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La esclavitud del episodio piloto

La esclavitud del episodio piloto
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Hablaba con un amigo que trabaja en la televisión, sobre cómo hacían ellos para comprar las series extranjeras que luego programaban, y por qué, si habían apostado por ellas comprando la emisión de las primeras temporadas, luego maltrataban de manera tan cruel su emisión en su canal.

La conclusión que saqué al escuchar su respuesta, es que viven bajo la esclavitud del episodio piloto, que es la misma que tienen las productores que intentan vender sus proyectos de series a las cadenas americanas que pueden llegar a emitirlas. Es decir, todos viajan a Las Vegas o Los Angeles, al mercado televisivo que allí se monta, y van viendo uno a uno todos los episodios pilotos de las series que pueden llegar a ser de interés al público español. Y mi pregunta va en el siguiente sentido: ¿cómo saben ellos, con sólo ver el episodio piloto, cuál va a ser la calidad de la serie, y la respuesta que su público objetivo va a tener sobre la misma?

Hay varios ejemplos de traca: Heroes y House. Ambas series en principio, y cuando se vio el episodio piloto por parte de los canales españoles, las conclusiones que se sacaron fueron que esas series no tendrían nada de éxito, que eran un muy seguro fracaso. Así, la primera acabó en las autonómicas, cedida por TVE, y la segunda, fue rechazada una a una por todas las cadenas españolas hasta caer en manos de cuatro, que la compró porque tenía que buscar contenidos a su parrilla. Y en el mismo sentido Anatomia de Grey.

En el lado contrario, nos encontramos con Shark, de próximo estreno en España, y cuyo episodio piloto, te deja sin habla, una serie por la que lucharon todas las cadenas. Y sólo por ver el episodio piloto dirigido por Spike Lee, que es básicamente una película de una hora de duración. ¿Luego? House en la fiscalía, en vez de en un hospital. ¿Se compra la serie o se compra el éxito de House?

¿Qué quiero decir con esto? Que es literalmente imposible conocer en el visionado de un piloto, la calidad y el gancho de la misma, y que sólo tras ver varios capítulos es lo que te hace dar una opinión posible sobre ella, con series que sólo arrancan al cabo de unos pocos capítulos. Claro, pensaréis, si muchas o casi todas las series se juegan la contratación de una temporada al episodio piloto, si no echan el resto en el mismo, poco más va a tener esa serie. Pero, ¿y si la serie sólo se resume al episodio piloto?

Por eso me extraña la entrada de Espoiler sobre sus expectativas para el 2008 (aunque reconozco que acierta más que falla en sus recomendaciones), valorando algunas series de las que ya ha visto varios episodios con aquellas en la que sólo ha visto el episodio piloto. Pensado fríamente, no es sostenible, porque al menos las que suspende necesitaría llegar a darles al menos tres capítulos para sacar conclusiones, como ha hecho con las que sí le han gustado. O en caso, contrario, valorar sólo el primer episodio de cada una de las series, para estar en igualdad de condiciones. Y en ese círculo, volveríamos al origen de esta entrada.

Así, Damages, serie de la que hablaremos con calma, y protagonizada por Glenn Close, y que es la serie bomba ahora mismo en USA, con sus 6 episodios emitidos, sí se puede decir que es una gran serie (ya se veía al tercero), y más, cuando son varios los que la recomiendan. Todos están de acuerdo en lo mismo.

Pero con sólo ver el piloto de The Sarah Connors Chronicles, y aunque desde las propias cadenas de televisión me han llegado voces que dicen lo mismo que apunta Casciari, no se puede decir que la serie es mala, más bien que el piloto es un mal episodio. Puede ser una contradicción, pero no veo lógico sentenciar una serie al primer visionado. ¿Cuántas películas pasaron sin pena ni gloria en su estreno y luego se han considerado grandes obras? Eso es a lo que me refiero. A romper con la esclavitud del episodio piloto.

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