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'Silicon Valley': la comedia de HBO vuelve igual de fresca y divertida en su temporada final
Críticas

'Silicon Valley': la comedia de HBO vuelve igual de fresca y divertida en su temporada final

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En 2019 vamos a decir adiós a ‘Silicon Valley’, una de las mejores comedias televisivas de los últimos años que nunca terminó de conseguir la fama o popularidad que merecía. Eso no impidió que en HBO estuvieran contentos con ello y fueran renovándola, incluso tras la muy comentada salida de la misma de T.J. Miller tras el final de la cuarta temporada. Parecía difícil seguir adelante sin él, pero la serie demostró que podía hacerlo sin perder un ápice de chispa.

Fue este pasado mes de junio cuando HBO anunció que la sexta temporada de ‘Silicon Valley’ iba a ser la última. Será el próximo 27 de octubre cuando se estrene, pero en Espinof ya hemos tenido la oportunidad de ver los tres primeros episodios de la misma. En ellos vemos los problemas a los que Pied Piper y sus responsables se enfrentan por el crecimiento de la compañía, todo ello haciendo gala del humor característico de la serie creada por Mike Judge, John Altschuler y Dave Krinsky.

Pied Piper de nuevo en problemas

Escena Silicon Valley

A lo largo de cinco temporadas hemos visto a Pied Piper acumular victorias y fracasos, ya que las geniales ideas de Richard Hendricks no dejaban de encontrarse con diferentes obstáculos. Una solución argumental que corría el riesgo de volverse repetitiva, pero que los responsables de ‘Silicon Valley’ han sabido manejar con frescura. Y si ya había funcionado con anterior, ¿por qué no volver a hacerlo en su sexta temporada?

La clave está en que Pied Piper es más grande que nunca, pero eso no la exhime exime de tener problemas de financiación. Esto deriva en un dilema moral cuando reciben una gigantesca oferta económica que choca con los principios morales de Richard, los cuales ya se habían puesto a prueba previamente. Ahí se nota que los responsables de la serie tenían todo pensado para que la trama horizontal gane peso desde el primer episodio, jugando con la dinámica entre los personajes para ir llevándonos por el camino deseado.

Dicho así puede parecer que la serie se ha vuelto muy complicada, pero lo cierto es que la ligereza sigue siendo la nota reinante. Dinesh y Gilfoyle siguen con esa peculiar amistad que tienen, Gavin Belson se mantiene como el eterno enemigo a batir y diferentes caras conocidas van apareciendo a medida que Pied Piper intenta salir adelante como buenamente puede. Todo fluye con naturalidad, incluso cuando puede tomar como base algún elemento estrafalario.

Fiel a su estilo

Gavin

Lo que nunca va a pasar en ‘Silicon Valley’ es que sus protagonistas se encuentren en una situación de comodidad mucho tiempo. Siempre va a suceder algo que les ponga contra las cuerdas. Por ahora han conseguido esquivar un primer golpe y apuntarse una victoria sonada, pero todo lo que sube baja y está claro que el componente de montaña rusa para sus personajes no ha llegado a su fin. Sería una decepción que así fuera por mucho que puedan acabar optando por un final feliz más o menos convencional -no nos olvidemos de que apenas faltan otros cuatro episodios para que se acabe para siempre-.

Un cambio importante introducido en estos episodios tiene que ver con la relación entre Richard y Jared. ‘Silicon Valley’ apenas había mostrado cambios en ella hasta ahora, pero eso cambia en este arranque de la sexta temporada, aportando tanto momentos de intensidad inesperada como algún buen apunte cómico aquí y allá -la charla improvisada que tienen con otro trabajador de la compañía al que quieren imponer su criterio es de lo más divertido de este arranque de temporada-.

A todo ello hay que añadir que el componente tecnológico y empresarial, esencial en una serie como ‘Silicon Valley’, no se deja de lado, abordando temas como la privacidad de los usuarios. No se hace de forma especialmente profunda, sino como un recurso para crear el conflicto necesario que sirva de punto de arranque. A partir de ahí todo se va complicando, estando especialmente inspirado el plan que se ejecuta en el tercer episodio. Y muy divertido además, tanto por los autores como por el que va a sufrir sus efectos y aún lo desconoce.

En resumidas cuentas

‘Silicon Valley’ se mantiene igual de fresca y divertida en su temporada final. El único pero que se le podría poner es que por ahora no está sabiendo a despedida más allá de uno de los arcos que se han tratado en estos tres primeros episodios, pero la serie ha optado por seguir fiel a sí misma en su último regreso y no le está yendo nada mal.

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