"Robar no es innovar". Con este contundente mensaje arranca el comunicado con el que más de 700 artistas de diferentes ámbitos, incluyendo nombres de la talla de Scarlett Johansson, Joseph Gordon-Levitt y Cate Blanchet, han puesto en marcha una nueva campaña que, desgraciadamente, no busca la aniquilación de la inteligencia artificial, sino su regulación. Pero bueno, como suele decirse, menos da una piedra.
MedIAs tintas
La misiva asegura que "La comunidad creativa de Estados unidos es la envidia del mundo y genera empleo, crecimiento económico y exportaciones", aunque actualmente se ve amenazada por unos gigantes tecnológicos que "están utilizando el trabajo de los creadores estadounidenses para construir plataformas de IA sin autorización ni respeto por la ley de derechos de autor".
Ahora bien, ¿cuál es la solución de los firmantes a un robo de su trabajo que "no es innovación ni progreso"? Simple y llanamente, la regulación mediante acuerdos de licencia y asociaciones que puedan ayudarnos a "contar con una IA avanzada y en rápido desarrollo" que, de paso, garantice "que se respeten los derechos de los creadores". Acuerdos como, probablemente, el firmado entre Disney y OpenAI, que no dicen nada bueno de las altas esferas de la industria audiovisual.
Bajo mi humilde punto de vista, esta postura se ubica en el pantanoso terreno de las medias tintas, reduciendo uno de los grandes problemas de la realidad actual, que no se acota exclusivamente al panorama creativo, a un asunto de compensaciones económicas —que, por otro lado, serían obviamente justas y necesarias—. El impacto ecológico, laboral y sociopolítico de la herramienta de marras parece ser algo secundario cuando caen unos buenos dólares al bolsillo.
Sea como fuere, a falta de jugar la carta de la aniquilación, toda iniciativa que busque regular la inteligencia artificial siempre será bienvenida. Por lo pronto, con nuestras redes sociales cada vez más inundadas de slop y de contenido IAGen tremendamente dañino, camuflado entre memes y posts aparentemente inocuos, os dejo con el comunicado al completo.
Robar no es innovar.
La comunidad creativa de Estados Unidos es la envidia del mundo y genera empleo, crecimiento económico y exportaciones.
Pero, en lugar de respetar y proteger este valioso activo, algunas de las mayores empresas tecnológicas —muchas respaldadas por capital riesgo y otros financiadores— están utilizando el trabajo de los creadores estadounidenses para construir plataformas de IA sin autorización ni respeto por la ley de derechos de autor.
Artistas, escritores y creadores de todo tipo se están uniendo en torno a un mensaje sencillo: robar nuestro trabajo no es innovación. No es progreso. Es robo, simple y llanamente.
Existe una vía mejor: mediante acuerdos de licencia y asociaciones, algunas empresas de IA ya han optado por la ruta responsable y ética para obtener los contenidos y materiales que desean utilizar. Es posible tenerlo todo. Podemos contar con una IA avanzada y en rápido desarrollo y garantizar que se respeten los derechos de los creadores.
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