¿Ya no nos interesan los talent shows?

¿Ya no nos interesan los talent shows?
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Frente a todo pronóstico, la vuelta de ‘Operación Triunfo’ no está consiguiendo las audiencias que se esperaban esta temporada. El programa de Telecinco volvió a la parrilla hace unas semanas marcando sus registros más bajos. Los cambios que se han dado (la marcha de Jesús Vázquez, el intento de recuperar el espíritu de sus orígenes…) no han gustado y se han unido al desgaste que produce encontrarnos frente a la octava edición de ‘Operación Triunfo‘. Las bajas audiencias que ha conseguido en sus primeras tres galas comienzan a ser preocupantes, sobre todo si tenemos en cuenta que ‘El club de la comedia’, la otra cara de la moneda, está muy cerca de convertirse en una opción más seguida que el programa de Pilar Rubio.

Con estos datos es normal que se comience a replantear un cambio de día. Una decisión arriesgada para la cadena, ya que si en su nuevo día tampoco logra funcionar, podríamos encontrarnos frente a una edición con final prematuro y sin una renovación. Pero, si vemos más allá de ‘Operación Triunfo’, observamos que otros programas centrados en destacar el talento de una serie de personas han ido perdiendo seguimiento con el paso del tiempo. ¿Una crisis temporal o definitiva?

Hubo un tiempo en el que la curiosidad hacía que los espectadores se decantasen por aquellos programas en los que un grupo de personas normales, de la calle, podían convertirse en estrellas por un día o, con un poco de suerte, para toda la eternidad. Eso sí, cada participante debía demostrar sus habilidades, que evolucionaron desde las más comunes (cantar o bailar) hasta cualquiera que pudiera sorprender al gran público. Con la premisa de que todo el mundo posee un talento especial, las cadenas españolas se llenaron de talent shows hace unos años. Pero el tiempo hizo que este tipo de programas se fueran desinflando casi con la misma rapidez con la que aparecieron.

Algo parecido sucedió en los años noventa, en los que programas como ‘El semáforo’ o ‘Lluvia de estrellas’ (sin olvidar su versión infantil) daban la bienvenida a todos aquellos dispuestos a obtener su minuto de gloria. Estos programas se mantuvieron en la parrilla durante varias temporadas, cosechando grandes picos de audiencia. Por ejemplo, con ‘Lluvia de estrellas’, emitido originariamente en Antena 3, se llegaba a superar con facilidad el 30% de share, lo que le convirtió en uno de los programas de más éxito de la cadena. Sin embargo, en 2007 fue rescatado por TVE con menos acierto, ya que su escaso seguimiento provocó que no durara más allá de una sola temporada.

Claro que si hablamos de 2007 tenemos que tener en cuenta que vivíamos en una época diferente. Ya estábamos más acostumbrados a descubrir los talentos de la gente corriente y teníamos varios programas a nuestra disposición para hacerlo. En 2001, con la llegada de ‘Operación Triunfo’ a la cadena pública, se vivió toda una revolución que marcó un antes y un después en nuestra televisión. ‘Operación Triunfo’ mezclaba lo ya visto en otros talent shows con dosis de reality, aprovechando el furor que había causado la llegada de ‘Gran Hermano’ a Telecinco.

La primera edición de ‘Operación Triunfo’ fue todo un bombazo, un hecho que también se iría desinflando con el paso del tiempo. Eso sí, el resto de ediciones no han sido tan malas en cuanto a audiencia se refiere. Aunque es cierto que ha habido un descenso progresivo en su seguimiento, ‘Operación Triunfo’ siempre ha conseguido ser un programa fuerte muy a tener en cuenta por el resto de cadenas a la hora de decidir su programación. Es cierto que el factor novedad se ha perdido, algo que juega en su contra. Ya no nos sorprende tanto ver a un grupo de personas “normales” encima de un escenario. Sobre todo si tenemos en cuenta todos los programas de este tipo que han pasado por la televisión de nuestro país en los últimos años.

Tú sí que vales

‘Quiero cantar’, ‘Cántame una canción’, ‘Tienes talento’, ‘Tú sí que vales’, ‘Factor X’... Todos esos programas, actualmente desaparecidos, contaban con la misma premisa: una persona demostraba aquello que lo hacía especial frente a un jurado que valoraba si su actuación merecía la pena para luego ponerlos a manos de la audiencia. De ‘Factor X’, emitido en Cuatro, llamó la atención que, pese a la buena acogida que tuvo en su estreno, tuviera que acelerar su final de cara a su segunda edición.

‘Tú sí que vales’ se alargó más en el tiempo. Telecinco exprimió hasta la última gota del formato (acusado de ser un plagio de ‘Tienes talento’, un programa que también emitió Cuatro sin mucho acierto). Durante varias semanas ‘Tú sí que vales’ fue una buena apuesta para los viernes por la noche. Pero después de sus más de ocho (cortas) ediciones el programa dijo adiós. Con el tiempo el jurado había cobrado más protagonismo que los propios concursantes y sus constantes cambios no ayudaron a que el programa se consolidara. Una vez más, el motivo de su final era la audiencia, que se fue alejando del espacio poco a poco.

En 2010, con un nuevo mercado ya configurado, fuimos testigos del riesgo que suponía estrenar un nuevo talent show en la televisión nacional. Programas como ‘Cántame cómo pasó’, ‘Cántame una canción’ o ‘Quiero cantar’ (estos dos últimos infantiles) fracasaron en su intento por cautivar a los espectadores. Más allá de sus primeras galas, estos programas no repuntaron las audiencias ni despertaron el fervor del público. Quizá la culpa sea de las cadenas por esperar más audiencia de la que realmente pueden conseguir con estos espacios o por explotar demasiado un formato que llega a cansar si se sigue semana tras semana.

En la actualidad lo mismo está ocurriendo con ‘Fama‘ en las tardes de Cuatro. Ha sido el talent show más exitoso que ha tenido la cadena pero en su quinta edición el desgaste le está haciendo conseguir sus cuotas de audiencia más bajas. Ahora los espectadores se están mostrando recelosos a la hora de seguir este tipo de programas. Es cierto que, como apuntaba al principio, en el caso de programas de largo recorrido como ‘Operación Triunfo’ o ‘Fama’ el desgaste y los cambios producidos son los que han perjudicado notablemente a su audiencia.

Fama Casting

Pero a esto hay que sumar la pérdida de originalidad, que es la que hace que a muchos sólo le hagan falta una edición para que su curiosidad televisiva se vea saciada. Tampoco hay que olvidar, como no, el hecho de que cada vezexistan más canales en nuestra televisión, algo que pone más difícil que los espectadores sigan de forma masiva un mismo programa.

Pero iría más allá y como causa de esta particular crisis también apuntaría al auge que tiene en internet portales como Youtube. Al fin y al cabo, quien quiera encontrar a personas con talentos especiales puede recurrir al canal de vídeos, algo que también pueden hacer quienes deseen promocionarse y demostrar su habilidad. Hay ocasiones en las que Youtube, además de tener una presencia global, logra ser más visto que muchos espacios televisivos.

El desinterés mostrado hoy en día por los talent shows está causado por un conjunto de causas, cada una de ellas igual de importante. Lo cierto es que en la actualidad ya no nos despierta el mismo entusiasmo que un albañil se convierta en una estrella de la música o los ruidos que un campesino pueda hacer con la garganta. Los datos demuestran que hemos cambiado en ese aspecto. Aún existen muchos seguidores de estos programas, no hay que olvidarlo, pero frente a lo poco que le costaba antes a ‘Operación Triunfo’ liderar en su franja, hoy en día ese es un reto demasiado difícil de llevar a cabo.

En un futuro no muy lejano puede que nos volvamos a sentir atraídos por este tipo de formatos o, quizá, lo único que hace falta es que los talent shows consigan reinventarse y explorar nuevas vías para mostrarnos las cosas que son capaces de hacer algunas personas. Todo para volver a captar la atención de la deseada audiencia.

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