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'Padre no hay más que uno': Santiago Segura triunfa con un ingenioso remake que busca agradar a toda la familia
Críticas

'Padre no hay más que uno': Santiago Segura triunfa con un ingenioso remake que busca agradar a toda la familia

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Después de 'Sin rodeos', Santiago Segura vuelve a alejarse del humor ácido y los excesos de la saga 'Torrente' para adentrarse en el mundo de la comedia familiar con otro remake, 'Padre no hay más que uno', una versión española de la película argentina 'Mamá se fue de viaje' (2017), que ya cuenta con otras adaptaciones para el público italiano y mexicano.

Viendo las cifras de taquilla, con la secuela ya confirmada, no cabe duda que la historia tiene gancho. La cinta que nos ocupa se centra en Javier, un padre de cinco hijos que se ve sobrepasado por la situación cuando su mujer se va de vacaciones y tiene que ocuparse de ellos por primera vez en su vida.

Ingenio y buen rollo para ir al cine con la familia

Parece mentira que, en el año en el que estamos y la sociedad en la que supuestamente vivimos, el hecho de que un padre cuide a sus hijos pueda dar pie a una situación cómica de éxito, pero así es... Ya el año pasado 'Los Increíbles 2' planteaba esta escenario y no fueron pocos los que cuestionaron lo poco acertada que era esta decisión.

Sin embargo, la nueva comedia de Santiago Segura consigue que el espectador se olvide pronto de eso gracias a su gran sentido del timing y una sucesión de gags bastante ingeniosos que juegan con la cotidianidad de la vida familiar. Esta película viene a ocupar en cartelera el hueco que tenía el año pasado 'El mejor verano de mi vida', otra comedia familiar que también explotaba las relaciones paterno filiales.

Se trata de una obra agradable y sin grandes pretensiones pensada para el disfrute de toda la familia. Por ello alterna un humor muy físico cuando se centra en las travesuras de los niños y mucho más elegante cuando muestra el contacto del padre con el mundo de sus hijos. Pese a todo es una película totalmente blanca, no hay un solo chiste mordaz o incómodo, se limita a buscar buen rollo y que el público familiar pase un rato divertido en la sala.

'Padre no hay más que uno': Segura y los críos lo bordan

Puede caer mejor o peor, pero Segura tiene gracia, su tono de voz y expresiones faciales (al estilo del cómico de la vieja escuela) le convierten en el alma de la fiesta y se come cada escena junto a los niños con los que ha hecho un encomiable trabajo de dirección: son divertidos, espontáneos y resultan muy naturales. Cabe señalar que dos de las niñas son las auténticas hijas del cineasta y actor.

El problema de reparto son Toni Acosta y Silvia Abril, que son dos personajes secundarios a los que se les da una subtrama que no tiene chispa alguna y que parece añadida a posteriori, por la ausencia de personajes femeninos adultos.

A nivel formal, 'Padre no hay más que uno' es un film muy sencillo, no hay grandes alardes ni cabriolas de dirección, pero tampoco deja la sensación de resultar "televisiva", ya que cuenta con muchos exteriores y un uso constante de la luz natural.

En definitiva, no estamos ante la comedia definitiva española de 2019, pero tampoco es el producto mohoso que muchos piensan que van a ver. Se trata de un trabajo muy estimable, una película para disfrutar en un cine de verano o un domingo en el salón de casa, aunque tampoco para revisitar. Por otro lado, la película contiene un momento sutil pero muy tierno que dará una inesperada lección de tolerancia a los más pequeños de la casa.

Padre No Hay Mas Que Uno
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