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'Hannibal' y 'Bates Motel', dos caminos diferentes para un mismo destino

'Hannibal' y 'Bates Motel', dos caminos diferentes para un mismo destino
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Durante los últimos días ya os comenté mi parecer sobre lo que llevamos de segunda temporada de 'Bates Motel', uno de los grandes éxitos de A&E, y de 'Hannibal', una ficción que a nadie habría sorprendido si jamás hubiese sido renovada, dos series que abordan la misma temática de una forma radicalmente diferente. No voy a entrar ahora en los motivos de que los psicópatas pasen por una especie de edad dorada en la televisión, ya que prefiero detenerme en dos casos que cuentan con un bagaje previo que determina de antemano lo que sabemos que va a sucederles a Norman Bates y Hannibal Lecter.

Lo primero que conviene aclarar es que soy perfectamente consciente de que Bates y Lecter están en momentos muy diferentes, ya que el primero aún no está realmente familiarizado con sus arrebatos asesinos, mientras que el primero disfruta de sus crímenes como si fueran literalmente un festín. No obstante, también hay similitudes innegables --las dos series giran alrededor de un dúo y no solamente del psicópata en cuestión-- dentro de su personal forma de abordar el mismo tema, por lo que he considerado que quizá podría interesaros una pequeña comparativa al respecto.

El rumbo fijo de 'Hannibal' y la confusión de 'Bates Motel'

Segunda temporada

Tanto Norma Bates como Will Graham ocupan una posición tan dominante que incluso nos obliga a replantearnos quién es realmente el protagonista de estas dos series. Esto era algo de lo que ya éramos conscientes de antemano, ya que la primera juega un papel esencial para el deterioro psicológico de su hijo, mientras que el segundo es el hombre que consigue exponer los enfermizos hábitos de nuestro caníbal favorito al mundo. Su función en relación a nuestro psicópata no es entonces la misma, pero sí que son utilizados con el mismo fin: Indagar en la personalidad de Norman y Hannibal.

Una de mis grandes quejas con respecto a 'Bates Motel' es que es una serie que no sabe o no quiere centrarse y aborda tantos temas que lo que debería ser el epicentro de la misma se convierte en algo difuso y que avanza a trompicones si es que realmente lo hace. Todos sabemos ya el papel que juega su madre, por lo que los hay que nos creamos esperanzas en que la cosa avance en cuanto se nos ofrecen algún detalle en el que vemos cómo Norman antepone la felicidad de Norma a la de cualquier otra persona, algo que incluso hace durante cierto lapsus asesino suyo que sus más queridos quieren ocultar a los demás.

El problema es que en 'Bates Motel', quizá conscientes de que entonces tendrían que finiquitar la serie dentro de no muchas temporadas, echan el freno de forma constante a esa evolución mediante la creación artificial de tramas que acaban quedándose en poco más que el shock del momento. Los habrá que puedan aducir lo mismo de 'Hannibal', pues ya sabemos quién es él y sólo se puede dar vueltas sobre lo mismo hasta cierto punto sin que se haga reiterativo. Ahí es donde resulta clave la presencia de Bryan Fuller y la existencia de un plan muy definido sobre lo que realmente quieren hacer.

Norma ya tiene a veces una mayor presencia que Norman en 'Bates Motel', pero es que Will Graham es el protagonista absoluto de 'Hannibal', algo que seguro que espantó a algunos espectadores que querían que se centrase de forma absoluta en la fascinante personalidad de Lecter, pero es que la serie quiere ser mucho más que eso. No me cansaré de defender que el futuro del psicópata en la ficción es explorar la fina línea que lo separa de ser un héroe y un villano, pero no mediante ejercicios de estilo vacíos que nos fuercen a ponernos en su lugar, sino mediante un enfoque lo más neutro posible.

El contraste en los personajes

Segunda temporada

Mi gran miedo con 'Hannibal' es que se convirtiese en una copia parcial de 'Dexter', aunque sustituyendo la empatía que podemos llegar a desarrollar hacia Dexter Morgan por una especie de embrujo mental que nos llevase incluso a celebrar su inmoral actividad criminal. Eso es algo que se mantenido de forma parcial, ya que una de las claves para poder disfrutar de una serie como 'Hannibal' es tener la capacidad de dejarse atrapar por un impecable acabado técnico en general y su recreación visualmente atractiva de los cadáveres de las víctimas en general. En eso Fuller es muy inteligente, ya que se evita cualquier tipo de apología de la violencia que podría romper el hechizo sensorial al que se nos está sometiendo.

Es curioso ver cómo en 'Bates Motel' sucede exactamente lo contrario, ya que se desprecia el fuera de campo siempre que alguien va a morir, pero al mismo tiempo se muestra una inesperada cobardía a la hora de elegir cómo mostrarlo de forma gráfica --valga como ejemplo el disparo a la cabeza de los últimos instantes del primer episodio de esta segunda temporada--. Se convierte así en una propuesta mucho más neutra de lo debido cuando en principio tenía unos límites más generosos a la hora de decidir lo que podía mostrar y lo que simplemente era mejor sugerir.

Los personajes secundarios tienen una importancia similar en ambos casos, pero hay una distinción muy relevante en el modo de utilizarlos. Me cuesta defender esta idea, pero el error de 'Bates Motel' es querer darles personalidad a todos ellos para que su función como contrapunto de Norman y Norma vaya más allá de ser meros accesorios en la historia. Por desgracia, sus tramas entorpecen la narración y además tampoco se ha acertado demasiado en el casting, por lo que el interés del viaje del psicópata se debilita, convirtiendo la serie en una mejunje de tramas que pueden disfrutarse de forma aislada --no es mi caso--, pero que como parte de un conjunto jamás llegan a cuajar.

Por el contrario, Fuller sabe que todo aquel personaje que no se llama Will Graham o Hannibal Lecter está condenado a ser una pieza más en el enfermizo mosaico que es 'Hannibal', pero es que cuenta con la enorme ventaja de tener un reparto muy competente que evita que eso pueda ser algo molesto. Y lo mejor de todo es que sus tramas realmente completan a los protagonistas --las consultas de Lecter con el personaje interpretado por Gillian Anderson-- y están desarrolladas con gran precisión en beneficio de un bien mayor --la escena inicial de esta segunda temporada no sólo es brillante, sino que avanza que la historia no va a estancarse--.

Apuntes finales

Brindis con

Me encantaría pensar que el público está preparado para que una propuesta como 'Hannibal' tenga el éxito que merece, ya que es una serie que no duda en echar mano de cualquier recurso para conseguir su objetivo de la forma más efectiva posible --algo que al final se vuelve en su contra al provocar repugnancia en una parte importante del público que simplemente no puede conectar con la serie por ello--, mientras que 'Bates Motel' apuesta por una demencial neutralidad que no deja de ponerse límites a sí misma, ya sea por cobardía o por la necesidad de estirar una fórmula que ha demostrado su éxito.

En ¡Vaya Tele! | 'Bates Motel' sigue sin saber lo que quiere ser

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