nuestra obra (estamos representando A Raisin in the Sun) actúa un niño, y todos los días hacemos un círculo y rezamos, y él mira a lo alto y pide que salgamos ahí esa noche y toquemos a alguien. Él dice: "Dios, alguien ahí fuera nos necesita esta noche".

Todos nosotros tenemos un don único, el de salir y tocar a la gente, llegar a la gente. Comprended ese don, proteged ese don, apreciad ese don, emplead ese don... no abuséis de ese don. Es un tesoro. Lo tenéis, ya lo tenéis.

Y finalmente diré lo siguiente: nunca veréis un camión de mudanzas detrás de un coche fúnebre... Lo diré otra vez. ¡Nunca veréis un camión de mudanzas detrás de un coche fúnebre! He tenido la suerte de ganar cientos de millones de dólares en mi vida. No me los puedo llevar conmigo. Ni tampoco vosotros. Así que no se trata de cuánto tienes, sino de qué haces con lo que tienes.

Todos tenemos diferentes dones. Unos tienen dinero, otros tienen amor, otros tienen paciencia, otros la habilidad de tocar a la gente. Pero todos tenemos algo. Úsalo. Compártelo. Eso es lo que cuenta. No qué coche conduces... No en qué avión vuelas... No qué tipo de casa le compraste a tu madre... (¡Pero compradle una casa a vuestra madre!) [Risas]

Comprended que todos estamos juntos en esta hermandad. Yo sólo soy uno de vosotros. Sólo soy otro actor aquí, sobre el escenario. Todos hemos empezado de la misma forma.

Vía | Religión en Libertad (¡Gracias a Kriptoniano por el aviso!)

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