El director de 'El Drama' ha conseguido crear la cima sobre la percepción ajena y la incomodidad que marcan toda su filmografía

El director de 'El Drama' ha conseguido crear la cima sobre la percepción ajena y la incomodidad que marcan toda su filmografía

De la publicidad a la desintegración matrimonial, pasando por enfermedad y Nicolas Cage

Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
Kristoffer Borgli Zendaya Robert Pattinson El Drama
pedro-gallego

Pedro Gallego

Editor

El drama’ es una de las películas más comentables del año, y en parte por ello se ha vuelto una de las sensaciones cinematográficas del momento. A nivel de éxito, siendo uno de los grandes pelotazos de A24, pero también por la discusión que está atrayendo su premisa atrevida e incluso provocadora, que una vez desarrollada sólo quieres comentar con otra persona por las cuestiones que levanta y las líneas que decide pisar.

Se puede cuestionar si el humor de la película es suficientemente inspirado para sostener las bolas curvas que lanza y no busque la reacción por el mero hecho de hacer reaccionar. Pero lo que sí que es cierto es que resulta una consecuencia bastante directa e incluso encomiable de todo lo que la filmografía de Kristoffer Borgli ha ido construyendo poco a poco, y que ha desatado gracias a la aclamación de su cine y al apoyo en la producción de Ari Aster.

Si se puede considerar ‘El drama’ una cima de su estilo es por cómo parece expandir más que nunca esas ideas que flotan en sus películas sobre la percepción que tienen los demás de nosotros, y cómo esta se altera por circunstancias que están dentro o fuera de nuestro control. El noruego incide en ellos a través de atmósferas enrarecidas y casi surrealistas en ocasiones, para hacer florecer una incomodidad en las historias que se traslada al tono y sostiene su humor.

Drib 2017 Kristoffer Borgli

Borgli claramente ha ido estudiando el efecto de las imágenes en el ojo humano desde sus inicios en el mundo de la publicidad, que compaginaba también con cortos de carácter experimental. Con ‘Drib’ decidió plegar ambas experiencias con un falso documental que estudia el impacto de campañas provocadoras en favor o en contra de marcas o de quienes realizan la promoción.

Su ejecución es más desigual que su capacidad para concebir las imágenes que tensan la cuerda y tienen que lanzar las ideas, pero asentó una base de su cine crucial: el trastoque de las líneas entre lo real y lo ficticio. Sus posteriores películas no entran en el terreno documental (ni siquiera el falso como ‘Drib’), pero sí se valen de saltos entre la realidad de la historia e insertos de sueños o imaginaciones para reflejar la inestabilidad que viven sus personajes en torno a cómo son observados.

De ser ignorados a ser observados

Sick Of Myself 2022 Kristoffer Borgli

Sick of Myself’ es un buen salto adelante en esa dirección, contando la autodestrucción secreta aunque visible de una persona que teme dejar de estar entre las prioridades de una pareja también ensimismada en hacer arte que sea percibido de determinada manera. La enfermedad fingida y los extremos por mantenerla acaban infiltrando en la protagonista un deterioro real a muchos niveles.

Por un lado está el evidente declive físico y mental, al que se añaden temores de que mantener la falsedad acabe destruyéndola por completo. Pero también se introduce la posibilidad de que se haya llegado a un punto donde no se puede volver atrás, y que las consecuencias de ser honesto sean más escalofriantes porque entonces el resto del mundo empezará a volverse en su contra.

Dream Scenario 2023 Kristoffer Borgli

Las películas de Borgli acaban metiendo muchas referencias a Jung y también al psicoanálisis, lo cuál acaba conectando con la filosofía del lacanismo que tiene especial interés en cómo moldeamos nuestros comportamientos en torno a las expectativas de El Otro. ‘Dream Scenario’ progresa un poco más en estas áreas para indagar en la psicosis colectiva donde también juega un importante papel la perfección.

En esta ocasión resulta interesante la ambivalencia con la que trata el destino de Nicolas Cage, que acaba en una situación extraordinaria sin aparente explicación y de manera completamente fuera de su control. Sí que acaba en una espiral decadente en su incapacidad de manejar el descontento público cuando el fenómeno extraño es alterado, introduciendo en la mezcla un intento de plasmar un clima de cultura de la cancelación.

Finalmente en ‘El drama’ entra en terreno aún más personal al plantear cuestiones de peso ante la inminente llegada de una boda. Desde si es posible llegar a conocer a una persona, a si puede llegar a cambiar por completo cómo la vemos al conocer un nuevo detalle. En esta ocasión las cuestiones de Borgli tienen mejor consistencia en su humor, y hasta se atreve a pensar en una posible redención que parecía imposible en sus obras previas. Una muestra de la evolución de un arista en crecimiento.

En Espinof | Las mejores películas de 2026

En Espinof | Las mejores comedias de la historia

Inicio