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'La historia completa de mis fracasos sexuales', el documental como excusa

'La historia completa de mis fracasos sexuales', el documental como excusa
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Chris Waitt toma como punto de partida, para este falso documental, una reflexión acerca de sus desastres sentimentales y para intentar comprender su actual situación se embarca en un viaje hacia los capítulos de su torpeza. Con la excusa de documentar, cámara y micrófono en mano, unas entrevistas a sus ex novias que le lleven a entender su actual situación, Chris hace una ingeniosa, inteligente y entretenida cinta bañada de verosimilitud pero sin renunciar hábilmente a introducir momentos de ficción, que ayudan a darle forma a su tragicómica historia.

La frescura de 'La historia completa de mis fracasos sexuales' es su mejor arma y ofrece momentos hilarantes que evidencian lo esperpéntico de su protagonista. Un tipo vago, desaliñado, sucio y apático al máximo que se plantea encontrar la verdadera razón de sus fracasos.

Chris Waitt se afana por ser un hombre patético en su máximo concepto, y con ello logra que las mujeres que forman parte de su vida, y que se prestan a aparecer, logren humillarlo y acentuar su patetismo aún más. Eso provoca risa y logra cierta empatía, por ello la cinta explota este recurso y, a pesar del acusado egocentrismo, en un punto muy similar al Woody Allen de sus inicios, resulta lo más divertido. Sus encuentros con sus ex novias, la aparición estelar de su madre (espléndida) y su empeño en continuar con su proyecto a pesar de las dificultades de la producción son brillantes, con un montaje dinámico y una banda sonora muy adecuada.

La dificultad de su autodisección sentimental se torna complicada por momentos, al encontrarse con distintos modos de rechazo, pero que demuestran su agudo patetismo en las relaciones. Quizás, en cierto modo, para no ser tan reiterativo en sus castrados intentos de entrevistas (aunque el subrayado de su inutilidad está acentuado en exceso), incluye un largo episodio que aporta la pimienta necesaria para hacer más morboso y, supuestamente, llamativo el film.

Toda esa inserción sobre sus problemas de erección resulta muy forzado, menos verídico y hasta cierto punto excesivo. En su búsqueda de fracasos incluye la posibilidad, como causa, de un problema genital que da lugar a escenas golfas (las distintas terapias contra su disfunción eréctil, incluida una sesión con dominatrix que causa cierto bochorno), con humor escatológico y que acaban desviando el tema central de la historia, como él mismo lo justifica. Aunque consigue enmendarlo afrontando la que sería su entrevista más complicada, con la ex novia con la que mantuvo su relación más duradera y que parece le caló más hondo.

A pesar de ello, lo más reprochable a Waitt es la inclusión de un final del desenlance demasiado edulcorado y blando si se compara con el poderoso arranque. El conjunto resulta un título fresco, divertido, doloroso a veces por tratarse de su realidad, y con momentos hilarantes que lo convierten en una especie de Borat y Michael Moore, aunque por su aspecto físico recuerde demasiado a un Kurt Cobain venido a menos. Interesante docudrama que sabe sacar gran partido de atravesar las fronteras de la ficción con enorme desparpajo.

Waitt en 'La historia completa de mis fracasos sexuales' crea un personaje de sí mismo con grandes dosis de humor y descaro, y se monta una historia con fuerte base real, pero que acaba mostrando de forma reinventada en capítulos cómicos, que si bien nada tienen de original ni supuesto interés, logra entretener con una narración hábil nada convencional que hacer reir hasta el final.

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