Cuando 'One Piece' se estrenó en Estados Unidos, se escandalizaron tanto de que Sanji fumara que decidieron cambiarle su eterno cigarrillo por una piruleta. Vamos, que no es que los estadounidenses puedan poner el grito en el cielo cuando censuran una serie suya en el extranjero, porque lo llevan a la orden del día. Sin embargo, lo que hicieron en los países árabes con 'Los Simpson' (perdón, con 'Al-Shamshoon') supera cualquier expectativa que tengáis convirtiéndose, por méritos propios, en una de las censuras más grotescas de la historia.
Qué deliciosa esta Duff Cola
Hay una paradoja en el lanzamiento de 'Al-Shamshoon', y es que los países árabes ya podían ver 'Los Simpson' antes de su doblaje: durante años, tuvieron los episodios en versión original con subtítulos, y eran notablemente famosos... hasta que en 2005 decidieron que era el momento de reivindicarlos como propios con un doblaje absolutamente tróspido que lo cambiaba todo de arriba abajo, recortaba minutos y hacía que cualquier gesto contracultural se eliminara por completo.
Springfield dejó de existir: la serie transcurría en Rabeea ("Primavera" en árabe), un pueblo americano, sí, pero con población totalmente árabe. De hecho, Homer, Marge, Lisa, Maggie y Bart pasaron a llamarse, respectivamente, Omar, Mona, Bessa, Batta y Badr, y no fueron los únicos: todos los habitantes de Rabeea tuvieron nombres propios del Oriente Medio. Por ejemplo, Nelson se llamó Zukre; Smithers fue Salmawy; y el Señor Burns pasó a ser conocido como Mahrooey Bey.
A la hora de adaptar la serie, el doblaje árabe decidió eliminar por completo las tres primeras temporadas, escogiendo los mejores episodios a partir de la cuarta... o, más bien, los que no fueran contra el público árabe. Por ejemplo, 'Homer el hereje' no pasó el corte, por motivos obvios, y casi mejor, porque la escena en la que los Canteros beben cerveza habría sido extrañamente sustituida por Buzz Cola. Al fin y al cabo, incluso la Taberna de Moe, parada obligatoria de Springfield, fue sustituida por una cafetería las pocas veces que apareció en pantalla, y la cerveza Duff de Homer por un delicioso refresco o por zumo. Multiplícate por cero, tío.
Sin tele y sin cerveza, Omar pierde la cabeza
Los cambios fueron más allá, claro. Por ejemplo, todas las iglesias pasaron a ser reconocidas como mezquitas (y el Reverendo Lovejoy desapareció del todo), los dónuts de Homer se convirtieron en kaak, las clásicas galletas árabes vendidas en las calles, y, por supuesto, ningún personaje comía cerdo. En su lugar, eran deliciosas salchichas de vaca egipcias. Y es probable que te preguntes qué hicieron con Ned Flanders, el vecino extremadamente cristiano de la familia: simplemente, eliminaron su fe en cada una de sus intervenciones. Vaya liíto, vecinito.
Los recortes en los episodios fueron tan bestias que los espectadores no entendían lo que estaba pasando, las tramas se perdían, los capítulos duraban varios minutos menos de lo normal, los chistes no se entendían y rápidamente se convirtió en un sonoro fracaso. MBC, la cadena que emitió 'Al-Shamshoon', estaba tan convencida de que iba a triunfar que la programó para la primera noche del Ramadán, donde tradicionalmente se ve más televisión, pero acabó dejando la mitad de los episodios sin emitir: de 52, solo se emitieron 34, y los otros 18 permanecerán para siempre en un cajón (salvo gran sorpresa).
En defensa de su guionista, Amr Hosny, hay que decir que intentó hacer cambios que habrían mejorado la serie (como convertir Springfield en una ciudad de Oriente Medio, en lugar de una ciudad americana repleta de árabes), pero en la cadena no se lo permitieron. El resultado fue incoherente, absurdo y una muestra de por qué no hay que reinventar la rueda. Por suerte, la serie sigue emitiéndose sin censura y con subtítulos en árabe en el canal Fox. ¡Nadie ha vuelto a querer ponerle las manos encima, y con razón!
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