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Philip K. Dick y Blade Runner (II)

Philip K. Dick y Blade Runner (II)
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Cuando se sabe que una gran película viene de un libro, y tanto el libro como la propia película son bastante conocidos, cabe preguntarse lo inevitable: ¿es mejor el libro? En la película que nos ocupa, 'Blade Runner', adaptación muy libre de la novela de Philip K. Dick '¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?', la respuesta es simple. Es mejor la película.

Hacia 1982 Philip K. Dick tenía publicado el 99% de su obra completa, ya que murió poco tiempo después de iniciarse el proyecto de crear 'Blade Runner'. Saquemos conclusiones. Si hemos llegado a la afirmación de que la adaptación es muy libre y que la película es mejor que el libro, bien merece una enumeración de detalles que, sin ánimo de justificar estas afirmaciones, por lo menos aclaren las cosas.

Primera cuestión: 'Blade Runner' está llena de japoneses. ¿Por qué? La película se sitúa en Los Ángeles (el escenario de la novela era, por lo contrario, San Francisco). Sin duda, los guionistas o quienes fueran, quisieron hacer un homenaje a Dick con su obra 'El Hombre en el Castillo', que en el momento de su publicación fue muy aplaudida (Premio Hugo 1963) pero es una de las novelas a las que peor ha tratado el paso del tiempo. 'El Hombre en el Castillo' es una distopía que nada tiene que envidiar a clásicos como '1984' o 'Un Mundo Feliz'. Dick, en esta novela, juega con la pregunta ¿qué pasaría si los nazis hubieran ganado la II Guerra Mundial? El novelista planteó unos Estados Unidos invadidos por el Eje, la mitad por Japón y la mitad por Alemania. 'El Hombre en el Castillo' no es pues sino una historia coral sobre la cotidianeidad de varias personas en esos Estados Unidos japoneses. Incluir esta sugerente atmósfera en 'Blade Runner' es sin duda la explicación más plausible.

Segunda cuestión: La ambientación de 'Blade Runner' es impresionante. ¿Hay algo de esto en la novela? Sin lugar a dudas. El estilo narrativo de Philip K. Dick, aunque tosco, es ante todo visual. Muy descriptivo ante aquello que pueda resultar grotesco o simplemente fascinante. Esto puede verse, sobretodo en las novelas 'Ubik' o 'Fluyan mis Lágrimas, dijo el Policía', donde la fijación colorista y envolvente se descubren como virtudes literarias de Dick. La persecución de Deckard a la replicante Zhora es absolutamente dickiana, por mucho que se le atribuya un corte cyberpunk, más propio de autores como Gibson.

Blade Runner

Tercera: Blade Runner, replicante, retiro... ¿aparecen todos estos términos en la novela? La verdad es que no. Deckard se define como cazarrecompensas, a secas, y los androides son eso, androides. El término Blade Runner viene de una obra de William Borroughs, y simultáneamente de otra de Alan E. Nourse. El retiro es un simple eufemismo. En el libro se habla simplemente de asesinar. Por lo contrario, hay muchos términos y conceptos interesantes de la novela no presentes en la película como el Mercerismo, el discado de ánimos o el kippel que resultarían interesantes a todo seguidor de la ciencia-ficción.

Cuarta: ¿En qué consiste realmente la colonización a Marte? Como se aprecia de soslayo en la película (la noche es casi permanente y la polución global es palpable), la Tierra ya no es lo que era. Sin que se diga, se puede apreciar que algo ha ocurrido para que la atmósfera sea irrespirable y las ganas de irse a Marte parezcan atrayentes para todos los personajes. En realidad, en la novela se cuenta que la III Guerra Mundial ha provocado un polvo radioactivo omnipresente y los hombres deben llevar un protector en los genitales para evitar la estirilidad. Es por eso que, como ahora veremos, se practica un darwinismo social, por el que hay que cumplir una serie de requisitos genéticos y sociales para poder ir a Marte.

Quinta: ¿Tiene la misma importancia el personaje de J. F. Sebastian en la novela? Para empezar, en la novela no se llama Sebastian, sino Isidore. En 'Blade Runner' Sebastian es un ingeniero genético, un genio solitario que nunca podría ir a Marte porque tiene una misteriosa enfermedad que le hace envejecer más deprisa (el darwinismo social que hemos mencionado). En la novela, Isidore es un retrasado mental que tampoco podría ir a Marte, pero por este motivo, y aloja a los androides no por compasión creadora como hace Sebastian, sino porque quiere tener una revancha con los humanos que no le dejan marcharse de la Tierra y le llaman "cabeza de chorlito".

Sexta: ¿Hace justicia la portentosa banda sonora de Vangelis al universo dickiano? Rotundamente sí. Si Dick hubiera imaginado la banda sonora de una adaptación de su obra, sin duda habría sido muy parecida, como mínimo. El aspecto rimbombante de la música de Vangelis, unido a su dinamismo y la inclusión de sonidos electrónicos, es tan dickiana que asusta. Por no hablar, claro, de la melancolía que se adivina, sobretodo, en el tema de los créditos finales de 'Blade Runner'.

Séptima: ¿En qué consiste el test que hace Deckard a los replicantes? ¿Qué se detecta realmente? Una de las obsesiones de Philip K. Dick, no sólo en su novela '¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?', sino en todo el conjunto de su obra, es el ensalzamiento de la empatía como virtud del ser humano. Lo que Deckard realiza es el ficticio test de Voigt-Kampff, que detecta, a través de una anomalía en el iris, la reacción positiva, negativa o indiferente ante una pregunta comprometedora que fuerce a la reflexión empática o compasiva.

Octava: ¿También se enamora Deckard de Rachael en la novela? No. Como dije en el anterior post, en la novela Deckard está casado (aunque no felizmente) con una mujer irascible pero leal llamada Iran. Conoce a Rachael y también se niega a matarla, pero sólo porque la considera inofensiva y le atrae sexualmente. Rachael es una femme-fatale en la novela, consciente de que sus encantos le salvarán la vida, mientras que en 'Blade Runner' constituye una bonita y curiosa historia de amor.

Deckard y Gaff

Novena: ¿Es Deckard un replicante? ¿Se aclara algo de esto en la novela? Para nada. En 'Blade Runner', vemos cómo Deckard sueña con un unicornio, y en la escena final, el policía Gaff, coloca en la puerta de su casa un unicornio con papiroflexia, lo que sugiere la posibilidad de que los sueños de Deckard sean implantados y de cierta manera estándar, y por tanto Deckard sea un replicante. También vemos detalles cómo el hecho de que Deckard sea capaz de enfrentarse a Roy Batty, aunque los replicantes tengan una fuerza sobrehumana, o incluso se enamore de una replicante. Por mucho que Hampton Fancher (su guionista) diga que Deckard no es un replicante, hay muchos motivos para pensarlo. El final de '¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?' es muy diferente y en ningún momento sugiere esta posibilidad.

Décima: ¿Qué pasa con los animales? ¿Por qué se les valora tanto? Es cierto que en 'Blade Runner' tanto en el test de empatía, como ciertas conversaciones ("¿Es artificial?", "Por supuesto", hablan Deckard y Rachael sobre un búho) indican que los animales parecen tener una importancia especial en este mundo post-III Guerra Mundial. La verdad es que la radiación ha provocado la extinción de la inmensa mayoría de especies, y en la novela, los humanos tienen animales artificiales como valor preciadísimo, para poder proyectar en ellos cariño, nostalgia y responsabilidad. El final de la novela está muy relacionado con este apartado y supone un atisbo de esperanza en este mundo moderadamente apocalíptico.

Undécima: Hay muchas ediciones especiales, versiones del director..., ¿cuál es la mejor? ¿cuál es la más justa con Dick? La película, como dijimos, costó 22 millones de dólares. Recaudó 7. Es fácil darse cuenta de que la película fue un fracaso de taquilla, e inexplicablemente, también de crítica (hoy en día es considerada una obra maestra de forma casi unánime). Ridley Scott achacó esto a que se introdujo un happy ending tan típico de la industria hollywoodiense que nada tiene que ver con el espíritu de la película ni con el tipo de finales de la obra de Dick. Personalmente, creo que la mejor versión es la última, la definitiva, con escenas violentas incluidas y con la escena final de Deckard y Rachael saliendo por la puerta.

Seguramente hay muchas más cuestiones que cabría hacerse sobre una película tan densa como 'Blade Runner', pero sirvan estas conclusiones, extraídas de los conocimientos logrados gracias a la novela, para aclarar el auténtico propósito de la película y su contexto con respecto a la obra del genial novelista Philip K. Dick. Seguiremos hablando de las adaptaciones de Dick en el cine de los 80.

Especial Philip K. Dick en Blog de Cine:

  1. Philip K. Dick, guionista de cine
  2. Philip K. Dick y Blade Runner (I)

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