Compartir
Publicidad
'Infiltrado en el KKKlan': Spike Lee logra un estupendo equilibrio entre denuncia y entretenimiento
Críticas

'Infiltrado en el KKKlan': Spike Lee logra un estupendo equilibrio entre denuncia y entretenimiento

Publicidad
Publicidad

Nota de Espinof

Spike Lee tardó bien poco en convertirse en uno de los grandes directores afroamericanos de Hollywood desde su debut en 1986 con ‘Nola Darling’. Fue durante los años 90 cuando gozó de una mayor popularidad a raíz del ambicioso biopic ‘Malcolm X’, pero ha trabajado de forma incansable, realizando tanto proyectos muy personales como ‘Bamboozled’ como otras propuestas más comerciales tipo ‘Plan oculto’.

Ahora ha vuelto a la primera línea gracias a ‘Infiltrado en el KKKlan’ ('BlacKkKlansman'), ganadora del gran premio del jurado en el pasado Festival de Cannes y uno de los títulos que más suena de cara a los próximos Óscar. Lee parte de una llamativa historia real para viajar a finales de los años 70 y evaluar el estado del racismo por aquel entonces en Estados Unidos, pero también para ofrecernos una película que rebosa energía y en la que todo encaja en su lugar.

Con las ideas claras

Escena Infiltrado En El Kkklan

‘Infiltrado en el KKKlan’ cuenta la historia de Ron Stallworth, el primer agente de policía afroamericano de Colorado Springs que conseguiría la proeza de infiltrarse en el Ku Kux Klan. La película altera multitud de elementos del caso real -hasta el año en el que sucede-, pero mantiene unas líneas maestras claras para que no pueda hablarse de estar desvirtuando lo que sucede.

Simplemente, Lee, que también es uno de los guionistas, quiere potenciar una serie de aspectos para que el mensaje de la película sea mucho más claro y potente. De ahí también la inclusión de un efectivo epílogo que subraya el hecho de que la realidad que cuenta ‘Infiltrado en el KKKlan’ no ha cambiado y es una amenaza con la que todavía tenemos que lidiar constantemente.

Topher Grace Kkklan

Sin embargo, reducir ‘Infiltrado en el KKKlan’ a cine de denuncia sería un error, ya que otro de los aspectos que la hacen sobresalir es que funciona muy bien no exactamente como entretenimiento, pero sí como algo lo suficientemente cercano a ello para que cualquiera pueda disfrutar de su visionado si es lo único que busca en una película.

A ello ayuda que Lee sabe en todo momento cómo dotar de la intensidad necesaria al relato, pero también no incidir únicamente en ello, permitiendo ciertos respiros al espectador. Eso sí, yo no llego a ver esto como algo que explique el hecho de verla como una comedia, porque sí que unos cuantos momentos muy divertidos, pero su función es desengrasar para mantener esa energía con la que te engancha inicialmente simplemente con ver al protagonista iniciando su andadura como policía.

‘Infiltrado en el KKKlan’, un cóctel estupendo

Adam Driver Washington

Hay algo en esos momentos en la puesta en escena de Lee que permite que situaciones más o menos convencionales -las dudas para que entre al cuerpo o el racismo de algunos compañeros- resulte más estimulante de lo habitual, pero tampoco hay que hacer de menos el importante papel que juega en ello John David Washington. El actor se hace rápidamente al personaje y demuestra tener tanto el carisma suficiente para engancharnos como el talento necesario para darle la profundidad necesaria a su personaje.

Y es que Stallworth se ve obligado a llevar una doble vida en todo momento, tanto cuando ejerce como agente de policía -impagable la primera conversación con el KKK y cómo reaccionan sus compañeros ante lo que dice- como cuando la película se centra en su vida personal. Y es que los policías eran vistos por aquel entonces como un enemigo por las organizaciones reivindicativas afroamericanas.

John David Washington

Todo eso es algo que Lee aprovecha para integrar diversos elementos sobre el racismo en la época, desde detalles aparentemente menores como una charla sobre el cine blaxploitation hasta otros más profundos como la forma en la que descubrir todo lo que sucede en el Klan afecta al policía interpretado de forma intachable por Adam Driver, un judío que se había parado a pensar demasiado en su religión hasta entonces.

De esta forma, ‘Infiltrado en el KKKlan’ logra equilibrar a la perfección sus dos facetas -entretenimiento y denuncia-, introduciendo además un elemento de suspense creciente por la actividad de los miembros del Klan que deriva en un emocionante tramo final. Todo ello aliñado por un estupendo trabajo de todo el reparto y sin caer en detalles que podrían rozar la caricatura, un miedo presente al principio por la forma de mostrar a otro de los policías.

En definitiva, ‘Infiltrado en el KKKlan’ es una gran película en la que Spike Lee logra que todo funcione a muy buen nivel. Quizá sí que le falte ese empujón final para convertirse en un título imprescindible, pero sin duda supera con creces a ‘First Man (El primer hombre)’, la otra cinta con aspiraciones al Óscar que ya hemos podido ver en España.

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio